Scioli gana a Macri en primarias 39% a 30%

Pese al triunfo del candidato oficialista en los comicios anticipados del domingo, se prevé segunda vuelta en las presidenciales del 25 de octubre.
La carrera presidencial
La carrera presidencial

Buenos Aires

El candidato presidencial apoyado por el oficialismo, el gobernador Daniel Scioli, lucía favorito tras las primarias obligatorias del domingo en Argentina, pero el escrutinio anticipa una eventual segunda vuelta (balotaje) con el líder de la oposición conservadora, el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri.

El ente electoral argentino dio por terminado el conteo ayer. Casi 20 horas después del cierre de las urnas y con 97.84% escrutado, Scioli sumaba 38.41% de los votos, seguido por Macri (30.07%) y por el diputado Sergio Massa (20.63%), un ex jefe de gabinete de la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ahora opositor, hacia la elección presidencial del 25 de octubre.

Estos resultados sitúan a Scioli en eventual balotaje en noviembre, ya que la ley establece una segunda vuelta cuando ninguno de los candidatos alcanza 45% más uno de los votos, o 40% con una diferencia mayor a 10 puntos.

"La experiencia muestra que normalmente, el que queda primero tiende a subir y no a bajar", advirtió a la prensa el politólogo Rosendo Fraga, de la consultora Nueva Mayoría.

Quien asuma la presidencia el 10 de diciembre se enfrentará a desafíos como resolver el conflicto por los llamados fondos buitre que se negaron a entrar en el canje de deuda y relanzar la economía que oscila entre el estancamiento y un pobre crecimiento, tras una década de poderoso impulso al consumo y a la producción fabril.

Scioli, de 58 años, es respaldado por la coalición gobernante que limitó el acceso a las divisas extranjeras, aplicó gravámenes a las importaciones y tuvo una política antiliberal y estatista, pero este ex campeón de motonáutica que perdió un brazo en un accidente durante una carrera, es visto en Argentina como un moderado capaz de conciliar con el mercado.

"Tengo mucha confianza y certidumbre en lo que estamos proponiendo y que el pueblo argentino no quiere volver a empezar, no quiere una marcha atrás", dijo Scioli ayer en una rueda junto a su compañero de fórmula Carlos Zannini, cercano colaborador de la presidenta.

El político aseguró que no recurrirá "a las viejas recetas" de ajustes y recortes del gasto público, pero no abundó más en el tema.

Gobernador de la provincia de Buenos Aires, un distrito del tamaño de Italia y con casi 40% del padrón de 32 millones de electores, el domingo citó al papa Francisco como su "fuente de inspiración", homenajeó al ya fallecido ex presidente Néstor Kirchner, de quien fue vicepresidente, y ratificó la continuidad pero anunciando que haría cambios en la gestión, sin precisar cuáles.

Frente a quienes opinan que Kirchner seguirá digitando la política luego de que deje el gobierno en diciembre, Scioli insiste en que hará las cosas "a su manera".

Oposición busca unirse

De su lado Macri, un empresario liberal de 56 años, representa el cambio —para muchos hacia atrás— y la ruptura con la gestión peronista, el movimiento de la presidenta Kirchner, el mismo que en los años 1990 aplicó políticas neoliberales con Carlos Menem (1989-1999) y el Fondo Monetario Internacional que llevaron al país a la ruina en diciembre de 2001.

Alcalde de Buenos Aires desde 2007, Macri es el mejor ubicado entre los opositores. Ex presidente del popular club de futbol Boca Juniors, es el preferido de los sectores financieros, económicos y grandes productores agrícolas que ven en él al hombre que pondrá fin a las medidas proteccionistas impulsadas desde 2003.

En un intento por ampliar la base electoral de su partido PRO (Propuesta Republicana), eminentemente capitalina, Macri integró la coalición Cambiemos con la Unión Cívica Radical (UCR), un tradicional partido socialdemócrata.

A su vez Sergio Massa, 43, disidente del kirchnerismo, que conformó la coalición UNA, se reafirmó como el tercero en discordia y podría ser el árbitro en un eventual balotaje.

Hasta ahora, nunca una elección presidencial se definió con segunda vuelta en Argentina.

Néstor Kirchner (2003-2007) y su esposa Cristina Fernández (2007-2015), peronistas de centroizquierda, gobernaron el país 12 años. La presidenta, que cuenta con una imagen positiva de más de 50%, está inhabilitada por la Constitución para presentarse a un tercer mandato.

Scioli evitó el domingo definirse de centro o de derecha: "¿Pero qué de centro, qué de derecha?, yo voy a hacer lo correcto", respondió con fastidio al ser consultado sobre su tendencia política ante la prensa en Buenos Aires.

También recordó la amplitud ideológica del peronismo que cobijó tanto a Néstor Kirchner (2003-2007), de quien fue su vicepresidente, como al ex presidente neoliberal Carlos Menem (1989-1999), quien lo convocó a sumarse al partido como diputado en 1997.

"Cuando el presidente Néstor Kirchner puso a salvo al país de las consecuencias devastadoras del endeudamiento (...) y pone en marcha un modelo industrialista, esto tiene que ver con las grandes coincidencias, son estas las políticas que nosotros representamos", afirmó el candidato presidencial, gobernador de la provincia de Buenos Aires desde 2007.



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