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Domingo , 23.09.2018 / 14:05 Hoy

Gobierno y FARC pidieron perdón a víctimas colombianas

El grupo de víctimas expuso sus amargas vivencias a los negociadores de paz y reclamaron un alto el fuego en ocasión de las fiestas navideñas y pidieron a los negociadores no levantarse de la mesa hasta lograr un acuerdo.

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Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos pidieron perdón hoy a un grupo de víctimas del conflicto armado en ese país, que expusieron en La Habana sus amargas vivencias a los negociadores de paz de las dos partes.

El gobierno y los insurgentes se comprometieron ante esta quinta y última delegación de víctimas a alcanzar un acuerdo de paz, aunque también apuntaron que las guerrillas de izquierda y las fuerzas armadas colombianas no son los únicos actores de la confrontación que en medio siglo ha dejado más de 200 mil muertos en Colombia.

Las víctimas se pronunciaron además por un alto al fuego en ocasión de las fiestas navideñas, instaron a los negociadores a “no levantarse de la mesa hasta lograr un acuerdo” y dijeron que fueron atendidas “con respeto” por sus victimarios.

Seis mujeres y seis hombres

El grupo lo integraron seis mujeres y seis hombres, y entre ellos figuraron una alcaldesa atacada por las FARC, un sindicalista, un empresario y la ex senadora de izquierda Piedad Córdoba, quien fue secuestrada en 1998 por paramilitares de derecha.

También participaron una religiosa, familiares de víctimas de masacres y asesinatos de paramilitares de derecha, un militar que perdió un ojo en un atentado, personas desplazadas por grupos armados y multinacionales mineras, y una ex cautiva del Ejército de Liberación Nacional, la otra guerrilla de izquierda que opera en Colombia.

"Pensamos que el proceso de paz es realmente valioso, que es la única salida que tenemos a la guerra que hemos vivido", dijo Camilo Villa, hijo de un abogado asesinado en 1992 por paramilitares, en una rueda de prensa.

Una quinta y última delegación de 12 víctimas relató durante cinco horas sus vivencias ante los equipos negociadores del gobierno y de la guerrilla comunista de las FARC, con el fin de que sus demandas sean incluidas en un eventual acuerdo que ponga fin a un conflicto de más de medio siglo, que ha dejado 220 mil muertos y 5.3 millones de desplazados.

"Cuando yo llegué a Cuba (el lunes) venía bastante escéptica, hoy en la reunión tengo grandes esperanzas, tengo la convicción de que las partes están totalmente decididas a sacar adelante este proceso", declaró Magda Correa, hermana de un académico asesinado en 2004.

La ex senadora izquierdista Piedad Córdoba, quien ha mediado en liberaciones de cautivos de las FARC, fue una de las doce víctimas que hablaron hoy. En total 60 afectados relataron sus vivencias ante ambas delegaciones, encabezadas por Humberto de la Calle (por el gobierno) e Iván Márquez (por la guerrilla).

La paz "ahora está más cerca que nunca", dijo Córdoba, tras narrar su secuestro a manos de paramilitares en 1999. En tanto, la alcaldesa María Susana Portela, de la ciudad de Florencia, relató el ataque de las FARC en que recibió siete tiros en 2002, lo que la obligó a 10 cirugías y andar en silla de ruedas dos años.

Por su parte, el cabo Juan Manuel Hernández, que perdió un ojo en un atentado de la guerrilla en 2002, dijo que hablaba "en nombre de todos los militares y policías muertos".

"Un punto fundamental que exigen las víctimas es un reconocimiento y el solo hecho de escucharles con mucho respeto ha sido una muestra de reconocimiento", dijo a la AFP el jefe de la oficina de la ONU en Bogotá, Fabrizio Hochschild, quien coordinó el viaje de las delegaciones de víctimas a Cuba.

Esta sesión a puertas cerradas contó con la presencia de diplomáticos de los países "garantes" y "acompañantes" del proceso de paz: Noruega y Cuba, Chile y Venezuela, respectivamente.

