Tras escándalo fiscal, líder catalán renuncia a cargos y privilegios

Jordi Pujol, histórico dirigente del nacionalismo conservador, confesó el pasado viernes que su familia ocultó una herencia durante 34 años en el extranjero.
El actual presidente de la Generalitat, Artur Mas, reunido con su gobierno hoy en Barcelona
El actual presidente de la Generalitat, Artur Mas, reunido con su gobierno hoy en Barcelona (AFP)

Madrid

Tras reconocer haber cometido fraude fiscal durante décadas, el líder histórico del nacionalismo catalán conservador, Jordi Pujol i Soley, renunció hoy a todos sus cargos y privilegios que le daba su anterior cargo como presidente de la Generalitat, el gobierno autónomo catalán, en un intento de limitar las consecuencias sobre su partido, Convergencia Democrática, comprometido con la realización de un referéndum independentista en noviembre al que se opone el gobierno central de Mariano Rajoy.

Entre las prerrogativas que Pujol tenía como ex presidente catalán figura una pensión vitalicia de 82,000 euros al año (110,000 dólares), un despacho, personal de apoyo en esta oficina y vehículo propio. Mas, de su mismo partido, admitió que siente "pena, compasión y un dolor muy grande" por la situación de Pujol, el líder de CiU que en su día le designó como su sucesor al frente de esta formación.

Provocando un terremoto político en Cataluña, región del noreste de España cuyo gobierno está decidido a organizar un referéndum de autodeterminación en noviembre, Pujol, presidente regional de 1980 a 2003, había confesado el viernes que su familia ocultó una herencia durante 34 años en el extranjero.

No dio más detalles pero según el diario conservador catalán La Vanguardia se trata de cuatro millones de euros que se encontraban en un banco de Andorra, pequeño principado en la frontera entre España y Francia retirado en 2010 de la lista "gris" de paraísos fiscales.

Su inesperado anuncio conmocionó a una región rendida durante décadas al carisma político de este hombre de menuda estatura, mirada dura y carácter firme que en 1974 fundó Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), el partido conservador que hoy dirige el presidente catalán Artur Mas.

Éste último, duramente enfrentado al ejecutivo de Madrid desde hace dos años, se veía así debilitado justo antes de un encuentro clave el miércoles con el jefe del gobierno español, el conservador Mariano Rajoy. Pujol, de 84 años, figura clave de la oposición al franquismo y de la transición democrática, "se da cuenta del problema que se ha generado y de las consecuencias que esto tiene" en el proceso soberanista, afirmó Mas en una rueda de prensa convocada de urgencia en Barcelona.

Por ese motivo decidió renunciar a sus cargos de presidente fundador de CDC i de CiU --la federación nacionalista formada junto a los democristianos de UDC-- y a sus prerrogativas como ex presidente regional, que incluyen un sueldo y una oficina pagada con dinero público, precisó. Busca así afectar "lo menos posible" a "la situación del país en un momento tan extremadamente delicado", subrayó.

"El presidente Pujol es mi padre político y como pueden comprender el dolor es muy grande, no lo puedo esconder, ni lo puedo disimular", reconoció Mas, quien formó parte de sus gobiernos antes de ser designado por él mismo como su sucesor a las riendas de CDC i CiU. Para el filósofo y analista político catalán Josep Ramoneda, sacrificar al patriarca "es un paso mínimo e inevitable".

Pero no será "suficiente", considera, dado que varios de sus siete hijos están siendo investigados por la justicia y pesa sobre ellos la sospecha de haberse enriquecido ilícitamente valiéndose en algunos casos del gobierno regional. La fiscalía anticorrupción abrió el lunes una investigación a Oleguer Pujol i Ferrusola por el presunto blanqueo de más de dos mil millones de euros y su hermano Jordi es investigado desde hace más de un año por supuesto tráfico de divisas entre varios paraísos fiscales.

Oriol Pujol, el único dedicado a la política y considerado durante mucho tiempo como destinado a suceder a Mas, dimitió el 14 de julio como secretario general del CDC ,imputado por tráfico de influencias por haber presuntamente intentado amañar la concesión de licencias públicas a talleres de inspección técnica de vehículos.

En opinión de Ramoneda, esta ofensiva jurídica no es casual y se debe al reciente viraje independentista de CiU, quien durante los mandatos de Pujol había garantizado con sus pactos políticos la estabilidad de los gobiernos españoles tanto del conservador PP como del socialista PSOE.

"Pujol ha estado durante décadas muy protegido por los gobiernos de España, todas las cosas que salen ahora los gobiernos de España tanto del PP como el PSOE las sabían, y lo que hicieron fue protegerlo mientras garantizase el control de Cataluña", afirma. "En el momento en que se le escapa de las manos el control de Cataluña y empieza Mas con el proceso independentista, Pujol pierde esta protección", considera.

En pleno bloqueo de la cuestión catalana, Rajoy recibe el miércoles a Mas en Madrid. Sin embargo ambos parecen aferrados a sus posiciones: el presidente catalán a celebrar su referéndum independentista el 9 de noviembre y el español a que no lo haga.

A este respecto, Mas, que será recibido mañana por el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy, desvinculó hoy este hecho de la consulta soberanista, al afirmar que "aquí no se para nada". "Quiero hacer notar que el país está por encima de cualquier persona, por importante que sea", afirmó el líder catalán en una comparecencia pública.