Dos ministros de Macron son acusados de corrupción

El escándalo puede afectar al movimiento político del presidente francés en las elecciones legislativas de junio; hasta el momento no se ha abierto ninguna investigación.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron. (AFP )

París

Dos ministros del gobierno del nuevo presidente de Francia, Emmanuel Macron, entre ellos Richard Ferrand, quien es considerado su mano derecha, fueron acusados de corrupción.

Además del ministro de Cohesión Territorial, uno de los principales dirigentes del movimiento político La República en Marcha (REM, por sus siglas en francés) y de la campaña electoral que llevó a Macron a la presidencia, fue acusada la ministra de Asuntos Europeos, Marielle de Sarnez.

La prensa publicó que Ferrand incurrió en varios conflictos de intereses cuando dirigía la firma Mutuales de Bretaña, al otorgar la renta de una sede de la empresa a una compañía dirigida por su esposa en 2011.

Ferrand, muy cercano a Macron y responsable de la selección de los candidatos a las elecciones legislativas del movimiento del presidente francés, también está acusado de haber recibido dinero como consultor de su sucesora en la dirección de la empresa, presuntamente a cambio de un empleo para su marido.

La justicia no ha abierto ninguna investigación por el momento, pero los medios de comunicación y la oposición política locales han criticado duramente al ministro de quien han pedido su dimisión.

Ferrand publicó este martes un comunicado en el que criticaba las informaciones contra él, publicadas por el diario Le Monde y por el semanario satírico Le Canard Enchainé.

El primer ministro Edouard Phillipe afirmó este día que pese a las acusaciones mantenía la confianza en Ferrand, quien seguirá formando parte del Ejecutivo. "Richard Ferrand puede permanecer en el gobierno", declaró Phillipe.

El caso, al que se sumó el de la ministra de Asuntos Europeos, Marielle de Sarnez, por presuntos abusos durante su etapa como eurodiputada, amenaza con provocar la primera crisis del gobierno de Macron, quien asumió el cargo hace dos semanas.

Por el momento, el gobierno ha decidido retrasar el examen del proyecto de ley sobre la moralización de la vida pública que pretende luchar contra la corrupción política en Francia.

El escándalo podría afectar al movimiento político de Macron en las elecciones legislativas de este mes de junio. Hasta este día, varios sondeos pronostican que el oficialismo obtendrá la mayoría absoluta en los comicios.


jamj