Escocia tendrá una mayor autonomía: Cameron

El primer ministro británico señaló que la política descentralizadora beneficiará también a las otras tres naciones del Reino Unido: Gales, Irlanda del Norte e Inglaterra. 
La capital de Escocia, Edimburgo, rechazó la independencia con 194.638 votos en contra.
La capital de Escocia, Edimburgo, rechazó la independencia con 194.638 votos en contra. (EFE)

Edimburgo

Escocia no va a ser independiente, pero sí tendrá una mayor autonomía, obedeciendo a la promesa del primer ministro británico, David Cameron, que también concederá nuevas competencias a Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte.

La "Devo max", que es como se conoce a esta transferencia de mayores poderes, no figuraba el jueves como opción en la papeleta del referéndum de independencia.

Y sin embargo, es lo que prometieron a Escocia los tres principales partidos políticos del Reino Unido, en caso de triunfar el "no" a la secesión.

Tras reconocer su derrota, el primer ministro escocés y líder de la campaña independentista, Alex Salmond, se apresuró a recordar los compromisos tomados por Cameron, sus aliados liberal-demócratas y la oposición laborista.

"Los partidos unionistas se comprometieron al final de la campaña a dar más poderes a Escocia, y Escocia espera que estos compromisos se cumplan rápidamente", dijo Salmond.

Cameron respondió a este mensaje. "Vamos a honrar ese compromiso", dijo el primer ministro conservador, que prometió que esta política descentralizadora beneficiará también a las otras tres naciones del Reino Unido: Gales, Irlanda del Norte e Inglaterra.

Cambio global de gobernanza

Tras declarar el lunes "la muerte del statu quo" en el Reino Unido, se espera que Cameron detalle una revisión de la gobernanza local.

Los analistas dicen que Londres necesita efectivamente entregar a Salmond el control total de la política escocesa para evitar la convocatoria de nuevas consultas independentistas.

Las negociaciones comenzarán ahora entre los conservadores, los liberal-demócratas y los laboristas para otorgar mayores competencias al parlamento escocés, creado en 1999 y que ya controla áreas como salud y educación, así como para las otras tres naciones.

En noviembre, se espera que las autoridades británicas empiecen a esbozar los nuevos poderes, entre ellos un posible mayor control sobre los impuestos. Los proyectos de ley sobre descentralización podrían estar listos antes de enero.

Este rápido calendario se acordó cuando el ex primer ministro británico, el laborista Gordon Brown, entró en el debate tras el sondeo 10 días antes de la votación que otorgaba al 'Sí' la primera posición. Brown prometió entonces a Escocia "una forma moderna de autonomía".

Un 67% de los escoceses se mostraron partidarios de que el parlamento escocés asuma las competencias de los beneficios fiscales y del bienestar social, en caso de victoria del "no". No obstante, algunos apuntan a que los plazos fijados por Brown no son realistas, vistas las diferencias entre los tres partidos británicos.

Para la profesora Nicola McEwen de la Universidad de Edimburgo, la elaboración rápida de una nueva legislación puede tener beneficios a corto plazo, pero no proporciona una solución duradera.

El Partido Nacional Escocés (SNP) de Alex Salmond podría presentar sus propias propuestas, "que podrían ser completamente diferentes a lo que está ahora sobre la mesa", explicó McEwen a la AFP.

"¿Es 'devo max' la solución para Escocia o el próximo problema?", se preguntaba por su parte el domingo Nick Butler, profesor del King's College de Londres.