Deslegitima Trump las marchas masivas

El flamante presidente de EU fustiga a través de un tuit las manifestaciones del sábado en su contra, pero luego matiza y elogia “el sello democrático” de EU.
Trump reunió ayer en la Casa Blanca a su asesora Kellyanne Conway y demás miembros de su gabinete.
Trump reunió ayer en la Casa Blanca a su asesora Kellyanne Conway y demás miembros de su gabinete. (Andrew Harnik/AP)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respondió con contradicciones a las multitudinarias marchas en su contra en muchas ciudades de EU el sábado, mientras su equipo profundizó los ataques a la prensa e insistió en afirmaciones falsas sobre las cifras de asistencia a la investidura del mandatario.

"Vi las protestas de ayer, pero bajo la impresión de que acabamos de tener una elección. ¿Por qué esas personas no votaron?", dijo Trump en su cuenta personal de Twitter, que sigue usando pese a que también posee la oficial del presidente de EU, @POTUS.

También señaló que las celebridades que arroparon y asistieron a esas marchas, entre ellas las cantantes Madonna y Alicia Keys, las actrices Scarlett Johansson, Ashley Judd y América Ferrera, y el cineasta Michael Moore, "dañaron gravemente la causa".

Pero menos de dos horas después, en otro tuit, enfatizó que "las protestas pacíficas son un sello distintivo" de la democracia estadunidense.

"Aunque no esté siempre de acuerdo, reconozco los derechos de las personas a expresar sus puntos de vista", añadió.

La así nombrada Marcha de las Mujeres quiso enviar un mensaje de resistencia contra el flamante gobierno en 670 ciudades del país, con una asistencia de casi dos millones de personas en total, y en otras 70 de todo el mundo.

La celebrada en Washington superó todas las expectativas, con al menos más de 250 mil manifestantes, y se convirtió en una de las concentraciones más masivas vividas nunca en la capital de EU.

Sin cifras oficiales para comparar, los datos del metro de Washington muestran que hubo muchos más usuarios el sábado para acudir a la marcha que los que viajaron el viernes para asistir a la investidura de Trump.

En su cuenta de Twitter, el Metro de Washington indicó que más de un millón de personas viajaron en sus líneas el sábado, cuando el viernes sumaron 570 mil.

También, las fotos aéreas tomadas del National Mall el sábado muestran mayores multitudes que las congregadas el viernes para la investidura de Trump.

En su visita del sábado a las instalaciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Langley, Virginia, Trump acusó a la prensa de mentir sobre las cifras de asistencia a su investidura y dijo que la multitud presente "parecía" englobar entre un millón y 1.5 millones de personas. Poco después, el nuevo vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, denunció en su primera comparecencia, visiblemente molesto, los intentos "vergonzosos e incorrectos" de algunos medios por "minimizar el enorme apoyo" que se vio en los actos de investidura.

Kellyanne Conway, consejera de Trump, defendió a su vez ayer en la cadena NBC las declaraciones de Spicer y dijo que ofreció "hechos alternativos", lo que causó asombro e indignación en medios y redes sociales. También reiteró que Trump no piensa divulgar sus declaraciones de impuestos, porque ese tema se discutió durante toda la campaña electoral y a la gente "no le importa".

Ayer, la consultora Nielsen dijo que casi 31 millones de personas vieron por tv la ceremonia de investidura de Trump, por detrás de los 37.8 millones que vieron por tv la primera investidura de Barack Obama en 2009. El acto de George W. Bush fue visto por 29 millones (2001), algo menos que la de Bill Blinton (1993) y muy lejos de los 41.8 millones que vieron la de Ronald Reagan en 1981.