Tras 16 días, Obama dobla a republicanos

El presidente de EU logró una clara victoria sobre la bancada más radical de la oposición en la Cámara baja, que pretendía anular la reforma de salud a cambio de más fondos.
El presidente Obama celebró su victoria con una breve alocución.
El presidente Obama celebró su victoria con una breve alocución. (Saul Loeb/AFP)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, agradeció anoche a los líderes del Senado la aprobación de una propuesta después de 16 días de paro parcial del gobierno federal, para evitar la suspensión de pagos del país, iniciativa que, dijo el mandatario, firmará “inmediatamente” luego de su aprobación anoche en la Cámara baja por 285 contra 144 votos.

“Quiero agradecer a los líderes del Senado por unirse y sacar esto adelante”, dijo Obama en una breve comparecencia en la Casa Blanca, poco después del voto en el Senado.

Obama instó a los legisladores “a que abandonen el hábito de gobernar de crisis en crisis”, y dijo que “con suerte, la próxima vez no se hará en el último minuto”, luego de instar a los legisladores de ambos partidos a trabajar en conjunto en pro de soluciones duraderas.

La propuesta del Senado se centró en garantizar los fondos para que la administración reabra sus operaciones hasta el 15 de enero y autoriza elevar el tope de deuda hasta el próximo 7 de febrero dando tiempo a que el Congreso inicie un debate sobre el gasto y reducción del déficit.

El acuerdo se alcanzó apenas una hora antes de que llegar a la fecha límite planteada por el Tesoro de EU, que había anticipado que hoy, jueves, podría verse obligado a declararse en suspensión parcial de pagos al llegar al techo de endeudamiento federal, fijado en 16.7 billones de dólares. El presidente Obama había solicitado 1.1 billones de dólares adicionales por encima del techo de endeudamiento para hacer frente a sus compromisos.

Con esta propuesta, se prevé que la administración federal reabra sus operaciones habituales, en suspenso desde el pasado 1 de octubre ante la falta de acuerdo presupuestario.

Antes del acuerdo final, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que el presidente “aplaude al líder de la mayoría demócrata (en el Senado, Harry) Reid y al líder de la minoría republicana (Mitch) McConnell por trabajar juntos para llegar a este acuerdo y alienta al Congreso a actuar rápidamente para acabar con esta paralización y proteger la confianza y el crédito pleno de Estados Unidos.

“Esperamos que cada Cámara (del Congreso) sea capaz de actuar rápidamente, porque ya estamos en el día 16 de una paralización de la administración completamente innecesaria”, añadió.

El acuerdo también obliga que se verifique el nivel de ingresos de las personas que buscan subvenciones para sus seguros de salud bajo la reforma sanitaria de 2010 aprobada por Obama.

La Casa Blanca se había resistido hasta ahora a aceptar ningún plan presupuestario que incluyera modificaciones a esta reforma sanitaria, si bien ayer Carney aseguró que no se oponen a la disposición incluida en el acuerdo. “Nos parece bien”, dijo el vocero. Agregó que la “crisis manufacturada (de los republicanos) ha hecho perder tiempo sobre otros objetivos, como mejoras económicas para la clase media y legislación para una reforma migratoria”.

81 contra 18

El acuerdo forjado entre los líderes demócrata y republicano del Senado que evita la cesación de pagos (default), fue aprobado con 81 votos contra 18. Expertos redoblaron sus advertencias en las últimas horas, incluido el Fondo Monetario Internacional (FMI) de Christine Lagarde, de que un default habría tenido efectos “catastróficos” globales, como en la crisis financiera de 2008.

El propio presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner, quien hasta ayer había tratado de negociar un acuerdo que agradara al sector más conservador de su partido, el Tea Party y sus diputados, tiró la toalla y llamó a sus colegas de bancada a apoyar el pacto bipartidista.

“La Cámara de Representantes ha luchado con todo lo que tenía para convencer al presidente de Estados Unidos de que abriera negociaciones bipartidistas sobre la deuda del país y para una mayor justicia para los estadunidenses bajo el Obamacare”, dijo Boehner en un comunicado en alusión a las fracasadas demandas republicanas a que Obama hiciera concesiones en su reforma sanitaria.

El acuerdo obliga también a las partes a promover una negociación conjunta para buscar un nuevo acuerdo sobre políticas fiscales de largo plazo a ser presentado antes del 13 de diciembre.

Según analistas, los republicanos son los más perjudicados en esta pulseada, ya que no lograron concesiones demócratas en materia de reforma sanitaria: apenas la promesa de una mayor revisión de aquellos que soliciten subsidios para su seguro médico.

Así lo reconoció hoy el propio Boehner en la radio de su estado: “Luchamos una buena batalla, sencillamente no ganamos”, dijo.

Claves

“Perdimos”: Boehner

El presidente de la Cámara de Representantes de EU, el republicano John Boehner, reconoció que “simplemente, no ganamos la batalla”, tras el acuerdo en el Senado para destrabar los fondos del presupuesto,

Boehner no logró recabar el apoyo de su bancada para generar un acuerdo alternativo y adelantó ayer finalmente que no bloquearía el acuerdo bipartidista en el Senado para elevar el techo de deuda y reabrir el gobierno federal.

No obstante, dijo que “la lucha continuará” para reducir el gasto público y contra la reforma sanitaria conocida como Obamacare.