Derecha francesa celebra su primer debate presidencial

Seis hombres y una mujer participan en este cara a cara donde buscan designar al candidato presidencial para 2017; expertos dicen que este encuentro favorece a quienes tienen menos visión pública.
Uno de los favoritos, Nicolás Sarkozy, es de los que más arriesgan en este debate, según los analistas.
Uno de los favoritos, Nicolás Sarkozy, es de los que más arriesgan en este debate, según los analistas. (Reuters)

París

La derecha francesa celebra este jueves el primer debate entre los siete aspirantes que participan en las primarias, con el fin de designar al candidato a la elección presidencial de 2017, con el ex primer ministro Alain Juppé en posición de favorito frente al ex presidente Nicolas Sarkozy.

Seis hombres y una mujer participan en el debate, organizado por TF1, la principal cadena de televisión privada de Francia, a seis semanas de la primera vuelta de estas primarias prevista el 20 de noviembre. La segunda vuelta será el 27 de noviembre.

Los observadores consideran que este primer debate, que suscita mucha expectativa, favorecerá sobre todo a los candidatos con menos posibilidades y menos visión pública.

Se trata de "un debate y no de un pugilato", advirtió el diputado Thierry Solère, presidente del comité de organización de las primarias, en referencia al reciente duelo televisivo entre Donald Trump y Hillary Clinton en Estados Unidos.

El formato del debate, fruto de detalladas negociaciones, prevé un minuto para responder a cada pregunta y 30 segundos para replicar a las afirmaciones de los rivales, lo que implica que cada candidato hablará un máximo de 17 minutos.

El ganador de estas primarias tiene grandes posibilidades de ser el futuro presidente.

Los últimos sondeos electorales dan cuenta de un derrumbe de la izquierda en las intenciones de voto para la primera vuelta de la elección presidencial y una victoria del candidato de la derecha frente a Marine Le Pen, la candidata de la extrema derecha, en la segunda vuelta.

Hasta ahora, Alain Juppé, de 71 años, encabeza los sondeos gracias a una campaña ponderada y a una imagen de unificador, apreciada por la derecha moderada, el centro e, incluso, una parte de la izquierda.

Juppé, alcalde de la ciudad de Burdeos, tiene una imagen positiva entre la mayoría de los votantes de la derecha y el centro (75 por ciento) y en el conjunto de los franceses (55 por ciento), muy por delante de Nicolas Sarkozy, de 61 años, según un sondeo publicado el miércoles.

Sarkozy, autoproclamado candidato "del pueblo" contra "las élites bienpensantes", que optó por una campaña derechista, obtiene tan solo 55 por ciento de opiniones favorables en su propio campo y apenas 28 por ciento en el conjunto de la población.

Los candidatos con menos posibilidades intentarán aprovechar al máximo el debate para anotarse un tanto, estimó Gaël Sliman, del instituto de sondeos Odoxa.

Dos ex ministros cuadrogenarios, Bruno Le Maire y Nathalie Kosciusko-Morizet, "pueden ganar en credibilidad", opinó Sliman.

Por su parte, el ex primer ministro de Sarkozy, François Fillon, intentará desarrollar su discurso liberal, agregó.

Los favoritos Juppé y Sarkozy son quienes arriesgan más en este debate.

Juppé, a quien le penaliza su imagen de hombre frío y altanero, "no debe dar la sensación de haber ganado, tiene que ubicarse por encima de la refriega", apuntó Sliman.

Por su parte, Nicolas Sarkozy, cuyo discurso derechista contraria a parte de su propio campo, corre el riesgo de ser el blanco principal de los ataques de todos sus rivales, agregó el analista.

La campaña prevé dos debates más previos a la primera vuelta, el 3 y 17 de noviembre, y un debate entre los finalistas el 24 de noviembre, tres días antes de la segunda vuelta.

JA