Elecciones en El Salvador, "transparentes y seguras": Funes

El presidente del país centroamericano se mostró convencido de que los comicios presidenciales del domingo serán transparentes y seguros.
Mauricio Funes, presidente izquierdista de El Salvador
Mauricio Funes, presidente izquierdista de El Salvador (EFE)

San Salvador

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, aseguró hoy ante medio centenar de observadores internacionales que los comicios presidenciales del domingo serán transparentes y seguros. "Estoy plenamente convencido de que estas elecciones se realizarán en forma transparente", dijo Funes ante algunos de los observadores internacionales que vigilarán las elecciones del domingo, durante una reunión en Casa Presidencial.

Por lo tanto, "el fantasma del fraude que en el pasado recorrió el país y caracterizó a algunas de las consultas electorales, en mi opinión, está descartado", enfatizó. Destacó que para garantizar "la tranquilidad de los votantes y por supuesto para proteger la transparencia del proceso" el gobierno desplegará un amplio plan de seguridad.

En la operación "Elecciones seguras 2014" participarán al menos 39,648 personas de diferentes instituciones del Estado, entre ellas unos 22,500 policías, 3,500 militares y 13,648 bomberos, destacó recientemente el director de Protección Civil, Jorge Meléndez. Funes indicó también que la campaña electoral, que inició el 1 de octubre y terminó el miércoles pasado, fue "muy intensa", pero "sin la presencia de incidentes de violencia política que lamentar como muchas veces ocurrió en el pasado".

Al menos 4.9 millones de salvadoreños están convocados a las elecciones del domingo, en las cuales se jugará "el destino" del país, "la ruta por la cual los salvadoreños decidirán caminar en los próximos cinco años", precisó Funes. Según los últimos datos del TSE, se han acreditado al menos 4,997 observadores, 1,978 extranjeros y los otros 3,019 nacionales. El jefe de los observadores de la OEA, Gustavo Fernández, afirmó hoy que el ambiente previo a las elecciones presidenciales es de tranquilidad y que no se han detectado posibilidades de fraude.

El país decidirá este domingo por la continuidad de la izquierda, tras cinco años de gobierno de la ex guerrilla, o el retorno a la derecha en unos comicios presidenciales con segunda vuelta en el horizonte. El Frente Farabundo Martí Para la Liberación Nacional (FMLN), que llegó al poder en 2009 de la mano de Mauricio Funes, va ahora a los comicios con el ex comandante guerrillero y actual vicepresidente Salvador Sánchez Cerén, de 69 años, prometiendo programas sociales.

Su rival, Norman Quijano, alcalde capitalino de 67 años, apuesta a su oferta de "mano dura" contra las pandillas, principal reclamo de la población, para devolver a la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) el poder que ostentó durante dos décadas. Pero por primera vez en la historia política de El Salvador, la derecha "dura" llega fragmentada a la contienda electoral pues Arena, tras culparlo de la derrota electoral, expulsó al ex presidente Antonio Saca (2004-2009), quien hizo casa aparte y está en tercer lugar.

La última encuesta de la Universidad Centroamericana (UCA), del 15 de enero, en una simulación de voto, da un 46.8% de apoyo a Sánchez Cerén, un 32.8% a Quijano y un 14.7% a Saca, en tanto que otra de la Universidad Tecnológica les otorga 38.3%, 29% y 11.6%, respectivamente. Si el domingo ninguno de los candidatos obtiene el 50% de los votos válidos habrá un balotaje el 9 de marzo con los dos candidatos más votados.

Funes destacó hoy ante observadores internacionales que la campaña transcurrió sin "incidentes" violentos, como sí había ocurrido en el pasado. "Por primera vez no se reportaron enfrentamientos entre partidos políticos más allá que la confrontación habitual que caracteriza a toda campaña electoral y esto es un signo de la madurez (...) pero también del buen funcionamiento de nuestras instituciones", recalcó.

El próximo presidente, que deberá asumir el 1 de de junio, deberá enfrentar los retos de una deprimida economía que en el último año apenas creció un 1.9%, en un país donde la pobreza golpea al 40.7% de los 6.2 millones de salvadoreños y que sufre la violencia de las pandillas. Sánchez Cerén, un ex maestro quien también fue ministro de Educación, ofrece profundizar los programas sociales del gobierno de Funes y ejecutar en las escuelas públicas el programa "Un niño, una computadora".

"Nos hemos ganado el derecho de gobernar otros cinco años más. El 'profe' va a seguir con ustedes. En el gobierno del Frente los excluidos comenzaron a ser la verdadera razón" de la política, dijo Sánchez Cerén durante su campaña, en la que participó en la entrega de computadoras y becas financiadas por Alba Petróleos, una empresa mixta de capital venezolano y las alcaldías del FMLN. Para atacar el problema de la violencia de las pandillas, Sánchez Cerén propone "la mano inteligente" con programas de reinserción y "la mano firme" para enfrentar a quienes insistan en la delincuencia.

Quijano, por su parte, hizo del tema de la seguridad el epicentro de su campaña, al acusar al gobierno del FMLN de haber "pactado" con las pandillas una tregua que se mantiene desde marzo de 2012. A pesar de que los homicidios disminuyeron de 14 a 6.8 por día, la tregua es cuestionada por sectores de la población que señalan que los delitos persisten, sobre todo las extorsiones que cobran los pandilleros a comerciantes, grandes y pequeños empresarios y a familias enteras.

"Hay que trabajar por más seguridad, más empleos y eso lo puedo hacer yo. Tengo la capacidad de gobernar", afirmó Quijano, quien promete "mano dura" para hacer de El Salvador un país "libre de pandillas". Según datos oficiales, en las cárceles de El Salvador están recluidos diez mil pandilleros, mientras que en las calles habría otros 50 mil. El analista político y económico Roberto Cañas aseguró que en las elecciones dominará el voto duro de ambos partidos, al calificar a los candidatos como "opacos".

Tras convertirse en partido político, después de la guerra civil que sufrió El Salvador entre 1980 y 1992, la ex guerilla fracasó en tres elecciones presidenciales postulando a dirigentes de sus propias filas, hasta que en los comicios pasados presentó a Funes, entonces un popular periodista de televisión. "En 2009, el FMLN recurrió a un outsider para vencer la campaña del miedo (al comunismo), pero esta vez va con un candidato 100% ex guerrilla. Acá va a dominar la filosofía del mal menor", comentó Cañas.

A la elección, que pone en estado de alerta a los 22 mil miembros de la Policía y 19 mil del Ejército, unos 4.9 millones de salvadoreños están llamados a acudir a los 1,593 centros de votación que abrirán a las 07:00 hora local (13:00 hora GMT) y cerrarán a las 17:00 hora local (23:00 hora GMT). El Tribunal Supremo Electoral (TSE) espera tener, cinco horas después del cierre de urnas los primeros resultados.