Cinco razones por las que ganó el “no” en Escocia

Cuando la población se volcó a las urnas para decidir si cambiaba tres siglos de historia, lo hizo pensando no en el pasado, sino en el futuro.
Los unionistas no quisieron arriesgar la prosperidad del país.
Los unionistas no quisieron arriesgar la prosperidad del país. (Cathal Mcnaughton/Reuters)

Edimburgo

Finalmente, la razón se impuso sobre la pasión. El "no" a la independencia escocesa, que logró 55.3% frente a 45% del "sí" en la consulta del jueves 18, evitó un terremoto en Reino Unido. Casi invisible, poco audible, la mayoría a favor del "no" se movilizó. ¿Por qué? He aquí las cinco razones.

Económica

De la deuda a las reservas petroleras, el amplio regateo al cual se habría tenido que enfrentar Escocia en caso de independencia los asustó. Rico, el país del whisky hubiera podido perder su prosperidad: previo a la consulta, solo 35% de los electores se dijo convencido de que la independencia mejoraría su situación. La economía sigue desequilibrada, con un sector bancario hipertrofiado. Y en el centro de la angustia está la moneda. El Scottish National Party (SNP), partido independentista en el poder, dijo que deseaba conservar la libra esterlina en su unión monetaria con Londres. Pero Escocia, obligada a respetar estrictas reglas en sus finanzas públicas, hubiera perdido su autonomía presupuestaria.

Política

El voto del "sí" lleva la etiqueta del Partido Laborista. Numerosos escoceses de esa filiación siguen asqueados por recuerdo de la política de Margaret Thatcher y quieren alejarse de la del también conservador David Cameron, cada vez más euroescéptico. Pero no todos los laboristas hacen el mismo cálculo. "Es justamente para decir good bye a Cameron que hay que permanecer en Reino Unido", dice la eurodiputada laborista escocesa Catherine Stihler, empeñada en impedir el referendo que Cameron planea en 2017 para abandonar la Unión Europea.

Europeísmo

Los independentistas se presentan como fervientes europeístas y rechazan el referendo de Cameron. Una Escocia aislada de Reino Unido sería de facto considerado como un nuevo Estado, pero socialdemócratas y conservadores europeos se oponen a que Escocia tenga el mismo estatus que Reino Unido.

Social

Escocia, fuera del petróleo, está hoy "subvencionada" por Londres. El gasto público por habitante es en promedio mil 300 libras (mil 600 euros) más elevado que en Inglaterra y el déficit del Estado escocés fue de 14% del PIB en 2012-2013. Gracias a los ingresos del petróleo, el déficit se ubicó en 8% del PIB, es decir un poco más cerca de Reino Unido (7%). Pero siendo aún elevado, éste daría poco margen de maniobra a una Escocia independiente, sin medios para financiar un Estado de bienestar a la escandinava, como sueñan los independentistas. Y más allá de los grandes discursos, los escoceses están inquietos por el futuro de sus retiros o la seguridad social.

Monarquía

Independentistas o no, los escoceses con reputación republicana son poco adictos al folclor real. Pero nada impide imaginar que el segundo embarazo de Kate Middleton haya emocionado a un sector de los escoceses. Y si bien la reina Isabel se cuidó de asumir una posición, a la salida de una misa en la iglesia de Balmoral, el domingo 14, deslizó un mensaje interpretado como un apoyo al campo del "no", al invitar a los electores a "reflexionar con atención sobre su futuro", luego de un oficio que incluyó una oración llamando a Dios a "protegernos de las malas opciones".