¿Qué aprendimos de las filtraciones de Snowden?

A tres años de las revelaciones del ex agente de la CIA, vale la pena realizar un recuento de sus repercusiones.
El subcontratista evidenció la dimensión del espionaje.
El subcontratista evidenció la dimensión del espionaje. (Marcos Brindicci/Reuters)

Washington

Más de tres años pasaron desde que Edward Snowden, subcontratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EU y ex agente de la CIA, dejó su país y se refugió en Rusia y antes en Hong Kong. Allí se reunió con algunos periodistas a quienes les confió un enorme stock de documentos pertenecientes a la NSA, encargada del espionaje electrónico. Quiso denunciar lo que consideró son prácticas ilegales y chocantes en materia de vigilancia de las comunicaciones. Desde entonces, y aun cuando el ritmo disminuyó después de los primeros meses, las revelaciones de diversos medios que han tenido acceso a los documentos no han cesado. A continuación las principales enseñanzas extraídas de esta fuga sin precedente conocida como “Documentos Snowden” y a los que el vespertino francés Le Monde tuvo acceso en forma íntegra junto a los periodistas Glen Greenwald y Laura Poitras, en colaboración con el portal estadunidense The Intercept, donde están guardados bajo alta seguridad.

Los documentos muestran:

1. Cómo la NSA y el británico Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ) vigilaron los teléfonos móviles usados a  bordo de los vuelos comerciales, siendo Air France el blanco principal. 

2. Cómo tanto el GCHQ como la NSA espiaron los intereses de Israel, pese a ser un aliado cercano.

3. ¿Qué tipo de documentos son? Los documentos son de todo tipo y describen los programas de vigilancia realizados por los agentes infiltrados y enviados a sus colegas, así como comunicaciones internas. Algunos son muy técnicos, otros están escritos para ser comprendidos por el mayor número posible de agentes dentro de la agencia. Si bien los documentos pertenecen, en buena parte, a la NSA, también han permitido saber más de las actividades de sus pares. En efecto, Snowden copió numerosos documentos pertenecientes al GCHQ, el equivalente británico de la NSA. Ambas agencias trabajan de manera tan cercana que los agentes de una o de otra tienen acceso a numerosos documentos comunes, lo que explica por qué Snowden tuvo acceso a ellos.

Ambas agencias también participan en el acuerdo “5 Eyes”, que las liga a sus pares de Australia, Nueva Zelanda y Canadá. Así, los documentos han permitido una buena aproximación a las atribuciones y actividades de algunas de las agencias de espionaje más poderosas del planeta.

VIGILANCIA MASIVA

Es tal vez el principal aporte de los documentos: desde hace 15 años, las agencias de espionaje electrónico, principalmente la británica y de EU, vigilan en forma masiva las comunicaciones mundiales. La mayoría de los expertos dudaban, pero los documentos aportan una prueba irrefutable.

Los ejemplos son múltiples, revelándose que:

a) La NSA recolecta 200 millones de mensajes de texto por día en el mundo.

b) El GCHQ interceptó imágenes de videochats de 1.8 millones de usuarios de Yahoo!

c) La NSA es capaz de someter a escuchas a la totalidad de un país.

d) El GCHQ interceptó cantidades asombrosas de datos que circulan en los numerosos cables submarinos que llegan a Gran Bretaña, siendo capaz también de guardar una copia completa de los datos durante tres años. Esto no significa que un agente consulte o escuche la totalidades de los datos interceptados, pero las comunicaciones están guardadas en los servidores de las agencias para su uso eventual en un determinado tiempo y según parámetros variables.