Política argentina, envuelta en las tramas de espionaje

Mientras la oposición culpa al gobierno por la muerte del fiscal, la presidenta Kirchner asegura que el juez fue víctima de una venganza.
Nisman fue encontrado muerto el 18 de enero en su casa de Buenos Aires.
Nisman fue encontrado muerto el 18 de enero en su casa de Buenos Aires. (Marcos Brindicci/Reuters)

Buenos Aires

La política argentina quedó envuelta en una trama de espionaje después de la muerte del fiscal Alberto Nisman, quien acusó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de pactar con Irán la impunidad de presuntos terroristas

Nunca se habló tanto de espías desde que el cuerpo de Nisman, el fiscal que investigaba el ataque ocurrido en 1994 en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), fue hallado en su casa el 18 de enero con un disparo en la cabeza y donde ayer los investigadores descubrieron un perfil genético (ADN) distinto al del fiscal.

Mientras que la oposición mediática y política responsabiliza al gobierno del suicidio o asesinato, la presidenta Fernández ha dicho que el fiscal fue víctima de venganzas de espías desplazados de la Secretaría de Inteligencia (SI, ex SIDE).

De inmediato apareció el nombre de Antonio Stiuso, un hombre que trabajó en la SIDE desde 1972 y que fue uno de los máximos jefes de inteligencia durante los 11 años de gobiernos kirchneristas, aunque fue obligado a jubilarse en enero pasado.

El gobierno mantiene su versión de que Stiuso, quien era el principal informante de Nisman, le proporcionó información falsa al fiscal para que acusara a la presidenta, quien optó por deshacer el siniestro organismo y una iniciativa de ley pretende en el Congreso reemplazarlo por otro.

Pese a que la ley lo prohíbe, varios medios de prensa dieron a conocer el rostro de Stiuso, quien debe declarar esta semana ante la justicia, en un lugar no revelado, por la muerte de Nisman.

Ayer, otro espía saltó a la fama de la forma más insospechada cuando la cadena Radio Mitre difundió audios en los que el principal acusado de haber asaltado la casa de un precandidato presidencial en 2013 también era espía de la SIDE.

Se trata del prefecto Alcides Díaz Gorgonio, detenido tras robar en la casa de Sergio Massa, quien fuera jefe de gabinete de la actual mandataria pero hoy convertido en uno de los principales candidatos de oposición para las presidenciales de octubre próximo.

Díaz Gorgonio entró a la casa de Massa en septiembre de 2013, cuando se llevaba a cabo una campaña legislativa que ganó el ex funcionario, quien decidió mantener el robo en secreto hasta que fue revelado finalmente por la prensa.

El implicado reconoce en los audios telefónicos que trabajaba como agente de inteligencia en una sección que depende del secretario de Seguridad, Sergio Berni.

Los escándalos de espionaje salpican a todos lados, ya que otro de los principales precandidatos de oposición a la presidencia, Mauricio Macri, fue procesado por organizar una red de escuchas ilegales, aunque finalmente no será juzgado.