Huelga general contra política económica paraliza Italia

El transporte público se vio afectado, así como las escuelas y las oficinas públicas, además se registran manifestaciones en 54 ciudades y se reportan varios detenidos en Milán y Turín.

Roma

Una huelga general convocada por los principales sindicatos contra la política económica del gobierno paralizó hoy a Italia, con manifestaciones en 54 ciudades y enfrentamientos que dejaron varios heridos y detenidos en Milán y Turín.

Según la Confederación General Italiana de Trabajadores (Cgil) y la Unión Italiana de Trabajadores (UIL), que son, respectivamente, la primera y la tercera organizaciones gremiales del país, el paro tuvo una adhesión del 70 por ciento.

La huelga paralizó el transporte público, con el 50 por ciento de trenes y aviones que no funcionaron y el 80 por ciento de los autobuses sin circular.

Asimismo, la mayor parte de las escuelas de todos los grados quedaron sin clases y los estudiantes de los niveles superiores se unieron a las protestas, al tiempo que las oficinas públicas y decenas de fábricas permanecieron cerradas.

La secretaria general de la Cgil, Susanna Camusso, denunció, en particular, la reforma laboral del gobierno de Matteo Renzi que, en su opinión, “contiene normas de los años veinte (del siglo pasado)”.

“No hay nada de moderno en una condición en la que el trabajador se vuelve chantajeable”, declaró Camusso en un mitin en Turín en relación a la reforma laboral de Renzi, que prevé eliminar la obligación de reinstalar a los trabajadores injustamente despedidos.

Dijo que “la verdadera emergencia que enfrenta el país es la falta de empleo” y que “se necesitan políticas para que haya trabajo, pero no cualquier trabajo sin derechos, ni profesionalidad”.

“Hemos bloqueado al país para que nuevamente pueda partir. Haremos una nueva Resistencia”, declaró, por su parte, el secretario general de la UIL, Carmelo Barbaglio.

La huelga de 24 horas incluyó manifestaciones en 54 ciudades y en Milán y Turín se registraron enfrentamientos entre las fuerzas del orden y estudiantes y militantes anarquistas.

En la primera ciudad los agentes cerraron el paso a decenas de manifestantes que pretendían entrar en la sede del gobierno regional, mientras en Turín ocho personas fueron detenidas y un número indeterminado sufrió golpes y contusiones.

Otros momentos de tensión se registraron en Roma, donde las fuerzas del orden desalojaron un edificio que por la mañana había sido ocupado por manifestantes, mientras en Génova fueron cerradas las vías de acceso al puerto e incendiados contenedores de basura.