Aunque los intercambios fueron a puertas cerradas, el jefe de los negociadores de las FARC, Iván Márquez, hizo llegar a la prensa un nuevo pronunciamiento de las guerrillas a favor de un alto al fuego bilateral.

Márquez dijo que desde el inicio de las negociaciones de paz en noviembre de 2012 hasta junio de este año, se han registrado “ 310 mil nuevas víctimas del conflicto".

Hasta el momento, el gobierno de Santos se ha negado a aceptar un alto al fuego bilateral, por lo que el negociador de las FARC instó al mandatario a actuar “con coherencia”, porque en su opinión el presidente "no puede seguir hablando de paz mientras implementa políticas económicas que profundizan las causas de la guerra".

Con este quinto grupo sumaron 60 las víctimas que viajaron a la isla a exponer sus testimonios y algunas de ellas, al regresar a Colombia, fueron amenazadas de muerte por grupos que se oponen a las pláticas de La Habana. Los integrantes de las cinco delegaciones fueron seleccionadas por la representación de la ONU en Colombia, junto con la Universidad Nacional y la Conferencia Episcopal.

Un árbol plantado como esperanza

Como símbolo de esperanza, las víctimas plantaron un árbol en un jardín de "El Laguito", el complejo de residencias de protocolo cubano donde se realizó esta sesión y donde se hospedan las delegaciones de paz.

"El árbol de la vida" es una esperanza "en la búsqueda de la paz con justicia social", dijo Córdoba en la emotiva ceremonia en el jardín. Márquez y De la Calle y diplomáticos de Cuba y Noruega dieron paladas de tierra, y los de Chile y Venezuela regaron el árbol, observó un periodista de la AFP.

El árbol fue bendecido por el presidente de la Conferencia Episcopal colombiana, Luis Augusto Castro, y luego una de las víctimas, Francia Márquez, cantó la canción "Colombia hambrienta de paz" que ella compuso tras una matanza perpetrada por paramilitares de derecha en 2001.

Las sesiones de testimonios comenzaron el 16 de agosto y fueron las jornadas más conmovedoras de las negociaciones de La Habana, iniciadas en noviembre de 2012, al estar cara a cara por primera vez los afectados, que piden verdad y justicia, con sus victimarios.

"Atrocidades de todos los actores armados"

"Yo creo que en Colombia, después de 50 años de conflicto, en una situación donde hubo atrocidades de todos los actores armados, es difícil hablar de héroes", declaró recientemente Fabrizio Hochschild a la AFP.

"Los verdaderos héroes y las verdaderas heroínas de ese conflicto para mí son precisamente las víctimas", agregó el funcionario de la ONU. Las 60 víctimas fueron seleccionadas por la ONU junto a la Universidad Nacional y la Conferencia Episcopal colombiana. Algunas de ellas recibieron amenazas tras regresar desde La Habana.

Esta última jornada de testimonios se retrasó casi un mes debido a la interrupción del proceso de paz por parte del presidente Juan Manuel Santos, luego de que las FARC capturaran el 16 de noviembre a un general (ya liberado) que se aventuró sin escolta en una zona selvática controlada por la guerrilla.

Las FARC liberaron al general y a otros cuatro cautivos -tres soldados y una mujer-, lo que permitió reanudar las negociaciones. Hasta ahora, el gobierno de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han consensuado tres de los seis puntos de la agenda de paz.



Las víctimas del conflicto armado colombiano -únicos "héroes y heroínas" de una contienda plagada de atrocidades, según la ONU- terminaron este martes de entregar sus testimonios en Cuba, afirmando que la negociación "es la única salida".

"Pensamos que el proceso de paz es realmente valioso, que es la única salida que tenemos a la guerra que hemos vivido", dijo Camilo Villa, hijo de un abogado asesinado en 1992 por paramilitares, en una rueda de prensa.

Una quinta y última delegación de 12 víctimas relató durante cinco horas sus vivencias ante los equipos negociadores del gobierno y de la guerrilla comunista de las FARC, con el fin de que sus demandas sean incluidas en un eventual acuerdo que ponga fin a un conflicto de más de medio siglo, que ha dejado 220.000 muertos y 5,3 millones de desplazados.

