El ejército chino "peleará" en el espacio e internet

Autoridades de ese país anunciaron la creación de dos ramas castrenses, además de un nuevo portaaviones.
China cuenta en la actualidad con 2.3 millones de soldados.
China cuenta en la actualidad con 2.3 millones de soldados. (AP)

Pekín

El gobierno chino modernizó la estructura del Ejército de Liberación Popular (ELP) con la creación de dos nuevas ramas dedicadas al espacio y las ciberoperaciones y la separación del comando de las fuerzas terrestres, informó ayer la prensa del gigante asiático.

El presidente chino, Xi Jinping, encabezó el jueves la ceremonia de creación de los dos nuevos brazos del ejército, denominados Fuerza Balística y Fuerza de Apoyo Estratégico, comandados respectivamente por los generales Wei Fenghe y Li Zuocheng. La noticia sin embargo apenas se dio a conocer ayer.

La Fuerza Balística, fundada a partir de la Segunda Unidad de Artillería, encargada del desarrollo de misiles, heredará esa función pero también la de innovar en el terreno de los cohetes espaciales.

La Fuerza de Apoyo Estratégico asumirá la “guerra tecnológica”, tanto en el espacio como en internet, afirmaron fuentes próximas al ELP citadas ayer por el diario South China Morning Post.

El presidente chino subrayó en la inauguración que este cambio en el ejército es un “paso estratégico” en el plan de modernización de la institución castrense, que también incluye reducir su número de efectivos de 2.3 a 2 millones.

Los nuevos brazos tecnológicos de las fuerzas armadas chinas se anuncian en la misma semana en la que la armada del país confirmó que está construyendo el primer portaaviones de fabricación propia.

Con 50 mil toneladas de desplazamiento, el nuevo portaaviones, aún no bautizado, transportará cazas chinos J-15, que se encuentran entre los más avanzados de la fuerza aérea de ese país.

Hasta ahora, el ejército chino solo contaba con un portaaviones “importado”, el Liaoning, construido en 1985 por la entonces Unión Soviética y que en 1998 fue vendido por Ucrania prácticamente como chatarra a Pekín, quien ordenó su remodelación. Después de más de una década de trabajos, entró en servicio en 2012.

Este avance llega en un momento crucial para China, cuando protagoniza crecientes tensiones con vecinos como Filipinas y Vietnam por la soberanía de archipiélagos del Mar de China Meridional, como las islas Spratly y las Paracel.

Un conflicto territorial y marítimo con creciente intervención de Estados Unidos, que ha denunciado desde hace meses la construcción por parte de China de islas artificiales en zonas en disputa y ha intentado contrarrestar esas actividades con la presencia de su flota naval como gesto de advertencia a Pekín.

Al conflicto por las islas del Mar de China Meridional se le suma el que Pekín mantiene con Tokio por el archipiélago Diaoyu/Senkaku, en el Mar de China Oriental, o los frecuentes roces fronterizos con Nueva Delhi, dado que ambos gobiernos aún no han resuelto los desacuerdos territoriales que les llevaron a una fugaz guerra en 1962.

China no solo responde a estos desafíos con rearme y modernización de su defensa, también lo hace con diplomacia, y así el gobierno anunció el jueves que, a partir de este año, se puso en marcha un “teléfono rojo” de diálogo en asuntos militares con Vietnam, uno de los países con los que mantiene disputas, y además ha abierto otra línea similar con Corea del Sur y otra con Taiwán.

El ejército chino, que llegó a tener cinco millones de efectivos en los comienzos del gobierno comunista (1949), busca ahora reducir su tamaño pero mejorar al mismo tiempo sus capacidades.