Gobierno vincula a la oposición con buitres

El jefe de ministros, Capitanich, arremete contra partidos políticos y prensa.
El jefe del gabinete argentino, Jorge Capitanich.
El jefe del gabinete argentino, Jorge Capitanich. (Ricardo Cepi/EFE)

Buenos Aires

El jefe del gabinete argentino, Jorge Capitanich, acusó a los "sindicatos supuestamente opositores al gobierno" de "estar financiados y bancados (respaldados) por los fondos buitre", y arremetió con dureza contra los partidos políticos opositores y los medios de información.

En rueda de prensa, Capitanich dijo que "Argentina tiene una clara división, nunca ha tenido tan clara división respecto al rol de los sindicatos, los partidos políticos opositores y los medios de comunicación", ligados a esos fondos, en alusión a los acreedores que ganaron un fallo millonario en Estados Unidos, lo que desencadenó la declaración de default parcial (cesación de pagos) de Argentina por agencias de calificación de riesgo.

Capitanich lanzó estas críticas ante las noticias difundidas en los últimos días por algunos medios sobre el alza de precios y la caída del empleo. Según él, estas informaciones suponen una "manipulación" que busca "inducir a un proceso de devaluación para que los bancos obtengan grandes ganancias a costa de todos los argentinos".

Las centrales obreras enfrentadas al gobierno de Cristina Kirchner convocaron para el jueves una huelga general en protesta por la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y el aumento de las suspensiones y despidos.

La presidenta Kirchner llamó ayer en su página de Facebook a los argentinos a cuidar "lo logrado" en su gobierno, de cara al paro y al inicio del debate parlamentario del proyecto de ley para cambiar de Nueva York a Buenos Aires la sede de pago a los bonistas reestructurados. La mandataria agregó en su mensaje que "este gobierno ha hecho por la ciencia y por la tecnología, por la recuperación de la soberanía hidrocarburífera, por el desendeudamiento de los argentinos y por la inclusión social, lo que no se hacía desde muchas décadas".

Luis Barrionuevo, uno de los sindicalistas opositores, negó cualquier relación con los fondos especulativos.

El apoyo de David Martínez

El empresario mexicano David Martínez, propietario del fondo de inversión Fintech Advisory, que el domingo sorprendió al afirmar en entrevista con el periodista Horacio Verbitsky (Página 12) que aceptaba el canje de la deuda propuesto por el país, está preocupado porque "su operación de control de Telecom Argentina se encuentra frenada".

Así lo dijo ayer el diario digital argentino Urgente 24 (www.urgente24.com) y añadió que aun cuando, de interrumpir todo ahora, Martínez ganaría 400 millones de dólares, el magnate desea que su empresa controle Telecom Argentina, tal como Telecom Italia lo hizo en el pasado.

El sitio afirma que Martínez llegó al país durante el crack de 2001-2002, compró acciones de empresas y bonos del Estado e hizo "tan buen negocio que decidió permanecer".

La relación de Martínez con la presidenta Kirchner se remonta a 2003, cuando, añade la fuente, también hizo contacto con el Grupo Clarín, cuando el principal multimedia de Sudamérica buscaba un socio capitalista para avanzar con Multicanal sobre Cablevisión.

En entrevista con Página 12, Martínez, que según el diario pro oficialsta posee casi mil millones de dólares en bonos de la deuda argentina, afirmó que "hay muchos inversores dispuestos a hacer negocios bajo la ley local porque es indudable la solvencia de la Argentina y la voluntad de pago de su gobierno".

Pero los principales partidos de oposición adelantaron el pasado jueves su rechazo al proyecto de Ley de Pago Soberano Local, por considerarlo "equivocado y peligroso".

Piden detención de directivos de Donnelley

La Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de Argentina pedirá la detención de los directivos de la filial local de la imprenta de RR Donnelley de Estados Unidos, uno de los líderes mundiales del ramo, por los delitos de alteración del orden económico y financiero.

La AFIP promovió la investigación el 14 de agosto luego de que la empresa se declaró en quiebra por una supuesta crisis que, según la versión oficial, no se evidencia en sus registros de contabilidad.

RR Donnelley, con sede en Chicago, cerró su planta en la localidad de Garín, suburbio al norte de la capital, a causa de "una crisis insuperable" y solicitó la "quiebra" luego de 22 años de actividad en Argentina, según un comunicado de la compañía difundido el lunes 4 de agosto. Unos 400 trabajadores quedaron en la calle.

El gobierno de Cristina Kirchner atribuyó esta decisión a que el directorio de RR Donnelley está integrado por fondos de inversión ligados al multimillonario estadunidense Paul Singer, dueño del fondo NML Capital, uno de los que impulsaron el juicio contra Argentina en un tribunal federal de Nueva York por bonos en cese de pagos desde 2001. (AP/Buenos Aires)