La epidemia de ébola desata teorías conspirativas

“Ese tipo de publicación causa más daño a nuestra lucha”, señala Lamii Kpargoi, del Liberia Media Center, sobre un artículo en "The Daily Observer"
Las teorías conspirativas sobre el tema inundan el ciberespacio.
Las teorías conspirativas sobre el tema inundan el ciberespacio. (Nicolas Maeterlinck/AFP)

Ciudad del Cabo

Aunque los científicos han demostrado que la epidemia actual de ébola en África occidental tiene un único lugar de origen —el pueblo selvático de Meliandou, en Guinea, donde el virus fue transmitido por una especie de murciélago a un niño—, las teorías conspirativas sobre el tema inundan el ciberespacio.

A través de tuits, foros y dudosos artículos en diarios, estas teorías se extienden por internet más rápido que el virus. “No lo sé (...) Pero creo que esta epidemia de ébola es una especie de control de la población”, tuiteó el astro de hip-hop Chris Brown a su amplia comunidad de seguidores.

Eso alentó a aquellos que, como ocurriera con el sida, no creen en el origen natural del virus, sino que lo atribuyen a “poderes oscuros”.

Inspirados en la ficción

Una de las especulaciones más llamativas se extendió en septiembre en Monrovia, capital de Liberia, el país más afectado. El ébola es una especie de arma biológica, dijo Cyril Broderick, docente invitado de la Delaware  State University y ex profesor de enfermedades de las plantas en Liberia.

“El virus fue desarrollado por encargo de los militares estadunidenses y llevado a África para probar su efecto”, afirmó Broderick en el diario liberiano The Daily Observer. “En la localidad de Kenema (Sierra Leona) Estados Unidos tiene un laboratorio secreto para investigar el virus”, aseguró.

Broderick admitió después que sus declaraciones se inspiraron en el libro de suspenso Hot Zone, de Richard Preston, y en el escritor de novelas de terror Stephen King.

Lo mismo hacen muchos otros que alimentan la red con historias sombrías. Una de las versiones que más circula es la que indica que el ébola fue creado por las farmacéuticas para aprovecharse luego de la venta de medicamentos o vacunas.

Esa hipótesis que resulta absurda si se toma en cuenta que ningún laboratorio ha podido encontrar una cura y que las farmacéuticas absorben los costos de su utilización experimental, como ha ocurrido durante la actual epidemia con algunos compuestos.

Los rumores que circulan de boca en boca también juegan un papel importante.

En Liberia, Sierra Leona y Guinea se rumoró, por ejemplo, que los gobiernos locales instalaron las estaciones de aislamiento de ébola para recaudar dinero y que allí los pacientes son asesinados para vender sus órganos en el exterior.

Obstáculo para la ayuda

Aunque Delaware State University se limitó a decir que el profesor Broderick ejerció su derecho a la libre expresión, el artículo causó molestia por la desinformación que generó.

“Ese es exactamente el tipo de publicación que causa más daño que utilidad a nuestra lucha contra el ébola”, declaró con enfado Lamii Kpargoi, del Liberia Media Center, que lucha por un periodismo responsable.

En las sociedades occidentales el daño de estas teorías conspirativas es limitado, pero en la de África occidental, supersticiosa y afectadas por el miedo y la desconfianza, las teorías de la conspiración añaden obstáculos a la ayuda humanitaria.
 “En sus trajes protectores, los voluntarios se ven amenazantes”, opinó un empleado de una organización médica humanitaria en declaraciones a la agencia alemana DPA. “Si encima suponen que son agentes de poderes malignos, la cosa se puede poner peligrosa”, abundó.

Más allá de esas historias absurdas, hay verdades que no son menos indignantes, como el hecho de que ni las farmacéuticas ni algún gobierno occidental se ocuparon hasta hace poco por desarrollar una vacuna contra el ébola.

La respuesta a eso la dio la directora general de la  Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan: “Porque el ébola hasta ahora estaba geográficamente limitado a naciones africanas pobres”.

Claves

Se cura y regresa

- Will Pooley, el enfermero británico que superó el ébola tras haberse infectado en Sierra Leona, se mostró “encantado” de regresar para reanudar su trabajo de voluntario.

- El voluntario londinense de 29 años fue repatriado el 24 de agosto a Reino Unido en un avión militar para recibir tratamiento con el fármaco ZMapp en el Royal Free Hospital.

- Tras superar el padecimiento, Pooley reanudará su labor en Freetown. “Es muchísimo más seguro para mí trabajar allí ahora”, indicó el empleado sanitario.

• • •

Se necesitan mil 800 millones de dólares: BM

El presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, señaló ayer que “se han pedido mil 800 millones de dólares por ahora, creo que será eso al menos, probablemente más. No es cuestión de sentarse a pensar cuánto dinero se necesita, sino de poner el dinero ya, porque lo que va a pasar es que, según el número (de casos) va creciendo, el costo también”.

El presidente del BM agregó que “un dólar invertido hoy es mucho mejor” porque evitará “tener que invertir hasta 20 dólares más adelante”.

Uno de los peligros, abundó Yong Kim, es que se ponga el foco en cerrar las fronteras y no en asegurarse de que los tres países más afectados tengan “todo lo que necesitan para frenar la epidemia.

“Cerrar las fronteras no es una manera efectiva de dejar el ébola fuera de tu nación. En algunos países vecinos las fronteras están mal definidas. Además, creo que va a ser difícil impedir a todo el mundo cruzarlas”, señaló.

También valoró positivamente los esfuerzos de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, en cooperación con Médicos sin Fronteras y la Cruz Roja. “Estamos agradecidos, pero ahora todos tienen que sumarse. Tenemos que colocar trabajadores de la salud allí para mantener esto bajo control”, concluyó.

EFE/ París

• • •