Chavistas alegan 'fraude' en las firmas opositoras

Capriles y Tintori aseguran que su nombre fue excluido de la lista de firmantes; la autoridad electoral suspenderá el proceso si hay violencia.
Una mujer es auxiliada tras desmayarse mientras hacía fila para conseguir alimentos en Caracas.
Una mujer es auxiliada tras desmayarse mientras hacía fila para conseguir alimentos en Caracas. (Carlos García Rawlins | Reuters)

Lima

La oposición venezolana dio un nuevo paso para activar el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro, pero deberá moverse entre dos amenazas: una demanda de "fraude" por irregularidades en el recaudo de firmas y la suspensión del proceso ante eventuales hechos de violencia.

Tras una semana de protestas y de convulsión social por la agravada escasez de alimentos, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, anunció a la prensa que la validación de rúbricas para activar el referendo se realizará del 20 al 24 de junio.

Pero poco después de ese anuncio, el oficialismo dijo que el próximo lunes denunciará por "fraude" la recolección de firmas ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), acusado por la oposición de ser el brazo jurídico del gobierno.

"Vamos a la Sala Constitucional para denunciar este delito contra la Constitución", dijo Jorge Rodríguez, representante de Maduro para supervisar el proceso que busca sacarlo del poder.

Según Rodríguez, durante el recaudo hubo irregularidades que configuran un "fraude", como la inclusión de rúbricas de personas fallecidas, menores de edad e inhabilitados políticamente.

Al exigir al oficialismo y la oposición "respeto a la integridad" del CNE, Tibisay Lucena también lanzó una advertencia.

"Cualquier agresión, alteración o generación de violencia conllevará a la suspensión inmediata del proceso hasta que se restablezca el orden", advirtió la titular del CNE, al que la oposición acusa igualmente de servir al gobierno.

El jueves una protesta de opositores que reclamaban en el CNE la fecha de validación concluyó con la agresión de chavistas al jefe de la bancada parlamentaria opositora, Julio Borges.

El proceso para convocar al revocatorio se vislumbra largo. Tras la validación de firmas con huella dactilar, el CNE se tomará 20 días hábiles para su revisión.

Y en un hecho que había adelantado la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), el CNE abrió la posibilidad de que los solicitantes anulen su firma del 13 a 17 de junio ante las alegadas irregularidades.

La MUD vincula este aspecto con las advertencias oficialistas de que los funcionarios del gobierno que firmaron por el referendo deben ser despedidos.

Para activar el revocatorio, la MUD requiere unas 200 mil rúbricas, de un total de 1.3 millones que el CNE certificó. Otras 605 mil 727 "no cumplieron con los criterios exigidos", detalló Lucena.

El líder opositor Henrique Capriles, principal impulsor del referendo, denunció que en la lista publicada por el ente electoral aparece como "no firmante".

"Inmorales y corruptos! Más que nunca lucharé por el Revocatorio y será este 2016! Se van!", escribió en Twitter el ex candidato a la presidencia venezolana.

También Lilian Tintori, esposa del encarcelado dirigente opositor Leopoldo López, denunció ayer que su firma fue excluida.

"El CNE anuló la firma de más de 600 mil venezolanos. La mía es una de ellas, pero eso no va a detener el cambio!", tuiteó.

Aunque las manifestaciones opositoras no son multitudinarias, a diario hay protestas espontáneas en Caracas al agravarse la escasez de alimentos y medicinas, y el costo de vida, pues Venezuela tiene la inflación más alta del mundo: 180.9% en 2015.

La oposición exige celeridad para continuar con la segunda fase del proceso: reunir otros 4 millones de rúbricas necesarias para convocar la consulta.

La MUD sostiene que el CNE dilata el proceso para evitar que el referendo se haga antes del 11 de enero de 2017, pues si se hace este año y Maduro pierde, se llamará a elecciones. Si es en fecha posterior, sería sustituido por el vicepresidente.