• Regístrate
Estás leyendo: El primer diputado negro alemán desafía el racismo
Comparte esta noticia
Sábado , 22.09.2018 / 01:38 Hoy

El primer diputado negro alemán desafía el racismo

Karamba Diaby, quien ganó por primera vez en 2013, ha recibido insultos y agresiones en la web, además de pedradas en su oficina.

Publicidad
Publicidad

Karamba Diaby, el primer diputado negro de origen africano en el parlamento alemán, busca renovar su mandato para el Partido Socialdemócrata (SPD) en las elecciones generales del 24 de septiembre, una meta en la que ha tenido que enfrentar el racismo flagrante.

"A todos los racistas: I AM NOT YOUR NEGRO! (No soy su negro)", escribió Diaby en su página de Facebook tras recibir innumerables insultos en la red.

Diaby protagonizó una pequeña revolución en 2013 al convertirse en el primer legislador negro de origen africano, en representación de uno de los estados más castigados por la violencia xenófoba.

"En la labor política no me he topado con enemistades", dijo ayer en un acto de campaña sobre los debates con los otros diputados en Berlín. Pero el clima fuera del parlamento es muy distinto. Diaby ha recibido mails cargados de odio por su origen y su oficina en el centro de Halle fue atacada a pedradas.

"El tono en las redes sociales se ha vuelto muy áspero. Desde que la AfD (Alternativa para Alemania, ultraderechista) ha llegado a los parlamentos regionales, tengo la impresión de que insultar y amenazar a la gente se ha vuelto un recurso legítimo", dijo en tono preocupado.

Con especial encono se ha ensañado con Diaby el Partido Nacionaldemocrático (NPD, neonazi) que lo ha llamado "mono negro" y "traidor".

Diaby presentó una denuncia penal ante la justicia. Su vocero reveló que el congresista estaba horrorizado por el hecho de que la gente ya no ofendía de forma anónima sino revelando su verdadera identidad. Los ataques, a la vez, desataron una ola de solidaridad a la que se sumaron más de 130 mil personas.

Diaby, de 55 años, fue elegido en 2013 por el distrito de Halle, una ciudad del este alemán, con poco más del siete por ciento de inmigrantes. Está en Sajonia-Anhalt, una de las regiones con el mayor número de ataques a refugiados, un total de 126 en 2016, según cifras oficiales.

En tanto que la canciller alemana, Angela Merkel, a cinco días de los comicios presidenciales, puede acariciar su cuarta victoria electoral, mientras su principal contrincante, el socialdemócrata Martin Schulz, trata de dar un perfil propio a su partido, que en los últimos cuatro años ha integrado la gran coalición de gobierno.

Las últimas encuestas auguran entre el 36 y el 37 por ciento de los votos para las filas conservadoras —la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y su hermanada Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera—, por debajo de los resultados de 2013, pero entre 13 y 17 puntos por delante del SPD que lleva el 22 porciento.

La puja real está en el tercer puesto, por el que compiten los liberales del Partido Democrático Libre (FDP), que no alcanzaron el umbral mínimo del 5 por ciento en 2013; Alternativa para Alemania (AfD), que aspira a ser el primer partido de ultraderecha de la historia que accede al Bundestag (cámara baja); La Izquierda y Los Verdes.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.