Policía se enfrenta a familiares de víctimas de naufragio

La policía antidisturbios usó gas pimienta para dispersar a los deudos que pretendían poner flores en un altar improvisado en el centro de la capital de Corea del Sur.
La policía arrojó gas pimienta a los manifestantes.
La policía arrojó gas pimienta a los manifestantes. (AP)

Seúl

Allegados a las 304 víctimas del naufragio del ferry "Sewol" se enfrentaron con la policía en Seúl tras un mitin de conmemoración en el que participaron 10 mil personas, un año después de la tragedia.

Horas antes, la presidenta sudcoreana prometió que se reflotará el navío, una de las principales demandas de los familiares de las víctimas, las cuales no obstante expresaron su irritación este jueves desairando a la mandataria.

La policía antidisturbios usó gas pimienta para dispersar a los deudos que se enfurecieron al darse cuenta de que las fuerzas del orden público habían erigido barricadas para impedir que se pudiera ir a poner flores en un altar improvisado en el centro de la capital de Corea del Sur, tras culminar el mitin.

"Esto es un escándalo", comentó Lee Myong-Woo, uno de los organizadores del mitin.

"Esto es culpa de la policía sola. Nosotros no queríamos ningún tipo de violencia en el día de hoy y no había ninguna razón para impedirnos poner flores pacíficamente en el altar", agregó.

- "Recuperar el barco lo antes posible"-

Horas antes, también este jueves, la presidenta Park Geun-Hye, durante una visita a la isla meridional de Jindo, el punto más cercano al lugar en el que se hundió el ferry, había declarado: "Adoptaré las medidas necesarias para recuperar el barco lo antes posible".

El ferry, sobrecargado, se hundió el 16 de abril de 2014 a la altura de Jindo con 476 personas a bordo, entre ellas, 325 estudiantes de un mismo centro de secundaria, el de Ansan (sur de Seúl), en viaje escolar.

La promesa de reflotar una embarcación de 6.825 toneladas a 40 metros de profundidad por un coste estimado de 110 millones de dólares - con el fin de tratar de hallar a los nueve desaparecidos e intentar pasar página -, no fue suficiente para aplacar la cólera de las familias, que acusan a las autoridades de indiferencia.

Su portavoz, Yoo Gyoung-Geun, explicó que quieren garantías sobre otra de sus exigencias: una investigación totalmente independiente sobre lo ocurrido. "Temo que las palabras de la presidenta estén vacías de sentido", afirmó.

Las familias cuentan con el apoyo de la opinión pública, pese a que ciertos conservadores acusan a las organizaciones de izquierda de utilizar la tragedia para poner en dificultades al gobierno actual.

 

La investigación evidenció una combinación de factores, de la sobrecarga del buque a la incompetencia de la tripulación, pasando por unas obras ilegales de agrandamiento que redujeron su flotabilidad, con tejemanejes entre autoridades de regulación y empresas privadas de telón de fondo.

La lentitud y desorganización del rescate se apuntaron también como factores del desastre.

Pero el accidente también puso de manifiesto los problemas endémicos de corrupción y de deficiencia en las normas de seguridad, imputadas a la voluntad de las autoridades de dar prioridad al crecimiento económico por delante de cualquier otra consideración.

El capitán del "Sewol" fue condenado a 36 años de cárcel por negligencia e incumplimiento del deber, mientras que otros tres responsables de la tripulación fueron sentenciados a entre 15 y 30 años.

En Ansan, las banderas ondeaban a media asta, con lazos amarillos en recuerdo flotando al viento.

Desafiando la lluvia torrencial, miles de surcoreanos acudieron al memorial en recuerdo de las víctimas, donde podían verse los retratos de los estudiantes fallecidos.

"Hijo mío, espero que seas feliz allá arriba. Tu mamá te extraña tanto", podía leerse en uno de los mensajes dejados junto a fotos y objetos de las víctimas

Los equipos de salvamento sólo pudieron recuperaron 295 cuerpos, y los buzos abandonaron la búsqueda de las nueve víctimas restantes en noviembre.