Hijo de Bachelet renuncia a cargo por caso sobre crédito

Sebastián Dávalos dejó su cargo como director cultural de la Presidencia luego de la polémica generada por un crédito millonario que recibió su esposa por parte del Banco de Chile.
Sebastián Dávalos ofreció una rueda de prensa en el Palacio de La Moneda, en Santiago de Chile.
Sebastián Dávalos ofreció una rueda de prensa en el Palacio de La Moneda, en Santiago de Chile. (EFE )

Chile

El hijo de la mandataria chilena, Sebastián Dávalos, renunció este viernes a su cargo de director cultural de la Presidencia tras una polémica por acusaciones de tráfico de influencias en el trámite de un millonario crédito.

El caso salió a la luz hace una semana en una investigación periodística la cual revelaba que el privado Banco de Chile otorgó un crédito por el equivalente a 10 millones de dólares a una sociedad de la esposa de Sebastián Dávalos Bachelet, luego de haber sido rechazado por otras instituciones.

El crédito, que sería para la compra de terrenos al sur de la capital, fue solicitado en una reunión celebrada antes del triunfo de la mandataria entre su hijo, su nuera y el multimillonario Andrónico Luksic, vicepresidente del banco, de acuerdo a reportes de medios locales.

"Entiendo el malestar que ha generado esta situación y asumo que el perjuicio provocado ha dañado a la Presidenta de la República y al Gobierno", dijo Dávalos al leer un comunicado ante periodistas.

"No me queda más que pedir humildemente perdón por este amargo momento", agregó luego de afirmar que no ha cometido ningún  acto ilícito y antes de formalizar su renuncia.

El caso ocasionó polémica en medios de comunicación y generó críticas tanto de la oposición a la mandataria socialista como de miembros de la coalición oficialista, que pidieron la renuncia de Dávalos. La presidenta, quien llegó al poder en marzo del 2014, se encuentra de vacaciones en su casa de verano en el sur del país y no se ha referido al caso públicamente.

En un intento por aplacar los ánimos, el Gobierno solicitó a Dávalos que entregara su declaración de intereses, lo que recibió nuevas críticas de adversarios por considerarlo insuficiente.

El Banco de Chile, controlado por una asociación entre la poderosa familia Luksic y Citibank, y el regulador local afirmaron que el préstamo se ajustó a las normas legales.

El escándalo sale a la luz en momentos en que legisladores del bloque opositor a Bachelet están acusados de recibir aportes irregulares de otro banco para sus campañas.