"Cuando yo llegué a Cuba (el lunes) venía bastante escéptica, hoy en la reunión tengo grandes esperanzas, tengo la convicción de que las partes están totalmente decididas a sacar adelante este proceso", declaró Magda Correa, hermana de un académico asesinado en 2004.

La exsenadora izquierdista Piedad Córdoba, quien ha mediado en liberaciones de cautivos de las FARC, fue una de las 12 víctimas que hablaron este martes. En total 60 afectados relataron sus vivencias ante ambas delegaciones, encabezadas por Humberto de la Calle (por el gobierno) e Iván Márquez (por la guerrilla).

La paz "ahora está más cerca que nunca", dijo Córdoba, tras narrar su secuestro a manos de paramilitares en 1999. En tanto, la alcaldesa María Susana Portela, de la ciudad de Florencia, relató el ataque de las FARC en que recibió siete tiros en 2002, lo que la obligó a 10 cirugías y andar en silla de ruedas dos años.

Por su parte, el cabo Juan Manuel Hernández, que perdió un ojo en un atentado de la guerrilla en 2002, dijo que hablaba "en nombre de todos los militares y policías muertos".

"Un punto fundamental que exigen las víctimas es un reconocimiento y el solo hecho de escucharles con mucho respeto ha sido una muestra de reconocimiento", dijo a la AFP el jefe de la oficina de la ONU en Bogotá, Fabrizio Hochschild, quien coordinó el viaje de las delegaciones de víctimas a Cuba.

Esta sesión a puertas cerradas contó con la presencia de diplomáticos de los países "garantes" y "acompañantes" del proceso de paz: Noruega y Cuba, Chile y Venezuela, respectivamente.

- Plantaron árbol de la esperanza -

Como símbolo de esperanza, las víctimas plantaron un árbol en un jardín de "El Laguito", el complejo de residencias de protocolo cubano donde se realizó esta sesión y donde se hospedan las delegaciones de paz.

"El árbol de la vida" es una esperanza "en la búsqueda de la paz con justicia social", dijo Córdoba en la emotiva ceremonia en el jardín.

Márquez y De la Calle y diplomáticos de Cuba y Noruega dieron paladas de tierra, y los de Chile y Venezuela regaron el árbol, observó un periodista de la AFP.

El árbol fue bendecido por el presidente de la Conferencia Episcopal colombiana, Luis Augusto Castro, y luego una de las víctimas, Francia Márquez, cantó la canción "Colombia hambrienta de paz" que ella compuso tras una matanza perpetrada por paramilitares de derecha en 2001.

Las sesiones de testimonios comenzaron el 16 de agosto y fueron las jornadas más conmovedoras de las negociaciones de La Habana, iniciadas en noviembre de 2012, al estar cara a cara por primera vez los afectados, que piden verdad y justicia, con sus victimarios.

- "Atrocidades de todos los actores armados" -

"Yo creo que en Colombia, después de 50 años de conflicto, en una situación donde hubo atrocidades de todos los actores armados, es difícil hablar de héroes", declaró recientemente Fabrizio Hochschild a la AFP.

"Los verdaderos héroes y las verdaderas heroínas de ese conflicto para mí son precisamente las víctimas", agregó el funcionario de la ONU.

Las 60 víctimas fueron seleccionadas por la ONU junto a la Universidad Nacional y la Conferencia Episcopal colombiana. Algunas de ellas recibieron amenazas tras regresar desde La Habana.

Esta última jornada de testimonios se retrasó casi un mes debido a la interrupción del proceso de paz por parte del presidente Juan Manuel Santos, luego de que las FARC capturaran el 16 de noviembre a un general (ya liberado) que se aventuró sin escolta en una zona selvática controlada por la guerrilla.

Las FARC liberaron al general y a otros cuatro cautivos -tres soldados y una mujer-, lo que permitió reanudar las negociaciones.

Hasta ahora el gobierno de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han consensuado tres de los seis puntos de la agenda de paz.

fj/dg


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