El gobierno sirio está dispuesto a una tregua en Alepo y a intercambiar presos

El secretario de Estado de EU, John Kerry, alentó a la oposición a ir a las negociaciones.
El conflicto que ha cobrado más de cien mil vidas comenzó en 2011.
El conflicto que ha cobrado más de cien mil vidas comenzó en 2011. (Medo Halab/AFP)

Estambul

El gobierno del presidente sirio, Bashar Al Asad, está dispuesto a aceptar el plan ruso-estadunidense para un alto al fuego en la ciudad de Alepo, al intercambio de prisioneros con la oposición y a autorizar convoyes de ayuda.

La oferta llega pocos días antes del inicio de las conversaciones de paz del 22 de enero, en Montreux, Suiza, impuestas por Rusia y EU.

El ministro de Exteriores sirio, Walid al Muallem, dijo ayer que le propuso al canciller ruso, Serguei Lavrov, las medidas de seguridad que deben acompañar un alto al fuego en Alepo, escenario de fuertes combates entre grupos islamistas y las fuerzas del gobierno.

Debe establecerse la "hora cero" para ese alto al fuego, dijo Muallem.

Si la tregua funciona en Alepo, podría ampliarse también a otras ciudades sirias, informó el ministro. "Espero que todas las partes cumplan sus obligaciones", dijo Al Muallem.

Hasta ahora, el gobieno sirio solo estaba dispuesto a intercambiar prisioneros por rehenes extranjeros, declinando las ofertas de los rebeldes para el canje por soldados sirios o civiles leales al gobierno.

El opositor Abdel Baset Sieda criticó el anuncio hecho por Al Muallem, que calificó de "nueva maniobra" del gobierno.

"La oposición pidió que esas condiciones se implementen antes de la conferencia (Ginebra II)", afirmó Seida.

"Pedimos un intercambio de prisioneros, el alto al fuego y el establecimiento de corredores (humanitarios)", reclamó el líder opositor.

Lavrov acusó a la oposición de llevar adelante una "técnica dilatoria" por no haberse pronunciado todavía sobre su participación en las conversaciones de paz.

La oposición en el exilio comenzó ayer en un hotel de Estambul, Turquía, las deliberaciones para decidir si participa o no en la conferencia de paz, mientras que el gobierno de Asad confirmó que enviará una delegación a Suiza.

El secretario de Estado de la Unión Americana, John Kerry, intentó alentar a la oposición a que participe en las negociaciones de paz, pero advirtió nuevamente al gobierno de Asad que no trate de "desviar" el objetivo de la conferencia, cuya meta es acordar un proceso de transición en Siria.

Al menos 130 mil personas murieron en el país árabe desde que comenzó el conflicto, en marzo de 2011, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, sin embargo las Naciones Unidas contaron 100 mil fallecidos.