Alista Obama reforma a la NSA

Un grupo de cinco expertos designados por Obama formularon el pasado mes de diciembre 46 recomendaciones, muchas de ellas centradas en el programa ultrasecreto, revelado por Snowden.
Barack Obama, durante su discurso sobre la pobreza, hoy en la Casa Blanca
Barack Obama, durante su discurso sobre la pobreza, hoy en la Casa Blanca (AFP)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciará el viernes una reforma de los sistemas estadounidenses de vigilancia tras la conmoción mundial provocada por las revelaciones de Edward Snowden.

El diario The New York Times señala en su edición del miércoles que no se espera una revolución en la manera de trabajar de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), criticada por practicar escuchas masivas mediante la recolección y almacenamiento de miles de comunicaciones telefónicas y electrónicas en Estados Unidos y el extranjero.

Un grupo de cinco expertos designados por Obama formularon el pasado mes de diciembre 46 recomendaciones, muchas de ellas centradas en el programa ultrasecreto, y revelado por Snowden, de recopilación de datos sobre las llamadas telefónicas hechas en Estados Unidos.

La NSA registraba números de llamadas, horarios y duración de las conversaciones, pero no las grababa. Por ello la administración considera que su explotación no violaba la cuarta enmienda de la Constitución estadounidense que protege a los ciudadanos contra los registros e incautaciones no ordenados por la justicia. Sin embargo, esta interpretación es rechazada por numerosos parlamentarios y defensores de la libertades civiles.

"Estamos dando las últimas pinceladas a la revisión de nuestros programas de vigilancia electrónica", declaró el miércoles Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca, sin comentar el artículo del New York Times.

El diario reveló también el miércoles que la NSA tenía capacidad para penetrar en computadoras que no están conectadas a internet gracias a un sistema de ondas de radio.

Según el New York Times, probablemente Obama rechace la recomendación de la comisión de atribuirle a los operadores el poder de almacenar los datos y no a la NSA. Pero su discurso estará marcado por "un ánimo de reforma (...) y dejará la puerta abierta a nuevos cambios más adelante".

El presidente demócrata podría "proponer la creación de un representante público para examinar los problemas de la protección de la vida privada ante los tribunales secretos que regulan el sistema de espionaje".

La cuestión del programa Prism para el extranjero

Los observadores consideran que la reforma podría ser todavía más restringida para los programas de vigilancia en el extranjero. El grupo de expertos evitó pedir el final del sistema Prism que escandalizó a los europeos y fue autorizado por el artículo 702 de una ley votada en 2008 por el Congreso.

Prism es defendido como uno de los instrumentos más eficaces de la NSA, ya que permite acceder a los mails, fotos y comunicaciones intercambiadas por los sitios de internet más visitados en el mundo, incluyendo Gmail, Hotmail y Skype.

Google, Microsoft, Appel y otros gigantes de internet rechazan terminantemente proporcionar a la NSA un acceso especial a sus servidores, pero su imagen se ha deteriorado ante el público y por ello reclaman más transparencia para ofrecerle garantías a sus usuarios.

"En lo referente al programa 702, conservaremos grosso modo la misma estructura que hoy", resumió el martes el profesor Peter Swire, un ex responsable de la administración especializado en el tema.

Según The New York Times, Barack Obama podría simplemente "llamar a establecer barreras para proteger la vida privada de los extranjeros". En el caso de las escuchas a dirigentes políticos, como el caso de la canciller de Alemania, Angela Merkel, el presidente podría limitarlas en el caso de los aliados de Estados Unidos.

Por su parte, la Unión Europea reclama el derecho de sus ciudadanos a pedir reparaciones en caso de utilización abusiva de sus datos personales.

Después del discurso de Obama, se espera que la reforma sea sometida a votación en el Congreso. El consenso político que permitió la aprobación del "Patriot Act" en 2001 ya no está vigente y los principales críticos de los métodos del NSA se encuentran en el propio partido del presidente.