Trump gana elecciones primarias en Carolina del Sur

El triunfo de Trump marcó su segunda victoria seguida en las primarias; en tiempos recientes ningún aspirante ha ganado New Hampshire y Carolina del Sur para perder después la nominación presidencial.
Trump ganó las primarias en New Hampshire y Carolina del Sur, en años recientes ningún aspirante ha ganado ambas elecciones y perdido después la nominación presidencial.
Trump ganó las primarias en New Hampshire y Carolina del Sur, en años recientes ningún aspirante ha ganado ambas elecciones y perdido después la nominación presidencial. (AFP)

Carolina del Sur

Trump ganó las elecciones primarias de South Carolina que se realizaron hoy, con lo que se afianza más en el liderato de la contienda por la nominación presidencial del Partido Republicano en momentos en que ésta se mueve al sur.

Los triunfos en los caucos demócratas y republicanos colocan a Clinton y Trump en posiciones antes de las elecciones del Súper Martes del 1 de marzo, una jornada que proporciona bastantes delegados.

El fuerte resultado de Trump en Carolina del Sur marcó su segunda victoria seguida en las primarias republicanas y fortaleció su inesperada pretensión de la nominación de ese partido. Ningún republicano en tiempos recientes ha ganado las primarias de New Hampshire y South Carolina y perdido después la nominación presidencial.

Ted Cruz y Marco Rubio, un par de senadores federales en su primer período, estuvieron empatados en la lucha por el segundo lugar en Carolina del Sur. Jeb Bush y otros precandidatos quedaron muy rezagados. Poco después, Bush anunció que abandonaría la contienda.

Para ambos partidos, la elección de 2016 ha puesto al descubierto la frustración de los votantes con la clase política dirigente y la influencia de grandes sumas de dinero en el sistema político. El estado de ánimo del público ha puesto de cabeza el orden político convencional, proporcionando a Sanders y Trump resquicios, mientras que ha complicado el camino de precandidatos más tradicionales.

El triunfo de Trump llega una semana después de que amenazó con demandar a un adversario, de que acusó al ex presidente George W. Bush de mentir sobre la guerra de Irak y de que incluso peleó con el papa Francisco en el tema de inmigración. Su victoria fue otra señal de que las reglas convencionales de política a menudo no aplican para el impetuoso multimillonario.

Trump fue respaldado por casi cuatro de cada 10 personas que están molestas con el gobierno federal, y por una tercera parte de quienes se sienten traicionados por políticos en el partido Republicano.

Para Cruz, incluso terminar en el segundo lugar sería algo decepcionante. El estado fue su primera prueba de si su costosa y sofisticada operación para motivar a la gente a votar podría llevarlo a vencer a Trump en un estado sureño, donde el electorado está cortado a la medida para el conservador senador de Texas.