Algo más sobre el histórico encuentro Kiril-Francisco / I

El saludo de los líderes de las Iglesias ortodoxa rusa y católica el sábado en Cuba dejó atrás 962 años de ruptura.
El patriarca ruso Kiril y el líder cubano Fidel Castro el sábado.
El patriarca ruso Kiril y el líder cubano Fidel Castro el sábado. (EFE)

La Habana

Un encuentro de dos horas en un salón del aeropuerto José Martí en La Habana para reunirse después de una reñida víspera de 962 años: el 12 de febrero, en ruta hacia México, el papa Francisco hizo un breve alto en Cuba para entrevistarse con el patriarca Kiril (o Cirilo) en la isla.

Como se sabe, el encuentro entre el jefe de la Iglesia católica y el de la Iglesia ortodoxa rusa ha sido el primero en la historia desde el sismo de 1054, que marcó la separación de las iglesias de Oriente y Occidente, como resumió el Vaticano el pasado 5 de febrero.

En un pequeño salón del aeropuerto de La Habana, ante un gran crucifijo de estilo bizantino, los dos hombres se abrazaron besándose las mejillas. "¡Al fin nos vemos!", lanzó el papa Francisco a su interlocutor, repitiendo varias veces: "Somos hermanos". "Es muy claro que esta es la voluntad de Dios", añadió Jorge Bergoglio, después de que Kiril había observado: "Ahora las cosas son más claras" entre las dos iglesias.

La iniciativa había sido anunciada una semana atrás en un comunicado conjunto de las dos instituciones, en Roma y en Moscú, aunque con dos tonos claramente diferentes.

En Roma, la santa sede convocó a una conferencia de prensa extraordinaria, el viernes 5 de febrero, a mediodía, para anunciar "un acontecimiento de una importancia excepcional", según la afirmación del vocero del Vaticano, Federico Lombardi.

Desde Moscú, la cita de Cuba fue presentada con mucho menos énfasis.

La "coincidencia de las fechas" y la "interacción de los itinerarios" de los dos dirigentes religiosos hizo posible este "encuentro histórico", dijo el responsable de las relaciones exteriores del patriarca en Moscú, que recordó además que Kiril iba a Cuba "a invitación de su presidente, Raúl Castro", y para reunirse con su hermano Fidel Castro, así como con la comunidad rusófona, estimada en unas "15 mil personas".

Desde el inicio de su pontificado, hace casi tres años, el papa argentino Francisco colocó el acercamiento con las otras confesiones cristianas entre sus prioridades.

Fue a propósito que en el momento de su elección, él se presentó al mundo como "el obispo de Roma" más que como el "papa", siendo ciertamente que la principal divergencia entre las dos Iglesias se refiere al tema de la primacía del papa.

La suerte de los cristianos amenazados o perseguidos en algunos países reforzó esta voluntad de acercamiento.

"Para mí —declaró el papa en diciembre de 2013— el ecumenismo es prioritario. Hoy, existe un ecumenismo sangriento. En los países donde los cristianos son asesinados porque cargan una cruz o llevan una biblia, los asesinos no les preguntan si son anglicanos, luteranos, católicos u ortodoxos."

La guerra en Irak y en Siria, la progresión del islamismo yihadista y la guerra en Irak y en Siria, así como el avance del islamismo yihadista y sus dramáticas consecuencias para los cristianos de Oriente y de algunos países de África, no han hecho más que acentuar su sentimiento de urgencia.

Esto estuvo también en el centro de su visita a Turquía, en noviembre de 2014. Con Bartolomé, patriarca ortodoxo de Constantinopla, el papa Francisco expresó con fuerza su preocupación. "No nos podemos resignar a un Oriente Medio sin los cristianos que han profesado ahí el nombre de Jesús durante 2 mil años", declararon ambos jefes religiosos.