Elecciones primarias en Iowa comienzan con carreras ajustadas

Entre los republicanos, Donald Trump tiene una ligera ventaja sobre Ted Cruz, mientras que del lado de los demócratas, Hillary Clinton y Bernie Sanders iniciaron una carrera inesperadamente igualada. 

Iowa, Estados Unidos

Los aspirantes que quieren obtener la candidatura presidencial de sus partidos en Estados Unidos han suavizado los ataques a sus rivales para concentrarse en el proceso electoral que comenzó hoy con las asambleas partidistas de Iowa.

El multimillonario Donald Trump se negó a pronosticar el resultado de la primera elección y en una entrevista con la NBC calificó a su adversario Ted Cruz como "un tipo talentoso".

En otro entrevista con la cadena ABC, Trump advirtió estar "un poco nervioso".

Por su parte, el senador de Florida, Marco Rubio, también elogió a Cruz, con quien ha chocado reiteradamente.

La aspirante a la candidatura presidencial demócrata Hillary Clinton dijo por su parte que su rival Bernie Sanders ha llevado a cabo la campaña que él deseaba y se limitó a señalar: "tenemos diferencias".

En una prueba de altas apuestas que enfrenta el entusiasmo con la organización, el republicano Trump y el demócrata Sanders esperaban convertir la energía de los votantes en victoria en las primarias de Iowa, mientras Cruz y Clinton confiaban en sofisticadas estrategias para conseguir votos en las que han trabajado durante meses.

Las asambleas de partido en Iowa, conocidas como caucus, dan comienzo a las primarias para elegir a los candidatos presidenciales de 2016.

Se abre así una nueva etapa en una accidentada campaña electoral que ha mostrado la profunda frustración de los estadunidenses con Washington y dado espacio a candidatos a los que pocos veían con opciones de victoria cuando entraron en la disputa.

Después de meses de campaña y con más de 150 millones de dólares invertidos en publicidad, la carrera por la supremacía en Iowa está ajustada en ambos partidos.

Entre los republicanos, Trump parece tener una ligera ventaja sobre Cruz, un combativo senador de Texas.

Mientras que Clinton y Sanders iniciaron una carrera demócrata inesperadamente igualada, que reavivó los recuerdos del decepcionante resultado que tuvo en Iowa la ex secretaria de Estado hace ocho años.

"Quédense conmigo", dijo el domingo Clinton a sus seguidores en un acto en Council Bluffs. "Quédense con un plan. Quédense con la experiencia".

Sanders, senador de Vermont y que ha reunido grandes y jóvenes multitudes en todo el estado, instó a los votantes a ayudarlo a "hacer historia" con una victoria en Iowa.

En una demostración de poderío financiero, la campaña de Sanders anunció el domingo que había recaudado 20 millones de dólares sólo en enero.

Aunque Sanders tiene un equipo grande en Iowa, su campaña empezó algo tarde, en especial comparada con la de Clinton, que tiene personal en el estado desde hace casi un año.

Las primarias también serán la primera prueba real de si Trump puede convertir en votos la legión de seguidores atraídos por su directa retórica populista.

Se desconoce el tamaño del equipo del magnate en Iowa, aunque el propio Trump ha intensificado su calendario de campaña durante el último sprint.

Cruz ha diseñado su campaña a la medida de otros que ganaron en Iowa en el pasado, visitando los 99 condados del estado y cortejando a influyentes líderes evangélicos y conservadores.

El estado parece hecho a medida para su combinación de conservadurismo sin compromisos, y si pierde ante Trump se considerará que no ha cumplido las expectativas.