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Jueves , 21.06.2018 / 23:27 Hoy

Discurso de Trump cambia rol de EU

La retórica belicosa del republicano ante la ONU deja atónito al mundo por las consecuencias que pueda tener en la geopolítica global y por la crítica a Norcorea.

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La Aldea

La primera alocución del presidente Donald Trump en las Naciones Unidas el martes tuvo mucho ruido de sables pero también atisbos de una doctrina propia que podría transformar el papel de Estados Unidos en el mundo. Un observador lo describió como una “tormenta de Twitter de 42 minutos” y otro dijo que era la versión “en esteroides del discurso sobre el ‘eje del mal’” del ex presidente George W. Bush.

Pero en muchos aspectos, la primera aparición de Trump frente al estrado de mármol verde de la Asamblea General de la ONU fue todo lo que se esperaba del beligerante e iconoclasta empresario devenido político, y que nadie habría esperado de cualquiera de sus antecesores, anunciando un nuevo estilo del liderazgo en el escenario mundial.

La retórica de Trump, que calificó al líder norcoreano Kim Jong-un de “hombre cohete” en una “misión suicida”, fue bienvenida por sus simpatizantes, pero dejó a sus aliados alrededor del mundo atónitos ante el cambio operado en la mayor potencia global. Más allá del estilo belicoso, Trump pidió un cambio de sustancia, haciendo ver que quiere desandar el camino avanzado en el último medio siglo en materia de normas e instituciones internacionales y volver a la supremacía del Estado-nación.

Su discurso mencionó las palabras “soberano” y “soberanía” 21 veces, recurso mayormente usado en tiempos modernos por China para desviar las críticas a su cerrado sistema, o por Rusia y Venezuela para denunciar una interferencia de EU en sus asuntos.

Asistentes de Trump dicen que el llamado al fortalecimiento del Estado-nación no es un choque contra el multilateralismo per se, sino el rechazo a una globalización que diluye la voluntad de la gente. Pero los aliados de Washington quedaron con la clara sensación de que la doctrina de Trump de “Estados Unidos primero” significa solo EU.

Atentos a crear una base intelectual para la visión del presidente sobre el mundo, altos asesores de Trump habían anunciado el discurso como “profundamente filosófico”. Para la Casa Blanca, esa idea es útil para contrarrestar a los críticos que consideran que Trump no tiene peso intelectual, y un comienzo para construir un legado ideológico que podría sobrevivir más allá de su presidencia. Pero también refleja la continuada influencia de ideas nacionalistas en la Casa Blanca, incluso después de la partida del controversial asesor Steve Bannon.

El discurso de Trump mostró la influencia de asesores como Stephen Miller, quien tuvo un rol importante en su redacción, y que parece seguir los pasos del asesor de Barack Obama Ben Rhodes, quien amasó importante poder detrás de la máquina de escribir.

Aunque insistió en que EU ya no se encarga de instalar democracias, Trump llamó a recuperar la democracia en Venezuela e Irán. Destrozó el acuerdo sobre el programa nuclear iraní, pero la Casa Blanca no ha ofrecido ninguna clara opción posible. Funcionarios de Trump admiten en privado que cualquier acción militar contra Corea del Norte sería potencialmente desastroso para aliados como Corea del Sur, al alcance del arsenal de armas químicas de Pyongyang.

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