Más detalles del joven secuestrado por padres

Conmueve en Israel situación de indigencia y hacinamiento de la familia de migrantes rusos.

Jerusalén

Israel fue conmovido ayer por la historia de un adolescente de 14 años que fue encarcelado en casa por sus padres durante gran parte de su vida.

La policía israelí descubrió al joven el jueves, encerrado entre cuatro paredes en Hadera, una pequeña ciudad del oeste del país de menos de 100 mil habitantes, muchos de ellos de origen inmigrante llegados de la ex Unión Soviética (ex-URSS), o de Etiopía.

Los vecinos, molestos por el mal olor, dieron la alerta, informó la prensa. Los agentes municipales, temerosos de encontrar un cadáver en el interior, alertaron a la policía.

Fotos publicadas por la prensa muestran un departamento invadido por bolsas de basura y cajas. También se ve, en la parte trasera de la planta baja, lo que parece una jaula fabricada con un bastidor plegable de ropa y lonas.

Las condiciones de vida del adolescente todavía no son claras, pero es tal vez en ese lugar donde pasó gran parte de su tiempo.

El menor está ahora a cargo de los servicios sociales. A sus liberadores les dijo que sus padres lo dejaban salir media hora al patio cada quince días, en general de noche. También afirmó que estaba bien. No estaba claro si era consciente de lo que le ha ocurrido.

Los padres, que se encontraban en el departamento, fueron inicialmente detenidos y luego liberados con ciertas condiciones, dijo la policía ayer.

El abogado de oficio, Dan Guilad, explicó que los padres habían querido protegerlo por tener “problemas de salud”. “La madre está trastornada y en un estado emocional difícil, sobre todo porque se preocupa por su hijo”, agregó. La familia habría llegado desde Rusia en los años 90, entre el más de un millón de migrantes de la ex-URSS.

Inicialmente establecidos en Netanya, en el norte de Tel Aviv, se mudaron en 2009 a Hadera, un poco más al norte. Prácticamente no hablan hebreo y viven en la indigencia.

El estado de reclusión de su hijo se remontaría por lo menos a su llegada a Hadera. El joven no habría ido nunca a la escuela ni habría sido registrado. Algunos vecinos dijeron ignorar que existía.