El ejército sirio entra en Homs, donde halla fosas comunes

Por primera vez en dos años, las fuerzas militares de Asad entraron en la Ciudad Vieja de la llamada "capital de la revolucicón", mentras cientos de civiles, emocionados, regresaron a sus barrios ...
Civiles sirios regresan al barrio cristiano de Hamidiyeh, en la ciudad vieja de Homs, tras la evacuación de los rebeldes
Civiles sirios regresan al barrio cristiano de Hamidiyeh, en la ciudad vieja de Homs, tras la evacuación de los rebeldes (AFP )

Homs, Beirut

El ejército sirio entró hoy por primera vez en dos años en la Ciudad Vieja de Homs, después de la retirada de los últimos rebeldes en conformidad con un acuerdo sin precedentes entre los beligerantes. Con la partida de los insurgentes del centro histórico de la tercera ciudad de Siria, agotados después de dos años de sitio, intensos bombardeos y hambruna, el régimen refuerza su posición en esta guerra. Allí, en el casco antiguo, las autoridades sirias aseguraron haber encontrado varias fosas comunes con un número que no precisaron de cadáveres.

Es la primera vez desde fines de 2011 que el ejército entra en la Ciudad Vieja de Homs (centro), llamada "la capital de la revolución", desde donde partió la insurrección armada luego de que el régimen reprimió violentamente la contestación popular pacífica. Los equipos de ingeniería y de levantamiento de minas del ejército entraron a la Ciudad Vieja, iniciando las obras de rastrillaje y desmantelamiento de las bombas, indicó el gobernador de Homs, Talal al Barazi.

Los militares fueron seguidos por cientos de civiles. Hombres y mujeres emocionados, con los ojos llenos de lágrimas, regresaron a sus barrios para inspeccionar sus casas. Algunos estaban conmocionados debido a la destrucción, y muchos de ellos trepaban a los escombros para descubrir las ruinas de sus hogares.

En el devastado barrio de Hamidiye, uno de los sectores --de mayoría cristiana-- de la Ciudad Vieja ahora totalmente desierto, destacaban las vitrinas destrozadas de los comercios, los postigos y los muros de los edificios perforados de balas, así como enormes terraplenes en una plaza. "Hemos terminado la operación de evacuación de los hombres armados de la Ciudad Vieja de Homs", indicó Barazi, precisando que en total unas dos mil personas, en su gran mayoría rebeldes, habían sido evacuadas desde el miércoles en conformidad con un acuerdo sin precedentes.

Es la primera vez que un acuerdo entre los dos beligerantes permite la retirada de los rebeldes de una gran ciudad del país desde el comienzo de la guerra, en marzo de 2011, que devastó al país y dejó más de 150 mil muertos. Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), el ligero atraso en su evacuación se debió a que grupos rebeldes islamistas quisieron limitar el ingreso de víveres a dos ciudades chiitas rodeadas por los insurgentes en la región de Alepo (norte), violando los términos del acuerdo.

El acuerdo también condujo a la liberación de 40 alauitas --una comunidad a la cual pertenece el presidente Bashar al Asad--, una iraní y 30 soldados sirios, según los rebeldes. Homs es la ciudad donde los guerrilleros fueron sometidos al asedio más prolongado, acompañado por intensos ataques aéreos, una táctica utilizada por el régimen para vencer su resistencia. De acuerdo con el OSDH, unas dos mil personas murieron allí en dos años.

En Homs sólo quedan rebeldes en el barrio de Waer (noroeste), donde viven varios cientos de miles de personas, pero se están llevando a cabo negociaciones para su partida. La toma de esta ciudad es crucial en la medida en que une a Damasco, la capital, con el litoral oeste, así como al norte con el sur del país, lo que facilita sobre todo los desplazamientos de los refuerzos. "Hoy el gran acontecimiento fue que Homs fue vaciada de hombres armados y de armas, y es una victoria para el pueblo y el ejército", indicó a la AFP una fuente militar en Damasco.

Este éxito para el régimen tiene lugar cuando faltan tres semanas para la elección presidencial organizada el 3 de junio por el poder político en los sectores controlados por el régimen de Bashar al Asad. Estos comicios que Asad espera ganar fueron denunciados como una "farsa" por la oposición y sus aliados occidentales. Aunque la rebelión está retrocediendo en el centro del país y cerca de Damasco, mantiene sus posiciones en los frentes sur y norte, sobre todo en la región de Alepo.

De otra parte, las autoridades sirias afirman haber hallado varias fosas comunes con un número que no precisaron de cadáveres en el casco antiguo de Homs. Según medios oficiales sirios, el ejército halló varios cuerpos calcinados en esas fosas, ubicadas en los barrios de Yuret al Shiah, Bab Hud, Al Qarabis y Al Jalediya.

Por otro lado, la televisión estatal mostró imágenes de improvisadas fábricas de explosivos, donde, afirmó, "los terroristas" elaboraban cohetes y bombas. En la parte antigua de Homs, los soldados han desactivado varios artefactos y al menos dos militares han muerto por la explosión fortuita de uno de ellos, indicó la cadena. El gobernador provincial, Talal al Barazi, declaró hoy que el centro de la ciudad era "seguro" y que "estaba totalmente libre de hombres armados".

Los primeros civiles entraron esta tarde en el área, después de que saliera de allí la última tanda de unos 300 insurgentes que permanecían en la zona.
En total, han salido del casco viejo de Homs unos 1,800 combatientes opositores desde el miércoles pasado, gracias a un acuerdo entre el régimen y los rebeldes. A cambio, los insurgentes han puesto en libertad a al menos 71 prisioneros y han permitido la entrada de ayuda -alimentos y medicinas- a dos localidades bajo su control en la provincia de Alepo.