Regulando drogas "podemos destruir la capacidad económica de las mafias"

El canciller de Guatemala, Fernando Carrera, recalcó que "es necesario que el mundo empiece a debatir este tema, porque el paradigma de la respuesta a las drogas está agotado y ya no da más ...
Fernando Carrera, canciller de Guatemala
Fernando Carrera, canciller de Guatemala (EFE)

París

"Si logramos que se regulen algunas drogas podemos destruir la capacidad económica de las mafias" y "evitar que el narcotráfico se convierta en una fuerza incontenible", declaró este lunes el canciller de Guatemala, Fernando Carrera, en entrevista otorgada a la AFP en París. Carrera, que realiza una visita de dos días a Francia, se reunió el lunes con su homólogo Laurent Fabius, con quien evocó las relaciones bilaterales y birregionales.

"Hablamos de las posibilidades de inversión, pero sobre todo de cómo Guatemala puede convertirse en un punto de apoyo para llevar a cabo inversiones francesas estratégicas en el campo energético y en el campo de las infraestructuras", dijo Carrera. "Hemos hablado de traer a Guatemala tecnología y capital francés y tener la posibilidad de que esa dinámica impacte a Centroamérica" y más allá, agregó, citando el sur de México, Haití, Santo Domingo y Cuba.

Fernando Carrera, que pronunciará el martes una conferencia sobre políticas de lucha contra la droga organizada por el Instituto de las Américas en la Casa de América Latina de París, recalcó que "es necesario que el mundo empiece a debatir este tema, porque el paradigma de la respuesta a las drogas está agotado y ya no da más resultados".

Además, en algunos casos estamos generando daños colaterales que no deberíamos, particularmente en cuanto al número de personas encarceladas y la represión a los jóvenes", convertida "en algunas partes del mundo en batalla campal", dijo. "Hay mucha violencia y mucha violación de los derechos humanos", y "nosotros creemos que es posible controlar el crimen organizado sin violar los derechos humanos", recalcó.

"La droga es controlable y no solamente se la controla a través de la prohibición", "hay que aplicar una política de salud pública y de prevención". "Debemos acordar además, a nivel multilateral, mecanismos para que se reduzca el flujo de dinero y el flujo de armas", sostuvo el ministro.

"Pensamos que para esto es necesaria una acción regional y global. Nosotros apostamos por una acción a nivel del sistema interamericano. Promovimos en la OEA un acuerdo para que haya mayor diálogo sobre el tema y el año próximo llevaremos a cabo en Guatemala una asamblea extraordinaria de la OEA únicamente para revisar la política de drogas", pero el debate es necesario también en instancias de la ONU y en la sociedad civil, explicó.

Consultado sobre la posición de Guatemala respecto a la decisión de Uruguay, que prepara una ley para regular el mercado de la mariguana, Carrera subrayó el "apoyo total" de su país al proyecto, recordando que los presidentes Otto Pérez y José Mujica se reunieron en Nueva York en el marco de la Asamblea General de la ONU y señalaron su convergencia de puntos de vista al respecto. Guatemala, como Colombia, han podido luchar eficazmente contra los carteles de traficantes, "lo que demuestra que los Estados democráticos no están indefensos frente a las redes criminales", argumentó.

Pero, agregó, "mientras haya una demanda tan fuerte y tanta rentabilidad del negocio seguirá habiendo una oferta estructurada" y, "si logramos que se regulen algunas drogas podemos destruir la capacidad económica de las mafias al arrebatarles el mercado negro y evitar que el narcotráfico se convierta en una fuerza incontenible". Respecto al estancado juicio por genocidio del ex presidente de facto Efraín Rios Mont, el ministro señaló que "en Guatemala hay una división republicana de poderes", "la justicia es independiente" y fue ésta quien decidió que el proceso se reanudará en enero de 2015.

"El ejecutivo no interviene en los órganos judiciales", insistió. No obstante, "políticamente nos parece importante que el país tenga un espacio de memoria pero también un espacio de reconciliación, para que lo que recordamos de lo que sucedió no se convierta en un factor que divida a la nación sino que la fortalezca en sus valores fundamentales", sostuvo.