La élite política, salpicada por el caso Petrobras

El juez federal Sergio Moro, quien está a cargo de la investigación del fraude en la petrolera estatal por 2 mil mdd, tiene en la mira a una decena de importantes líderes.

Brasilia

En Brasil, el caso Petrobras, la vasta red de corrupción que costó más de 2 mil millones de dólares a la paraestatal petrolera, implica a varias decenas de políticos, hombres y mujeres, miembros del gobierno, diputados del Partido de los Trabajadores (PT, centro-izquierda), la formación de la presidenta relevada Dilma Rousseff, así como a altas figuras de la oposición.

El juez federal Sergio Moro es el encargado de la investigación Petrobras y ha abierto causas a los siguientes presuntos implicados.

Partido de los Trabajadores (PT)

Lula da Silva. Descrito por el fiscal general, Rodrigo Janot, como el actor central de la "organización criminal" al haber orquestado los financiamientos ocultos, el ex presidente (2003-2010) y fundador del PT está en el centro de la tormenta política. Es, en especial, sospechoso de ser, con su esposa, el verdadero propietario de un tríplex en el balneario de Guaruja, registrado a nombre del grupo constructor OAS, implicado en el escándalo Petrobras. El fiscal también pidió al Supremo Tribunal Federal (STF) autorización para investigarlo por "obstaculizar la justicia".

Delcidio do Amaral. El parlamentario era el líder de la bancada del PT en el Senado hasta su arresto en noviembre en el contexto de la investigación de Petrobras. Fue descubierto en flagrante delito mientras intentaba comprar el silencio de un ex director del grupo petrolero en prisión. Encarcelado a su vez, decidió colaborar con la justicia a cambio de una reducción de la pena. Sus numerosas denuncias llevaron a ampliar las investigaciones. Desató un cisma político al afirmar que tanto Dilma Roussef como Lula se habían beneficiado de la vasta red de corrupción.

João Vaccari Neto. Ex tesorero del PT, fue condenado en septiembre de 2105 por corrupción pasiva en el caso de Petrobras.

Jaques Wagner, Ricardo Berzoini, Edinho Silva. Respectivamente jefe de gabinete de Rousseff, ministro adjunto de la presidenta y ministro de Comunicación Social, fueron parte del entorno más cercano de Rousseff. El fiscal Rorigo Janot los acusa de corrupción y asociación para delinquir.

Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro), ex aliado del PT.

Michel Temer. Hoy presidente de Brasil, el ex vicepresidente de 75 años que reemplazó a Rousseff de manera interina desde ayer, fue cuestionado por diversas acusaciones del caso Petrobras. Pero hasta ahora, el fiscal estima que no hay indicios suficientes para reclamar una investigación. A la vez, fue condenado a pagar una multa por violar la ley sobre el financiamiento de campañas electorales. Corre el riesgo de no poder ser elegido durante ocho años, incluida las presidenciales de 2018.

Romero Jucá. Este senador cercano de Temer está igualmente en la mira del fiscal Moro, en la investigación principal por corrupción y asociación para delinquir.

Eduardo Cunha. El ex líder de la Cámara baja fue suspendido el 5 de mayo por obstruir las investigaciones alusivas a Petrobras. Está a las puertas de ser juzgado por corrupción. También está debilitado desde que en octubre de 2015 se reveló la existencia de cuentas secretas en Suiza a su nombre y al de varios miembros de su familia. Las sumas, que se cifran en millones de euros, habrían salido de sobornos durante contratos de exploración petrolera en alta mar.

Renan Calheiros. Presidente del Senado, también es sospecho de recibir sobornos de la red montada en el seno del grupo petrolero. Fue sobreseído de otras acusaciones en el pasado.

Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y Partido Progresista (PP, derecha)

Waldir Maranhao. Catapultado el 5 mayo a la presidencia de la Cámara Baja tras la suspensión de Eduardo Cunha, el diputado del Partido Progresista (PP) también es sospechoso de corrupción.

Aécio Neves. ELíder del principal partido de la oposición, PSDM, de centro derecha —el mismo del ex presidente Fernando H. Cardoso—, al cual la presidenta Rousseff acusó ayer de estar detrás del "golpe" para destituirla, también es investigado por el juez Moro. Tras perder ante Rousseff en las elecciones de 2014, Neves sueña desde entonces con presentarse a las presidenciales de 2018.