¿Qué se espera del gobierno de Trump?

A pocos días de que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, jure el cargo, la incertidumbre sobre sus futuras decisiones, confiadas en sus instintos, se centran sobre todo en su ...
Donald Trump será investido presidente de Estados Unidos el 20 de enero.
Donald Trump será investido presidente de Estados Unidos el 20 de enero. (Reuters)

Washington

El 20 de enero Donald Trump será el nuevo presidente de Estados Unidos. ¿Qué se puede esperar del nuevo mandatario y de su gobierno?

Política exterior

El futuro secretario de Estado, Rex Tillerson, aún no ha puesto todas las cartas sobre la mesa. Por el momento no está claro si la cercanía mostrada por Trump con Rusia se traducirá en hechos. Por otra parte, China podría convertirse en la próxima "bestia negra" para Washington, como dejó entrever el mandatario con su provocación al gigante asiático al cuestionar la política de una sola China. En Cercano Oriente, todo apunta a una clara tendencia de la administración Trump a favorecer a Israel. 

Sociedad

El clima social podría empeorar, ya que Trump y los republicanos son contrarios a la liberalización tanto a nivel central como federal que marcó los ocho años del gobierno de Barack Obama en asuntos como los derechos de las mujeres, el aborto, la igualdad o la lucha contra el racismo.

El Tribunal Supremo reconoció el matrimonio homosexual en todo el país, pero algunos estados siguen oponiéndose al mismo. Los derechos de los transgénero probablemente volverán a negociarse y en muchos lugares podría reanudarse la confrontación por la bandera de los estados confederados del sur.

Comercio

Trump quiere ampliar las barreras comerciales para obligar a las empresas a producir en Estados Unidos, algo que podría ayudar a corto plazo a la economía estadunidense, pero que es apenas sostenible a largo plazo y nefasto para los países pobres y también para Latinoamérica, opinan los analistas. Los grandes acuerdos internacionales de libre comercio, como el TPP con Asia y el TTIP con Europa, están estancados e incluso quiere restar poder al NAFTA norteamericano.

Empleo

Trump ya se anotó los primeros éxitos antes incluso de jurar el cargo a la hora de lograr el asentamiento de empresas: la japonesa Toyota anunció una inversión de 10 mil millones de dólares en nuevas sedes en Estados Unidos. Además las empresas esperan beneficiarse de la desregulación prometida por Trump en cuestiones como condiciones medioambientales, aunque no está claro que se atreva a hacerlo una vez en la presidencia.

Justicia

A juzgar por las declaraciones de Trump y la elección de su gabinete, los demócratas y la parte más liberal del país temen un retroceso de gran alcance en los derechos civiles y en los logros bajo el mandato de Obama. Su actuación podría girar en torno a la suspensión de una reforma judicial, nuevos recortes de los derechos de los electores, la ocupación de cientos de puestos en los tribunales por ultraconservadores y un impulso de la industria penitenciaria.

Clima y energía

En la campaña electoral Trump apostó por las viejas energías; por ejemplo prometió reabrir algunas de las minas de carbón cerradas, aunque últimamente no ha vuelto a decir nada al respecto. En lugar de eso, podría apostar fuerte por el petróleo y sobre todo por los enormes campos de gas natural sin explotar. Ello supondría dejar atrás la protección del clima, pero no se espera que Trump llegue tan lejos como para abandonar el acuerdo de protección climático adoptado en París a finales de 2015.

Comunicación y medios

Con su apuesta por Twitter, Trump evita los medios clásicos y prefiere difundir mensajes propios en las redes sociales, cuya veracidad es a menudo cuestionable. Pocas veces concede entrevistas y las ruedas de prensa dejan mucho que desear. Además la relación de Trump con los medios es tensa y tampoco está claro si cuando llegue a la Casa Blanca mantendrá o no la práctica de briefings diarios a los medios, como es habitual. Ya ha dejado claro que quiere seguir tuiteando cuando sea presidente.

Obamacare

Los republicanos han anunciado que quieren acabar lo antes posible con "Obamacare", como se conoce popularmente la reforma sanitaria de Obama que permite a millones de ciudadanos sin seguro médico el acceso a tratamientos médicos asequibles. Sin embargo, podría no resultarles tan fácil: por un lado, porque la anulación afectaría en mayor medida a electores de Trump y por otro porque no está nada claro qué sistema sustituiría al "Affordable Care Act". El magnate acaba de asegurar que tiene un plan alternativo, sin más detalles.

Tribunal Supremo

Uno de los nueve puestos del Tribunal Supremo está desierto desde hace casi un año. Trump ha dicho que anunciará a su nominado al cargo pocas semanas después de su investidura. El republicano tendrá la posibilidad de marcar durante mucho tiempo la orientación política mayoritaria de la institución, crucial a la hora de tomar decisiones sobre temas controvertidos. Durante la campaña, Trump ya elaboró una lista con algunos candidatos, todos ellos ultraconservadores.

Terrorismo

Varios miembros del futuro Gobierno ven al país inmerso en una guerra contra el terrorismo islamista: Trump y sus asesores de seguridad nacional ya dejaron entrever que limitarán la inmigración procedente de países sobre todo musulmanes. Trump ha mencionado también un plan para acabar con la milicia terrorista Estado Islámico (EI), pero no se conocen los detalles. Además anunció que no liberará a más presos de Guantánamo.

Defensa

Trump quiere limitar el compromiso militar de Estados Unidos pero al mismo tiempo reforzar la lucha contra el terrorismo. Ha dicho cosas como que otros países como Alemania o Japón deberían pagar por la protección de Estados Unidos o que la OTAN está anticuada. Su futuro secretario de Defensa James Mattis reiteró sin embargo el jueves los vínculos de Washington con la alianza atlántica.

Migración

Trump criminalizó reiteradamente a los inmigrantes y anunció una política de tolerancia cero al respecto. Quiere obligar por ejemplo a los países de origen a aceptar a los inmigrantes expulsados. Su promesa central de campaña fue la construcción de un muro en la frontera con México, a costa del país vecino. Ahora dice que serán los contribuyente estadunidenses quienes adelanten el dinero pero que se lo hará pagar a México de una forma u otra.


jamj