¿El embargo a Cuba vive sus últimas horas?

Hasta el "lobby" cubano-americano se convenció de que el bloqueo había sido un fracaso y que era mejor el diálogo.
Vendedores de coco ayer en las calles de La Habana.
Vendedores de coco ayer en las calles de La Habana. (Adalberto Roque/AFP)

Washington

¿El más antiguo bloqueo todavía en vigor vive sus últimas horas? Al anunciar el miércoles una revisión de las relaciones entre Washington y La Habana, luego de proceder a un intercambio de prisioneros cubanos detenidos en Estados Unidos y de estadunidenses presos en Cuba, el presidente Barack Obama le dio el golpe de gracia a una medida adoptada de manera progresiva a partir de 1960, tras el inicio del acercamiento entre Cuba y la entonces Unión Soviética (URSS), y consolidada en 1962.

El objetivo del embargo, acompañado desde 1961 de la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos países, era precipitar la caída del régimen cubano que se instaló tras la revolución de enero de 1959, habiendo sido hasta entonces Estados Unidos el mercado tradicional de la economía cubana. Pero las décadas pasaron sin que las restricciones económicas y financieras produjeran los resultados esperados.

Inscrita a comienzos de los años 1980 en la lista negra del Departamento de Estado de los países que apoyan el terrorismo (en alusión al apoyo dado a las guerrillas que luchaban contra los regímenes sudamericanos aliados de Washington), Cuba fue el blanco de nuevas medidas restrictivas de EU en 1992 y en 1996 después de que dos aviones privados estadunidenses fueron abatidos por el ejército cubano.

Una de las disposiciones de la ley Helms-Burton adoptada por el Congreso buscó subsanar una falla abierta en el dispositivo: el hecho de que Estados Unidos fuera de hecho el único país que impuso el bloqueo. Pero los sucesivos presidentes norteamericanos incluyeron sanciones contra las demás naciones que comerciaran con Cuba.

Durante las décadas marcadas por un estatismo absorbente, el régimen autoritario de Fidel Castro fue sostenido por su aliado ruso, hasta la dislocación de la Unión Soviética, a partir de 1990.

La Venezuela de Hugo Chávez y los demás países de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) tomaron el relevo una década más tarde, sin lograr preservar sin embargo al gobierno de un doloroso cuestionamiento, después del reemplazo de Fidel Castro [en 2006] por su hermano Raúl, y una tímida apertura económica y política.

La constatación ampliamente compartida en Washington de la ineficacia de las medidas adoptadas contra Cuba, tropezó sin embargo durante mucho tiempo con un potente lobby de exiliados cubanos perseguidos por la revolución e instalados en Florida.

Barack Obama, que hizo campaña para el Senado en 2004 promoviendo la supresión del embargo, revisó su juicio cuatro años más tarde, durante la campaña para la elección presidencial de 2008, y presentó las medidas coercitivas como una palanca eficaz para forzar a Cuba a reformarse.

Pero el tiempo terminó por pesar igualmente en las convicciones de la comunidad americana-cubana. En julio anterior, una encuesta de la Florida International University mostró que en su interior una mayoría (52 por ciento) de las personas interrogadas se dijo favorable a un levantamiento del embargo a la isla, frente a 87 por ciento que lo apoyaba en 1991.

El mismo estudió mostró además que 68 por ciento deseaba el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana.

Asimismo, 81 por ciento de los encuestados se dijo listo a votar por un candidato que estuviera dispuesto a reemplazar el embargo por medidas que permitieran una mejoría en el ámbito de los derechos humanos.

Como por anacronismo, la detención del estadunidense Alan Gross, liberado este miércoles, coincidió en el año 2009 con las medidas de alivio al embargo decididas por el presidente Obama, las cuales se añadieron a las ya tomadas por Bill Clinton en 1998.

En los hechos, Estados Unidos ya se ha convertido en uno de los principales sociales comerciales de Cuba, en particular en el ámbito agroalimentario, y cerca de 100 mil estadunidenses visitan cada año la isla.

El 18 de octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó de nueva cuenta –por vigésima tercera ocasión– una moción en la cual demandó el levantamiento del embargo norteamericano.  Solamente dos países se opusieron: Estados Unidos e Israel.