"¡Estoy asustada! ¿Qué es lo que va a seguir?"

Los rostros de los jóvenes reunidos afuera de la Casa Blanca fueron de contrastes; hubo lágrimas, gritos y festejo.

Después de que Donald Trump acumulara victorias en estados clave, los jóvenes comenzaron a reunirse en las inmediaciones de la Casa Blanca, en Washington DC.

Afuera de la sede de la presidencia de Estados Unidos, los rostros de la generación millennial fueron de contrastes. Algunos soltaron lágrimas y expresaron su temor por el futuro del país, luego de que Donald Trump se proclamara virtual ganador de la contienda estadunidense.

“¡Estoy muy asustada, muy preocupada! ¿Qué es lo que va a seguir?”, expresó entre sollozos una joven de color de 25 años, mientras su amiga la reconfortaba con un abrazo.

Poco después de la medianoche, hora del Este, los millennials llegaron de manera masiva a las inmediaciones de la Casa Blanca.

“Fuck Donald Trump”, “Unites Newdream” y “No a la intolerancia”, fueron las leyendas en algunos de los carteles que portaban.

Sin embargo, los gritos que más estremecieron a la multitud fueron los de los simpatizantes de Trump: “¡Build the wall!”(contruyan el muro).

En los alrededores del número 1600 Pennsylvania, dirección de la Casa Blanca, se observó un discreto operativo de policías de Washington DC y del servicio secreto. Los uniformados se mantuvieron a distancia de algunos de los inconformes.

El frío de la noche se dejó sentir entre la multitud, que siguió abarrotando la zona hasta las dos de la madrugada.

Hasta el cierre de esta edición, las confrontaciones entre los simpatizantes de Clinton y Trump nunca llegaron a lo físico, solo hubo gritos que rompieron con la quietud de los alrededores.

Los jóvenes también se quitaron el frío con algunas bebidas alcohólicas, que si bien no consumieron en la zona, su tufo fue perceptible. Incluso algunos eufóricos treparon a  los árboles para alentar a los simpatizantes de Trump con el grito de: “¡Make America great again!”.

La algarabía no paró frente al edificio más emblemático de Estados Unidos.

Jóvenes de diferentes razas y nacionalidades registraron con sus celulares las expresiones de alegría, de los simpatizantes de Trump, como de consternación y enojo, de los afines a Clinton.

“¡Esta noche América no duerme!”, gritaron algunos asistentes que usaron la bandera de su país como capa. Algunos otros manifestaron su emoción para responder las insistentes preguntas de los diversos medios de comunicación reunidos en la zona, quienes buscaron comprender un poco más lo que los jóvenes veinteañeros gritaron.

Activistas de organizaciones en defensa de los migrantes  buscaron informar a los presentes sobre las conferencias de prensa y los mítines que realizarán en las próximas horas, ya que esto “no puede ser posible”, señalaron.

Algunos otros ciudadanos con banderas de la comunidad LGBT solo las ondearon, procurando guardar silencio y observar la confrontación de los diferentes grupos.

Horas antes de que los jóvenes se desbordaran a las calles, la amplia participación de los ciudadanos se notó en las casillas, ya que las filas comenzaron a conformarse desde las seis de la mañana, una hora antes de lo previsto para que abrieran las urnas.

Los ciudadanos del Distrito de Columbia no solamente votaron por el próximo presidente de Estados Unidos, sino decidieron si la capital de Estados Unidos se convierte en el estado 51 de la Unión Americana.

De acuerdo con diversas encuestas, siete de cada diez de los poco más de 277 mil habitantes de Washington DC respaldaban la estrategia para obtener los mismos derechos que los ciudadanos del resto del país.