Mariano Rajoy pide no tratar "a patadas" al turista

La advertencia del jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, llega luego de varios episodios de protestas de activistas contra turistas en Barcelona, Palma y otras ciudades españolas.
Mariano Rajoy dijo que el sector turístico es uno de los más fuertes y hay que apoyarlo.
Mariano Rajoy dijo que el sector turístico es uno de los más fuertes y hay que apoyarlo. (Reuters)

Madrid

No se puede tratar al turista "a patadas", advirtió el jefe de gobierno español Mariano Rajoy tras algunos actos vandálicos contra intereses turísticos en este país que basa gran parte de su economía en este sector.

"Lo que no se puede hacer es al señor turista que, por fortuna viene aquí y deja muchísimos ingresos, que permite que muchos españoles puedan trabajar, tratarlo a patadas. Eso me parece un disparate", dijo el jefe de gobierno de la tercera destinación turística mundial.

La llamada "turismofobia" ha puesto en alerta a la clase política y al pujante sector turístico, que representa más del 11% del Producto Interior Bruto y emplea a 2.5 millones de personas.

La polémica estalló a finales de julio cuando cuatro encapuchados detuvieron un autobús turístico en Barcelona (noreste), le pincharon las ruedas y pintaron en el parabrisas la consigna "El turismo mata los barrios".

La acción fue reivindicada por Arran, las juventudes del partido de extrema izquierda CUP, con diez diputados en el parlamento regional, que denuncian "un modelo de turismo que genera beneficios para muy pocas personas y empeora las condiciones de vida de la mayoría".

Desde entonces colgaron vídeos pinchando ruedas de bicicletas de alquiler para turistas en Barcelona o tirando confeti a los clientes de un restaurante del puerto de Palma de Mallorca (Baleares).

En el País Vasco (norte), otra organización anunció una manifestación en San Sebastián el 17 de agosto bajo el lema "Vuestro turismo, la miseria de los jóvenes".

"Es uno de los sectores que más está tirando de la economía española. Por lo tanto hay que cuidarlo y apoyarlo", advirtió Rajoy.

España lleva cuatro años batiendo su récord de visitantes, 75,3 millones en 2016, aprovechándose de la inestabilidad en otros destinos mediterráneos como Turquía, Túnez o Egipto.

La masificación de algunos destinos genera malestar entre los habitantes, que protestan por los comportamientos incívicos de algunos, las aglomeraciones en los espacios públicos y el encarecimiento del mercado inmobiliario.

En mayo, varios hoteles en Barcelona ya fueron objeto de actos vandálicos y destrozos y desde hace años los lemas "Tourists go home" o "You are not welcome" forman parte del paisaje de numerosos destinos del país.


jamj