Ayudar a países afectados por ébola costará 600 mdd: ONU

Funcionarios de la OMS informaron que el 40 por ciento de los contagios de dicha enfermedad se dieron en los últimos 21 días.
Un paciente de ébola es rodeado por un grupo de médicos para atenderlo.
Un paciente de ébola es rodeado por un grupo de médicos para atenderlo. (Reuters)

El costo de entregar suministros de ayuda a los países más necesitados de África Occidental para controlar la crisis del ébola será de al menos 600 millones de dólares, dijo el miércoles a periodistas el doctor David Nabarro, coordinador de Naciones Unidas para la enfermedad.

Más del 40 por ciento de los casos de ébola en África Occidental, donde comenzó la epidemia en marzo, han ocurrido en los últimos 21 días, dijeron funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), otra señal de que el brote está superando rápidamente los esfuerzos por contenerlo.

La tasa general de mortalidad es de 51 por ciento, y va desde un rango mínimo de 41 por ciento en Sierra Leona a un máximo de 66 por ciento en Guinea, reportó la OMS.

La tasa de mortalidad refleja los graves problemas con el manejo de los casos, la prevención y el control de la infección, además de medidas médicas y de salud pública deficientes. En Sierra Leona, la capacidad médica de Freetown es tan inadecuada que los pacientes con ébola están siendo trasladados a instalaciones en Kenema, que están sobrepasadas.

En tanto, un brote de ébola surgido en la República Democrática del Congo no está relacionado con la epidemia aparecida en Guinea, dijo a periodistas la directora general de la OMS, Margaret Chan.

El Gobierno estadounidense "ha sido un gran apoyo" a los esfuerzos de la OMS, declaró, agregando que el organismo también ha sido respaldado con apoyo logístico, médico o de otro tipo por naciones como China, Sudáfrica, Suiza, Reino Unido, Francia, Kuwait y Canadá.

Pero los esfuerzos siguen siendo insuficientes.

La mayoría de las nuevas infecciones de ébola están ocurriendo en las comunidades donde las familias cuidan de los pacientes y a menudo se rehúsan a ser identificados por trabajadores de sanidad públicos, dijo el doctor Keiji Fukuda, director general adjunto de Seguridad Sanitaria de la OMS.