Guerra entre insurgentes dejó más de 500 muertos en Siria

Los rebeldes siguieron avanzando en las provincias de Alepo e Idleb, donde no está muy presente el islamista EIIL, que crece en Raqa, bajo control de los yihadistas desde hace varios meses.
Un rebelde camina hoy en una calle de la ciudad siria de Alepo
Un rebelde camina hoy en una calle de la ciudad siria de Alepo (AFP)

Damasco

La guerra interna de la oposición armada en Siria dejó más de 500 muertos en una semana, mientras en París los países amigos de la oposición tratarán de presionarla el domingo para que acepte negociar con el régimen. Desde hace una semana en el norte del país, que escapa en gran parte desde hace más de un año al control del presidente Bashar al Asad, se registran combates entre rebeldes mayoritariamente islamistas y los yihadistas del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), que costaron la vida a más de 500 personas, en su mayor parte combatientes de ambos bandos.

Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido, afirmó a la AFP que "482 personas murieron debido a los combates: 240 miembros de las brigadas rebeldes, 157 combatientes del EIIL y 85 civiles". Entre los civiles figuran 42 rehenes ejecutados por el EIIL en su cuartel general de Alepo. Los rebeldes mataron por su parte a 47 combatientes del EIIL en la provincia de Idleb (noroeste), dijo Abdel Rahman. "Las otras víctimas murieron en los combates. Hay seguramente otras decenas de muertos, pero no ha sido posible documentarlo con precisión", recalcó.

El OSDH pidió que "todos los crímenes cometidos en Siria sean llevados ante la Corte Penal Internacional". Estos combates causan estragos desde hace una semana en el norte de Siria, sobre todo en las provincias de Alepo, Idleb y Raqa. Los rebeldes siguieron hoy ganando terreno en las provincias de Alepo e Idleb, donde no está muy presente el EIIL, que avanza en la región de Raqa, bajo control de los yihadistas desde hace varios meses.

Mientras continúa la guerra, once países que apoyan a la oposición moderada siria aumentarán sus presiones para convencerla de participar en la conferencia de paz sobre Siria que comenzará el 22 de enero en Suiza. "Nosotros consideramos que (la conferencia de) Ginebra-2, siempre que se respete su mandato, es necesaria. Nosotros pedimos a unos y otros que hagan un esfuerzos para participar", declaró esta semana el ministro francés de Relaciones Exteriores Laurent Fabius, quien propuso la iniciativa de un encuentro ministerial convocado el domingo en París.

La Coalición, profundamente dividida respecto a esta cuestión, que se reunió esta semana en Estambul, postergó su decisión hasta el 17 de enero. Los principales grupos de combatientes insurgentes advirtieron a los opositores políticos en el exilio contra toda forma de negociación con el régimen y el Consejo Nacional sirio, el principal componente de la Coalicion, ya anunció que se niega a participar en Ginebra-2, por falta de garantías sobre la partida de Bashar al Asad.

"Es cierto que la situación de nuestros amigos de la Coalición, de la oposición moderada, no es fácil. "Ellos tienen que luchar en dos frentes, por un lado Bashar al Asad, los iraníes, los rusos, y por el otro los movimientos terroristas", reconoció Fabius. El encuentro del domingo de los "Amigos de Siria" reunirá al presidente de la Coalición, Ahmad Jarba, con Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Turquía, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Egipto y Jordania. Estados Unidos y Rusia, que patrocinan la conferencia de paz en Suiza, prevén discutir la situación en Siria a partir del día siguiente, también en Paris.