Duras críticas a Obama en libro de ex secretario de Defensa Gates

El último jefe del Pentágono en la administración de Bush y que continuó en el cargo con el presidente demócrata, asegura en sus memorias que el mandatario no creía en su propia estrategia en ...
Robert Gates (i), durante su última visita como secretario de Defensa a Arabia Saudí
Robert Gates (i), durante su última visita como secretario de Defensa a Arabia Saudí (Reuters)

Washington

El ex secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, afirma en su nuevo libro de memorias que el presidente estadunidense, Barack Obama, su jefe durante más de dos años, no creía en su propia estrategia para Afganistán y desconfiaba del consejo de sus asesores militares, según extractos adelantados hoy.

Gates, que fue el último secretario de Defensa en la administración del ex presidente George W. Bush y continuó en el cargo bajo Obama hasta junio de 2011, describe su relación con ambos líderes en su libro "Deber: Memorias de un Secretario de Defensa en Guerra", que sale a la venta el próximo martes 14 de enero.

A comienzos de 2010, Gates ya tenía claro que Obama "no cree en su propia estrategia (para la guerra de Afganistán) y no considera que esta guerra sea suya", de acuerdo con extractos publicados por el diario The Washington Post. "Para él, esto sólo se trata de salir (de Afganistán)", agrega Gates en el libro. El mandatario "era escéptico, por no decir que estaba absolutamente convencido", de que la estrategia que él mismo había trazado para Afganistán "fracasaría", asegura el ex funcionario.

"Muy pronto en la administración de Obama, la sospecha y la desconfianza en los altos funcionarios militares por parte de altos funcionarios de la Casa Blanca -incluido el presidente y el vicepresidente- se convirtió en un gran problema para mí a medida que trataba de gestionar la relación entre el comandante en jefe y los líderes militares", escribe el ex jefe del Pentágono.

Gates recuerda su frustración durante un encuentro en particular del Consejo de Seguridad Nacional en marzo de 2011, cuando Obama mostró su enfado con los militares por filtraciones a la prensa, en una aparente acusación al general encargado de dirigir la estrategia en Afganistán, David Petraeus. "Recuerdo que pensé: el presidente no confía en su comandante (Petraeus), no soporta a (el presidente de Afganistán, Hamid) Karzai y no cree en su propia estrategia" indica Gates.

"Nunca dudé del apoyo de Obama a las tropas, sólo de su apoyo a su misión", señala Gates al recordar las decisiones del mandatario de enviar 30.000 soldados más a Afganistán en 2010 y comenzar la retirada a mediados de 2011. El ex funcionario, que también fue director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), se muestra especialmente irritado por la "microgestión" de la Casa Blanca, su tendencia a tomar decisiones sin tomar en cuenta el consejo del Pentágono.

"La Casa Blanca de Obama es de lejos la más centralizada y controladora en seguridad nacional de todas las que he visto desde que Richard Nixon y Henry Kissinger llevaban el timón", sostiene Gates, que trabajó bajo ocho presidentes. Según Gates, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton y el ex director de la CIA Leon Panetta compartían su impresión en ese sentido, pero él nunca se lo comunicó al propio Obama.

En el libro, el ex funcionario también asegura que Hillary Clinton confesó una vez, durante una conversación con Obama, que su decisión de votar contra el aumento de tropas en Irak en 2007 fue políticamente motivada, debido a que sabía que se enfrentaría al futuro presidente en las elecciones primarias el año siguiente. Obama respondió "vagamente" que él también había votado guiado por motivos políticos, algo que "consternó" a Gates.

Pese a sus reproches, Gates sorprende al afirmar hacia el final del libro que cree que Obama "hizo lo correcto en cada una de las decisiones" que tomó en Afganistán, una contradicción con la que quizá busca suavizar una voz crítica que se escucha poco entre los ex subordinados de un presidente que aún está en el poder.