Para los habitantes de Alepo, la tregua siria está definitivamente rota

Al menos 20 civiles murieron hoy a causa de un bombardeo aéreo del ejército sirio contra un hospital y un edificio residencial contiguo en la segunda ciudad siria, aunque el enviado de la ONU ...
El enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura (c), saluda antes de iniciarse hoy el último día de negociaciones
El enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura (c), saluda antes de iniciarse hoy el último día de negociaciones (AFP)

Beirut, Ginebra

Para los habitantes de Alepo, testigos de una intensificación de los combates en los últimos días, la tregua decretada hace dos meses en Siria está definitivamente rota, a pesar de que las grandes potencias se resisten a reconocerlo.

"No sé de qué tregua hablan. Aquí no hay tregua", dice Abu Mohamed, residente de la parte este de la ciudad de Alepo, en el norte de Siria, controlada por los rebeldes. "Los bombardeos y disparos de cohetes no se detienen nunca. Es como si estuviésemos en plena guerra mundial", agrega este padre de cuatro niños, dueño de una tienda.

Las grandes potencias esperaban que el cese el fuego decretado el 27 de febrero facilitara las negociaciones de paz entre el régimen sirio de Bashar al Asad y los rebeldes con el fin de poner fin a una guerra de cinco años en la que han muerto ya más de 270 mil personas.

Pero, la tercera ronda de negociaciones en Ginebra, auspiciadas por la ONU, termina hoy sin ningún avance. Los principales representantes de la oposición abandonaron la mesa de negociaciones en protesta contra la degradación de la situación humanitaria en Siria y las violaciones de la tregua.

En los últimos días, los bombardeos en la provincia de Alepo, sobre todo en la ciudad homónima, se han multiplicado, causando la muerte de más de un centenar de civiles desde el viernes.

Bombardeo aéreo deja 20 muertos

Al menos 20 civiles murieron esta noche en un bombardeo aéreo de las fuerzas gubernamentales sirias contra un hospital y un inmueble residencial contiguo controlados por la rebelión, en la parte oriental de Alepo, en el norte de Siria.

"Al menos 20 personas murieron en ataques aéreos del régimen contra el hospital Al Quds y un edificio residencial cercano, ubicados en el barrio de Al Sukari, en la zona este de Alepo", dijeron a la AFP los servicios de defensa civil, también conocidos como Cascos blancos.

El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) confirmó estos ataques aéreos del régimen. Un balance anterior señaló catorce civiles muertos. Seis cuerpos fueron rescatados luego de los escombros, de cinco miembros de una misma familia, incluidos dos niños, y un dentista del hospital.

El único pediatra que trabajaba en los barrios del este de Alepo se encuentra entre los muertos, según el corresponsal de la AFP en el lugar. La mayoría de los pacientes de este hospital son mayores y se encuentran afectados por enfermedades crónicas. El edificio resultó seriamente dañado, constató. Durante la noche seguían las labores de rescate.

En los últimos días, los bombardeos en la provincia de Alepo, en particular en la ciudad homónima, dividida en dos desde 2012, se han multiplicado, provocando la muerte de más de un centenar de civiles desde el viernes.

Hoy, además, antes de los ataques al hospital Al Quds, 16 personas murieron en bombardeos que tuvieron por objetivo tanto a los barrios rebeldes como a los controlados por el régimen, según un medio de comunicación sirio y socorristas.

Las personas muertas estos últimos días "son habitantes, la mayoría mujeres y niños... ¿Dónde está la tregua?", dice indignado Mohamed Kahil, médico legista en la parte este de Alepo, una ciudad cortada en dos desde 2012. A los habitantes de la parte oeste, controlada por el régimen, les irrita también cuando escuchan a las grandes potencias hablar de un cese de las hostilidades.

"La palabra 'tregua' se ha transformado en una palabra provocadora que los habitantes de Alepo ya no soportan", explica Saad Aliya, un chofer de taxi de 27 años. "No creo que un solo combatiente de Alepo quiera la tregua. Son todos asesinos y nos están matando". "Si esto es una tregua, entonces les ruego, ¡Tráigannos la guerra!", dice, colérico.

"Gran preocupación"

"La tregua que se mantiene es entre Estados Unidos y Rusia, no entre la oposición y el régimen", resume Abu Mohamed. Washington y Moscú, los dos patrocinadores del cese el fuego, insisten en que la tregua se mantiene en gran parte.

"No estamos listos a declararla rota", dijo el martes el portavoz del departamento de Estado estadunidense Mark Toner. "Creemos que se mantiene fuera de Alepo. Reconocemos que dentro y alrededor de Alepo hay una multitud de incidentes que nos preocupan seriamente", añadió.

"La situación en el terreno y en el ámbito político crea gran preocupación", declaró por su parte la portavoz del ministerio ruso de Relaciones Exteriores, Maria Zakharova. "La tregua resiste pero está siendo desafiada casi a diario".

Riad Hijab, coordinador general del Alto Comité de Negociaciones (ACN), que suspendió su participación en Ginebra, habló por su parte de "graves violaciones de la tregua por parte del régimen y sus aliados".

Para Thomas Pierret, especialista de Siria, "los rebeldes y la oposición política no cesan de denunciar las violaciones de la tregua pero no pueden, unilateralmente, declarar oficialmente su fin (...) porque los rusos y los estadounidenses mantienen la ilusión de que sigue en vigor".

Para Pierret, los estadunidenses "están tan desesperados por mantener vivo el proceso político que están dispuestos a distorsionar la realidad sobre el cese el fuego". Pero este experto da otra explicación.

Estados Unidos "no se opone fundamentalmente a un operativo de las tropas leales al régimen contra Alepo, lo que obligaría a la oposición --en la óptica norteamericana-- a ser menos intransigente en su reclamo de salida de Asad".

El principal punto de desacuerdo, que impide cualquier avance en las negociaciones, es en efecto el destino de Bashar al Asad. La oposición exige que deje el poder, pero para los representantes del régimen, este punto no es negociable.

Está previsto que las negociaciones de paz se reanuden el 10 de mayo. Desde el comienzo de la guerra en Siria en 2011, más de 270.000 personas han muerto y más de la mitad de la población del país ha sido desplazada.

"Revitalizar la tregua": De Mistura

A última hora de hoy, en Ginebra, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, afirmó que quiere "revitalizar" el alto el fuego en el país, que corre "grave peligro", antes de fijar fecha para la próxima ronda de negociaciones intersirias de paz.

En una conferencia de prensa ofrecida la noche del miércoles al jueves en Ginebra, De Mistura indicó que había hecho un llamamiento ante el Consejo de Seguridad de la ONU a Estados Unidos y Rusia, los dos "padrinos" del alto el fuego suscrito el 27 de febrero para que actúen en tal sentido.

El enviado especial ha recomendado al Consejo de Seguridad de la ONU que organice en un futuro cercano un encuentro del GISS (Grupo internacional de apoyo a Siria compuesto por 17 países y copresidido por Rusia y Estados Unidos, ndlr).

"Durante las últimas 48 horas, murió un sirio cada 25 minutos, el último pediatra que quedaba en Alepo habría muerto en los bombardeos registrados" por la noche, deploró De Mistura. "La tregua sigue viva, pero corre un gran peligro", dijo.

"Queremos conseguir esa reunión del GISS antes de lanzar la nueva ronda el mes de mayo", dijo. "Mi objetivo consiste en continuar las conversaciones, con por lo menos una o dos tandas de aquí a junio", añadió. La tercera ronda de negociaciones intersirias concluyó hoy. Había empezado el pasado 13 de abril.