AL es una de las zonas con mayor homicidios: OMS

De acuerdo con el organismo, la tasa de homicidios en la región es de 43.9 por 100 mil habitantes, siendo Colombia, Venezuela y Honduras los que tienen las tasas más elevadas.
Una obra de arte colgada en la vitrina de un negocio se refleja en las gotas de lluvia.
El organismo advirtió que homicidio es la cuarta causa más importante de mortalidad entre los individuos de 15 a 44 años. (AP/Charlie Riedel)

Ginebra, Suiza

Al menos 475 mil personas fueron asesinadas en el mundo en 2012, anunció la OMS en un informe que también indica que América Latina es una de las zonas más mortíferas, con Honduras, Colombia y Venezuela en los primeros lugares.

De acuerdo con este informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el homicidio es la cuarta causa más importante de mortalidad entre los individuos de 15 a 44 años. A pesar de una baja de 16 por ciento de las tasas de homicidio entre 2000 y 2012, la violencia sigue siendo frecuente, denuncia la OMS, que insta a los países a tomar más medidas preventivas.

América Latina es una de las zonas más peligrosas, con tasas que llegan a 43.9 homicidios por 100 mil habitantes en Colombia, 57.6 en Venezuela y el récord mundial de 103.9, ostentado por Honduras.

"Esa tasa es elevada (en América Latina) debido a varios factores: la desigualdad de los ingresos, una cultura machista donde la aceptación de la violencia es más fuerte, la presencia de numerosas armas de fuego, así como una presencia importante de droga y consumo de alcohol", explicó Etienne Krug, director del departamento que se ocupa de la prevención de la violencia y de los traumatismos en la OMS.

La muerte por asesinato llega en la cuarta posición mundial después del sida, los accidentes automovilísticos y el suicidio para las personas que tienen entre 15 y 44 años, explica ese informe. Las víctimas de casi 60 por ciento de los homicidios son hombres que se encuentran entre esas edades.

Sin embargo, la tasa de homicidios varía entre los países. Generalmente es más baja en los países de ingresos elevados y su caída también es más importante (39 por ciento de baja) que en los países de escasos ingresos (-10 por ciento).

En cambio, países como Estados Unidos (5.4), Francia (1) y Japón (0.4) tienen tasas poco elevadas.

Hay otras violencias, menos mediáticas, que deberían ser combatidas por los Estados con programas específicos.

El informe publicado conjuntamente con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, indica que sólo un tercio de los 133 países encuestados, entre ellos México, están implementando iniciativas a gran escala para prevenir la violencia.

Estos van desde programas de prevención de la intimidación, visitas de enfermeras a las familias en situación de riesgo, y el apoyo a quienes cuidan de personas mayores.

Además, poco más de la mitad de los países están haciendo cumplir plenamente un conjunto de 12 leyes que son reconocidas internacionalmente para prevenir la violencia y sólo la mitad de todos los países encuestados han puesto en marcha servicios para proteger y apoyar a las víctimas de la violencia.

La violencia también contribuye a las principales causas de muerte, como el cáncer, enfermedades del corazón y el VIH/Sida, porque las víctimas tienen un mayor riesgo de conducta que adoptan tales como el tabaquismo, el alcohol y el uso indebido de drogas y prácticas sexuales de riesgo, indicó.

El informe sobre la situación mundial sobre prevención de la violencia 2014 es el primer informe de este tipo para evaluar los esfuerzos nacionales para hacer frente a la violencia interpersonal, es decir, el maltrato infantil, la violencia juvenil, la pareja y la violencia sexual, y el abuso de ancianos

En el mundo, entre 100 y 140 millones de jovencitas y mujeres sufrieron mutilaciones genitales, unos 70 millones de jovencitas contrajeron matrimonio antes de los 18 años, a menudo contra su voluntad, y 7 por ciento de las mujeres corren peligro de ser víctimas de una violación en su vida, recordó un estudio precedente de la OMS publicado a fines de noviembre.