Los "indignados" gobernarán Madrid gracias al apoyo socialista

Manuela Carmena, ex jueza española que lidera una plataforma ciudadana compuesta entre otros por personas del movimiento indignado o de Podemos, será la alcaldesa de la capital de España al haber ...
El líder socialista en Madrid, Antonio Carmona (i) dará con su apoyo el sábado la alcaldía capitalina a Manuela Carmena (d), de Ahora Madrid
El líder socialista en Madrid, Antonio Carmona (i) dará con su apoyo el sábado la alcaldía capitalina a Manuela Carmena (d), de Ahora Madrid (Archivo)

Madrid

Manuela Carmena, una ex jueza española apoyada por una plataforma ciudadana compuesta en parte por ciudadanos y asociaciones provenientes del movimiento de los "indignados" que hace cuatro años sacudió la política española, será la próxima alcaldesa de Madrid, tras una alianza con el Partido Socialista que pone fin a 24 años de poder de la derecha en la capital de España.

"Ya han dado resultado las conversaciones mantenidas con el PSOE para la investidura de Manuela Carmena", anunció en Twitter la plataforma Ahora Madrid. Sus 20 concejales, aliados a los nueve socialistas, tendrán mayoría absoluta en un consejo municipal de 57 miembros, lo que permitirá su investidura.

Carmena, una jueza jubilada de 71 años, activista comunista contra el dictador Francisco Franco en sus años de estudiante, llegó en segunda posición en las elecciones municipales del 24 de mayo, detrás de la candidata conservadora Esperanza Aguirre, un peso pesado de la política española, ex ministra y ex dirigente de la región.

La lista de esta ex magistrada desconocida hasta hace muy poco del gran público, compuesta en parte por personas surgidas del movimiento "indignado" -nacido en mayo de 2011 en Madrid contra la austeridad y la corrupción-, obtuvo 31.8% de los votos, frente a 35.5% y 21 concejales para Aguirre.

El partido de centro-derecha Ciudadanos logró por su parte siete concejales y no bastará para contrarrestar la alianza entre Ahora Madrid y los socialistas. Carmena se convertirá así, en una votación el sábado tras la constitución del pleno municipal, en la primera candidata surgida de los "indignados" que gobierna una ciudad española, previsiblemente seguida pocas horas después por la activista antidesahucios Ada Colau en Barcelona.

Caso único en Europa

La lista de Ahora Madrid es "un caso bastante único en Europa", al concernir a una capital, considera el politólogo Fernando Méndez, investigador del Centro de Estudios sobre Democracia Directa de la Universidad de Ginebra.

Es único porque tanto la composición de la lista como su programa fueron elaborados en el seno de asambleas ciudadanas convocadas en Madrid a partir de junio de 2014, antes de ser validadas por una votación de más de quince mil personas a través de internet.

Los futuros consejeros municipales que dirigirán esta ciudad con 16% de desempleo y fuertes contrastes sociales, proceden de asociaciones de barrio, colectivos sociales y partidos de izquierdas como Podemos, Equo (izquierda ecologista) e Izquierda Unida (ecolo-comunista).

Creada por "indignados" que decidieron implicarse en política, la lista tomará las riendas de una ciudad desigual, que vive al ritmo de las expulsiones de familias sobreendeudadas de sus viviendas y de las "mareas", multitudinarias manifestaciones de enseñantes pero también de personal sanitario contra los drásticos recortes en sus sectores.

Carmena anunció que sus primeras decisiones serán para las personas que cada día corren el riesgo de perder su hogar, encontrando soluciones para frenar las expulsiones o viviendas alternativas.

Tres años después de los primeros campamentos contra la austeridad y la corrupción, un grupo de profesores de Ciencias Políticas implicados en los "indignados" habían dado nacimiento, en enero de 2014, al partido Podemos, aliado de Syriza, el partido del primer ministro griego Alexis Tsipras.

En las elecciones municipales y regionales del 24 de mayo, Podemos se situó en tercera posición en la mayoría de las trece Comunidades Autónomas, de las 17 de componen el país, que elegían sus parlamentos regionales. Son también estos "indignados" quienes están en el origen de la plataforma ciudadana Ahora Madrid, que ha querido llevar la democracia directa a la alcaldía de la capital.

Pese a que Carmena se declara públicamente "independiente", Podemos ha impulsado con fuerza la candidatura de la ex juez, muy apreciada por su secretario general Pablo Iglesias. De mirada diáfana, sonrisa amplia y voz serena, Carmena ha prometido: "No vamos a gobernar solamente para las personas que han apostado por el cambio" sino también para los que no creen en él.

Aguirre intentó convencer a los socialistas de que la apoyasen contra Carmena afirmando que ésta quería utilizar Madrid como trampolín "para romper el sistema democrático occidental".

"Vamos a seducir a los que no creen en el cambio para que se den cuenta de lo maravilloso que puede ser cambiar, cambiar a mejor, ir hacia una ciudad con más decencia, más equilibrada, más justa, innovadora, eficaz (...) y cordial", prometió la que será nueva alcaldesa. Se verá sin embargo obligada a entenderse con el gobierno de la región, aún en manos de la derecha.

Investida presidenta andaluza

De otra parte, la líder socialista Susana Díaz fue investida hoy como presidenta del gobierno regional de Andalucía casi tres meses después de ganar las elecciones, debido a las largas negociaciones para alcanzar un pacto con las formaciones emergentes españolas.

Los socialistas del PSOE ganaron claramente los comicios celebrados el 22 de marzo en la región más poblada de España, pero necesitaban el apoyo de alguno de los dos nuevos partidos políticos, los izquierdistas de Podemos o los centristas de Ciudadanos, para poder formar gobierno.

En un primer momento, antes de las elecciones municipales del 24 de mayo en toda España, Susana Díaz fracasó en las tres votaciones a las que se sometió en el Parlamento autonómico andaluz para ser investida como presidenta, ya que ninguno de los demás partidos la apoyó.

Finalmente, tras duras semanas de negociaciones, en las que planeó la amenaza de repetir las elecciones por falta de acuerdo, PSOE y Ciudadanos pactaron la reelección de Susana Díaz con el voto a favor de 56 diputados (47 y 9 respectivamente). A cambio de este apoyo, el partido centrista, que promueve una regeneración democrática en el país, impuso una serie de medidas al nuevo ejecutivo socialista, que gobierna sin alternancia esta región desde hace más de 30 años.

Entre ellas destacan la celebración de elecciones primarias para escoger candidatos del partido, la limitación de los mandatos a dos legislaturas y la dimisión de los imputados por corrupción, entre ellos dos ex presidentes regionales salpicados por un enorme escándalo de malversación de fondos, Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

Acostumbrada a las grandes mayorías de los dos grandes partidos, PSOE y Partido Popular (conservador en el gobierno), la irrupción de Podemos y Ciudadanos hizo entrar a la política española en un escenario de mayor fragmentación donde son necesarios los pactos entre formaciones.