Gobierno ucraniano estudia convocar elecciones anticipadas

La oposición, decidida a recortar los poderes del presidente Yanukovich, se reunió con la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton.
Una manifestante antigubernamental, cubierta con una bandera ucraniana en la plaza Maidan, hoy en Kiev
Una manifestante antigubernamental, cubierta con una bandera ucraniana en la plaza Maidan, hoy en Kiev (AFP)

Kiev

La oposición ucraniana reafirmó hoy su disposición al diálogo tras reunirse con la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, pero sigue planteando una reforma constitucional que termine con la "dictadura" del presidente Viktor Yanukovich. Por su parte, el gobierno no descartó la posibilidad de convocar a elecciones anticipadas como una de las opciones para solucionar la crisis política en Ucrania.

Al término de una intensa jornada, los líderes de la oposición Vitali Klitschko, Arseni Iatseniouk y Oleg Tiagnybok, cenaron durante dos horas con Catherine Ashton. Al final de la reunión, Tiagnybok, jefe del partido Svoboda, declaró que podrían volver a reunirse con Ashton el miércoles, después de la entrevista entre la jefa de la diplomacia de la UE y Yanukovich.

"Hay que seguir dialogando para lograr un resultado", agregó Tiagnybok. Por la mañana, Vitali Klitschko se había entrevistado con Yanukovich para exigirle una reforma constitucional "urgente" que terminar con la "dictadura" del presidente. Yanukovich le respondió que una reforma constitucional tendiente a darle más poder al parlamento y al gobierno podría llevar "hasta seis meses".

El presidente Yanukovich podría organizar elecciones legislativas y presidenciales anticipadas para poner fin a la crisis política, declaró a la AFP su representante en el Parlamento, Yuri Miroshnichenko. El mandatario se refirió a esa posibilidad durante un encuentro con diputados de su partido la semana pasada, precisó Miroshnichenko.

Ucrania está afectada desde hace más de dos meses por una ola de protestas sin precedentes. El conflicto se desarrolló en el marco de una rivalidad entre los partidarios de un acercamiento con la UE y los de Rusia, dos fuentes potenciales de ayuda financiera que Ucrania, al borde de la suspensión de pagos, necesita urgentemente.

Miroshnichenko explicó que Yanukovich señaló dos posibilidades para salir de la crisis. La primera consistiría en "amnistiar a los manifestantes detenidos y obtener la evacuación de los edificios públicos ocupados por los contestatarios, y la segunda en convocar elecciones anticipadas". "Nosotros votamos la ley de amnistía, pero por el momento no se ha aplicado", agregó.

La oposición denunció que esa ley era "inaceptable" porque transformaba a las personas detenidas en "rehenes" al supeditar su liberación a la evacuación previa de los edificios públicos. La oposición exige la liberación incondicional de los militantes arrestados. Miroshnichenko afirmó que el gobierno esperaba poner fin a la crisis gracias a la primera posibilidad, pero que la segunda seguía sobre la mesa.

Las manifestaciones contra el abandono, a fines de noviembre, de un acuerdo de asociación con la UE en beneficio de un acercamiento con Rusia se transformaron durante la crisis en una contestación directa al régimen de Yanukovich. "La gente salió a la calle porque quería decir 'ya no queremos seguir viviendo en el reino de la arbitrariedad y de la corrupción total, en un país donde la gente no tiene futuro'", afirmó Klitschko, al reanudarse las sesiones en el Parlamento.

"El poder es totalmente responsable de la crisis política. Debemos detener al dictador", agregó Klitschko que propuso retornar a la Constitución de 2004. Ese texto, aprobado después de la Revolución Naranja pro-occidental, otorgaba menos poderes al presidente del país, pero fue anulado por la justicia después de la llegada al poder de Yanukovich, en 2010.

Por su parte, Oleg Tiagnybok, acusó al gobierno de obedecer a las órdenes de Moscú y llamó a "desputinizar" la vida política ucraniana. El jefe de la fracción del Partido de las Regiones de Yanukovich, Olexander Efremov, denunció por su parte "el extremismo" de los manifestantes y el caos en las calles. Los trabajos de la sesión plenaria fueron suspendidos a las 10:00 (hora GMT) y no se reanudarán hasta la mañana del miércoles.

El agitado debate se desarrollaba pocas horas antes de la llegada a Kiev de Ashton, quien hablará con el gobierno y la oposición sobre la ayuda financiera que la UE y Estados Unidos podrían aportar a Ucrania para ayudarlo a salir de la crisis. Sin embargo, esa ayuda depende de la evolución política en Ucrania y de la integración del futuro gobierno que reemplazará al de Mykola Azarov, que renunció la semana pasada. Los opositores quieren ocupar puestos clave cuando se hayan obtenido los cambios constitucionales.

De acuerdo con diplomáticos occidentales, la ayuda de Occidente no podría igualar a la propuesta rusa -una promesa de quince mil millones de dólares en créditos, de los cuales ya se entregaron tres mil millones- y una bajada de 30% del precio del gas. La Cancillería ucraniana citó hoy al embajador de Alemania en Kiev después de que el ministro de Exteriores germano, Frank-Walter Steinmeier, abogara por amenazar a Kiev con sanciones si no se llega a un acuerdo para la solución de la crisis.

Al respecto, la hija de la encarcelada ex primera ministra y líder opositora Yulia Timoshenko aseguró que su madre se opone a las negociaciones con Yanukovich y pide a Bruselas que imponga de inmediato sanciones contra los miembros del gobierno ucraniano. "Las negociaciones no tienen sentido. Las autoridades únicamente quieren ganar tiempo. Las sanciones hay que imponerlas en los próximos días para que afecten por fin a aquellos que son responsables de la violencia" contra los manifestantes, dijo Yevguenia Timoshenko.