“El apoyo de México es vital para Palestina”

El actual comisionado general de Relaciones Exteriores del partido Fatá, afirma que la intervención del papa Francisco ha sido fundamental para que más países tomen conciencia y se inclinen a ...
El diplomático asegura que el premier israelí, Benjamin Netanyahu, permitió que en 2014 se duplicara el número de colonos judíos en Cisjordania.
El diplomático asegura que el premier israelí, Benjamin Netanyahu, permitió que en 2014 se duplicara el número de colonos judíos en Cisjordania. (Juan Carlos Bautista)

Ciudad de México

El doctor Nabil Shaath, ex canciller palestino, comisionado general de Relaciones Internacionales del partido Fatá y miembro del Consejo Legislativo de Palestina, viajó a México para solicitar al canciller José Antonio Meade el reconocimiento del Estado palestino. Solo cuatro países de América Latina no lo han hecho aún, uno de ellos México —junto a Colombia, Panamá y Jamaica.

Shaath fue recibido el miércoles por el canciller Meade, quien en principio le garantizó el apoyo, aunque no se comprometió a una fecha. También habló en el Senado, a invitación de los legisladores, quienes le expresaron su apoyo a la lucha del pueblo palestino por un Estado independiente en tierras de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, que en rigor "es ya solo 22% de la tierra de Palestina" antes de 1948.

¿Cree que el apoyo del papa Francisco al Estado palestino, al cual reconoció en mayo pasado, además de llamar "ángel de la paz" al presidente palestino Mahmud Abas, ayude a extender el reconocimiento internacional?

Absolutamente. El Papa fue muy generoso con el pueblo palestino, firmó un acuerdo de cooperación entre el Vaticano y el Estado palestino y canonizó a dos monjas palestinas como santas, lo cual es un gran honor para nuestro pueblo. No olvidemos que hay cientos de millones de católicos en el mundo, muchos de ellos están en nuestro país y quedaron muy complacidos con las palabras del Papa.

¿Es posible pensar que Francisco logre con Israel y Palestina lo que logró con Cuba y Estados Unidos, o el primer ministro Benjamín Netanyahu es un hueso más duro de roer que Washington y el presidente Barack Obama?

¡Claro, Netanyahu es más difícil! No olvidemos además que desde un principio el presidente Obama tuvo en su corazón la voluntad de lograr un avance en el proceso de paz. De hecho, así lo expresó en su primer discurso ante el mundo árabe en la Universidad de El Cairo. Pero bueno, el señor Netanyahu es definitivamente alguien más difícil...

¿Hay que creerle a Netanyahu cuando le ofreció a su electorado dar por muerto el tema del Estado palestino a cambio de su reelección?

Creo que por primera vez el señor Netanyahu habló honestamente y declaró lo que siempre ha querido, aunque luego lo recubrió con palabras diplomáticas. Netanyahu ha pasado mucho tiempo en Estados Unidos, habla como estadunidense y cree que como estilan los políticos en ese país se puede olvidar lo que uno dice. Pero no creo que estuviera mintiendo. De hecho, sus políticas muestran lo que dicen sus palabras. En 2014 permitió que se duplicara el número de colonos en Cisjordania, donde en los últimos 20 años se incrementó cuatro veces el número de colonias, y Netanyahu permitió además en la última década a los colonos controlar 62% de la economía cisjordana, 92% del agua, todos los minerales y todo el río Jordán. Netanyahu está haciendo todo lo que contradice a los acuerdos de paz de Oslo (1993), según los cuales los israelíes debían retirarse de Cisjordania, ocupada en 1967, cinco años después de la firma de dichos acuerdos.

Su política no es una política que traerá la paz y hay muchos israelíes que quieren la paz y quieren una paz que incluya el establecimiento de un Estado palestino que viva al lado del Estado de Israel. Desafortunadamente, hoy la mayoría apoya a Netanyahu porque no ven que haya un costo de la ocupación. Por eso es necesaria la presión internacional para que los israelíes vean que hay un costo, como ocurrió con Sudáfrica bajo el apartheid.

Al respecto, ¿puede la Corte Penal Internacional, a la que acaba de adherirse Palestina, servir para presionar a la sociedad israelí?

Por eso nos unimos a la Corte. No queremos meter al señor Netanyahu a la cárcel, solo es para decirles: 'Si siguen cometiendo crímenes contra la humanidad en Cisjordania, si siguen cometiendo crímenes de guerra en Gaza, van a tener que enfrentar a la Justicia'.

¿Cuál es el estado de la Franja de Gaza tras la guerra de hace un año que dejó más de dos mil 200 palestinos muertos y la mitad del territorio destruido?

La situación está más estable políticamente, pero la gente sigue sufriendo. La comunidad internacional reunió cinco mil millones de dólares para ayudar a la reconstrucción, pero estamos casi paralizados y de los seis millones de toneladas de cemento que necesitamos para rehacer las casas, los israelíes solo han permitido que entraran 100 mil toneladas. La electricidad no funciona y los israelíes tampoco permiten que haya gas...

Según Israel, buscan impedir que Hamás vuelva a construir túneles de cemento para atacarlos...

Todas las fronteras y la construcción son manejadas por la ONU, no por Hamás, ni siquiera por la Autoridad Palestina. No puedes comprar un bulto de cemento sin el permiso y el monitoreo de la ONU, pero Israel quiere mantener la presión. Estamos haciendo nuestros mejor esfuerzo para mantener la unidad entre Gaza y Cisjordania, pero los israelíes lo están dificultando mucho. No permiten que nuestra gente vaya a Gaza, es difícil para nosotros ver a nuestros propios hermanos...

De hecho, usted es de Gaza.

En efecto.

En qué los favorece el reciente acuerdo nuclear con Irán?

Es positivo, en primer lugar porque muestra claramente los medios pacíficos para solucionar los problemas en Medio Oriente. Y tal vez también está evitando que haya accidentes nucleares en la zona. Como sabe, Israel es un Estado nuclear sin ninguna supervisión de la ONU y si Irán lanzara una bomba contra Israel, todos los palestinos moriríamos. También puede darle más tiempo a los estadunidenses para abordar ahora otros problemas. Nos decían, 'estamos completamente ocupados con el tema de Irán, no podemos atender otros asuntos..'.

Ahora puede ser el turno de Palestina.

Puede ser...

¿Desea agregar algo?

Decir que mi visita a México ha sido realmente una visita de amor. Tenemos el apoyo de su pueblo y creo que es tiempo de traducir ese apoyo en un reconocimiento. Significa mucho para nosotros y si lo logramos, esto nos dará mucho más empuje para volver al proceso de paz y continuar con nuestros esfuerzos.