Escocia será independiente en 20 años": líder nacionalista

Alex Salmond, principal impulsor de la encuesta separatista, indicó que si hoy se celebrara la votación esta vez ganaría el sí.
La bandera británica fue diseñada hace más de 200 años y combina los colores de los santos patrones de Inglaterra, Irlanda y Escocia.
En septiembre, el 55 por ciento de los escoceses rechazaron la secesión en un referéndum histórico, después de que los tres principales partidos del Reino Unido prometiesen una mayor devolución de facultades administrativas a Escocia si optaba por el "no". (AP)

Escocia

Escocia se independizará de Reino Unido en veinte años, predijo el domingo el líder de los nacionalistas escoceses, después de que una nueva encuesta demostró que si una nueva votación se celebrase hoy, ganaría la opción separatista.

En septiembre, el 55 por ciento de los escoceses rechazaron la secesión en un referéndum histórico, después de que los tres principales partidos del Reino Unido prometiesen una mayor devolución de facultades administrativas a Escocia si optaba por el "no".

Pero en una encuesta publicada el sábado, el 52 por ciento de los entrevistados dijeron que ahora sí elegirían la separación de Reino Unido.

Los desacuerdos acerca de cuánto poder debería recibir Escocia, y sobre las propuestas para impedir a los parlamentarios británicos no ingleses votar en asuntos que conciernen a Inglaterra en el parlamento británico, han emborronado las repercusiones del referéndum. Ahora el Partido Nacionalista Escocés (SNP por sus siglas en inglés) acusa al resto de partidos de echarse atrás.

 

Alex Salmond, líder saliente del SNP que encabezó la infructuosa campaña por la independencia, dijo el domingo que el deseo de cambio en Escocia era tan fuerte, incluso entre aquellos que habían votado "no", que ahora la independencia era inevitable.

Cuando le preguntaron si creía que ese paso podría darse en los próximos diez o veinte años, su respuesta fue "sí".

"El destino está claro", dijo Salmond a la BBC TV. "Lo decidirán los escoceses".

Nicola Sturgeon, que asumirá el liderazgo del SNP de manos de Salmond, dijo que la desconfianza hacia las promesas de una mayor devolución de facultades administrativas a Escocia, junto con el deseo de cambio, alimentaba el interés de un independencia total.

"Si se toma al 45 por ciento de personas que votaron por el "sí" en septiembre y se le suma la gente que votó "no" -pero que lo hizo por el compromiso de más facultades significativas para el Parlamento escocés-, lo que se tiene es una mayoría, indiscutiblemente una fuerte mayoría en Escocia para que se realice un cambio concreto".

El SNP perdió el referéndum, pero ha repuntado y aún se mantiene fuerte en los sondeos.

En contraste, el Partido Laborista, que hizo campaña en contra de la independencia, se enfrenta a una gran desafección en Escocia -uno de sus bastiones tradicionales-, suscitando dudas sobre si podrán derrotar al primer ministro británico y líder de los conservadores, David Cameron, en las próximas elecciones.

Dado que las elecciones de mayo de 2015 prometen ser unas de las más reñidas de la historia política moderna de Reino Unido, ni Cameron ni los laboristas parecen ser capaces de conseguir la mayoría absoluta, de forma que el ganador podría tener que buscar el pacto con otros partidos para gobernar.

Salmond descartó categóricamente la posibilidad de una alianza con los conservadores el domingo, y catalogó de "improbable" un pacto con los laboristas, pero dijo que las circunstancias podrían cambiar.