Strauss-Kahn niega tener vínculos con personas acusadas de proxenetismo

En su primer comparecencia, el ex director del FMI rechazó formar parte de una red de prostitución.
Dominique Strauss-Khan.
Dominique Strauss-Khan. (Denise Charlet/AFP)

Lille

Casi cuatro años después de que un escándalo sexual en Estados Unidos arruinara su brillante carrera, el político socialista y ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn negó ante un tribunal conocer a dos de los principales acusados y juzgados junto a él por proxenetismo.

En su breve comparecencia en el primer día de proceso por proxenetismo agravado, en la ciudad francesa de Lille (norte), DSK, como se le conoce en Francia, dijo que nunca se reunió con el proxeneta Dominique Alderweireld, alias Dodo la Saumure, ni con René Kojfer, considerados por la acusación como los organizadores de las fiestas con prostitutas en las que habría participado DSK.

El ex número uno del FMI, de 65 años, aseguró que "nunca" fue al Carlton, hotel de lujo de Lille que dio nombre al caso y a donde René Kojfer, encargado de relaciones públicas del lugar, llevaba presuntamente a las prostitutas.

Durante la primera audiencia dedicada a temas de procedimiento, DSK apareció junto a otros 13 acusados. Los magistrados del tribunal correccional de Lille rechazaron celebrar el proceso a puerta cerrada.

Aunque el tribunal se sumergirá de lleno en el caso a partir de hoy con el interrogatorio de Kojfer, la comparecencia de DSK está prevista para mediados de la próxima semana. La duración inicial del juicio es de tres semanas.

Acusado de ser el principal beneficiario e instigador de fiestas libertinas en París y Washington, Strauss-Kahn, quien por mucho tiempo fue el favorito de los sondeos para la elección presidencial de 2012, podría ser condenado a unos 10 años de prisión y multa de 1.5 millones de euros.

La fiscalía pidió el sobreseimiento (inexistencia de delito) para DSK, al considerarlo solo un "beneficiario" de la prostitución, pero los jueces de Lille estimaron que él, quien era el "rey de la fiesta", no podía ignorar la condición de prostitutas de las mujeres que le presentaban.

La posición de la defensa no cambió: DSK era adepto al libertinaje, no a las prostitutas, e ignoraba que las mujeres que participaban en las fiestas lo fueran.

Fue la obsesión de este ex ministro socialista francés por las mujeres lo que puso fin a su carrera política.

En mayo de 2011, el mundo recibió con sorpresa la información de su detención en EU, acusado de violación por una camarera del hotel Sofitel de Nueva York.

Las imágenes de este caso, que comenzó paralelo al del hotel Carlton, con DSK esposado y rodeado de policías, dieron la vuelta la mundo. El asunto terminó con un acuerdo económico confidencial entre Strauss-Kahn y la demandante.

En el Palacio de Justicia de Lille, unos 300 periodistas, entre ellos una veintena de medios extranjeros, siguen el proceso contra quien fue uno de los hombres más poderosos del planeta al frente del FMI.

La policía de Lille inició la investigación del escándalo del Carlton con informes anónimos sobre las visitas al hotel y otro sitio de la ciudad, a donde Kojfer llevaba prostitutas para satisfacer a algunos clientes.

La vigilancia policial e intervenciones telefónicas revelaron nombres, entre ellos el de Dominique Strauss-Kahn, así como una red de notables sospechosos de aprovecharse de las mujeres: Emmanuel Riglaire, abogado de Lille; David Roquet, ex patrón de una filial de la empresa de obras públicas Eiffage, y Fabrice Paszkowski, empresario especializado en material médico.

Según la acusación, todos ellos se reunían en fiestas libertinas en el norte de Francia y en París, pero también en Washington, a donde se organizaron tres viajes cuando DSK dirigía el FMI.