El enemigo nº 1 de Rusia es el EI, no EU: Lavrov

Mientras el canciller ruso calificaba al Estado Islámico como el mayor enemigo de su país, Washington acusaba a Moscú de preparar el mayor alistamiento de tropas junto a Ucrania en seis meses.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, considera al Estado Islámico, grupo yihadista, como el mayor enemigo de Rusia
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, considera al Estado Islámico, grupo yihadista, como el mayor enemigo de Rusia (EFE)

Moscú, Washington

El mayor enemigo de Rusia es la organización Estado Islámico (EI) y no Estados Unidos, declaró hoy el ministro ruso de Exteriores Serguei Lavrov, en un contexto de tensas relaciones entre Washington y Moscú por la crisis ucraniana.

"Considero que el Estado Islámico es actualmente nuestro mayor enemigo" afirmó Lavrov durante una entrevista, al preguntársele cuál era, entre la OTAN, Estados Unidos, China o el Estado Islámico, la principal amenaza para Rusia.

El ministro explicó esta amenaza por el hecho de que "centenares de rusos, centenares de europeos, centenares de estadounidenses combaten para el Estado Islámico". "Ya están retornando a sus casas. Vuelven para descansar, tras haber combatido, y pueden despertarse para realizar malas acciones", agregó.

Las divergencias entre Rusia y Estados Unidos "son problemas entre Estados, que tienen que ver con el orden mundial y deben ser resueltos mediante la negociación", explica Lavrov. Las relaciones entre Rusia y Estados Unidos han caído a un nivel jamás visto desde el fin de la Guerra Fría, debido a la crisis en Ucrania.

EU acusa a Rusia

Así, Estados Unidos acusó hoy a Rusia de estar preparando su "mayor presencia" militar en la frontera con Ucrania de los últimos seis meses, desde octubre pasado, y de concentrar la mayor cantidad de equipos de defensa aérea en el este ucraniano desde agosto de 2014.

"Las fuerzas combinadas rusas y separatistas siguen violando los términos del acuerdo (de paz) de Minsk 2 firmado a mediados de febrero", dijo la portavoz en funciones del Departamento de Estado, Marie Harf, en un comunicado.

"Rusia está aumentando sus fuerzas a lo largo de su frontera con Ucrania. Estas fuerzas darán a Rusia su mayor presencia en la frontera desde octubre de 2014", denunció Harf.

Según la portavoz, el Ejército ruso está "enviando más unidades" a la frontera con Ucrania, donde ha mantenido "una presencia relativamente constante" durante los últimos meses, y ha "reubicado elementos militares cerca de Bélgorod, enfrente de Khariv".

Además, Rusia "ha desplegado más sistemas de defensa aérea en el este de Ucrania y ha desplazado varios de ellos más cerca de las líneas del frente", sostuvo Harf. "Esta es la mayor cantidad de equipos de defensa aérea rusos en el este de Ucrania desde agosto", agregó.

Eso se suma al "considerable número de piezas de artillería" y los "múltiples lanzamisiles" que las "fuerzas combinadas rusas y separatistas mantienen dentro de áreas prohibidas bajo los acuerdos de Minsk", continuó la portavoz.

Las fuerzas rusas y separatistas ucranianas "también tienen una amplia concentración de equipos de mando y control" en el este de Ucrania, y últimamente "han llevado a cabo entrenamientos cada vez más complejos" en esa región, aseveró.

"La naturaleza cada vez más compleja de este entrenamiento no deja lugar a dudas de que Rusia está involucrada en ese entrenamiento", declaró Harf. Otra prueba de ello es que el entrenamiento "ha incorporado UAV (aviones no tripulados) rusos, una señal inconfundible de la presencia de Rusia", de acuerdo con la portavoz.

Harf añadió que, desde que el alto el fuego acordado en los acuerdos de "Minsk 2" entró en vigor el pasado 15 de febrero, "Rusia ha seguido enviando armamento pesado al este de Ucrania".

Los acuerdos de "Minsk 2" fueron alcanzados en esa ciudad bielorrusa en febrero, durante negociaciones entre el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, y el de Rusia, Vladímir Putin, con la mediación de la canciller alemana, Angela Merkel, y del presidente de Francia, François Hollande.

Durante los últimos días, la tensión en la línea de separación en el este de Ucrania ha ido en aumento, con acusaciones de violación de la tregua por ambas partes, especialmente en la zona del aeropuerto de Donetsk y en la estratégica localidad de Shirókino, en el mar de Azov.