Descubridor del ébola teme que la epidemia se desborde

El científico asegura que la situación es una "tormenta perfecta", porque la enfermedad “se ha disparado donde los servicios sanitarios no funcionan”
Peter Piot, académico belga.
Peter Piot, académico belga. (Especial)

París

El científico belga Peter Piot, integrante el equipo que descubrió el virus del Ébola, se mostró alarmado por la evolución de la epidemia, ya que se dan las circunstancias para que “se desborde”, y pidió poner los medicamentos experimentales al servicio de los países afectados.

“Nunca habíamos conocido una epidemia de tal importancia” dijo Piot en una entrevista publicada ayer por el diario francés Libération, en la que precisó que los brotes anteriores “eran focos muy localizados, durante algunas semanas y con apenas un centenar de casos”.

El investigador, actual director de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, subrayó que ahora estamos ante la tormenta perfecta, ya que existen factores, como el entorno, que favorecen que el virus siga expandiéndose sin control en el continente africano.

“La epidemia se ha disparado en países donde los servicios sanitarios no funcionan, en zonas arrasadas por las guerras. Además, la población no le cree a las autoridades y no hay confianza en los sistemas de salud”, señaló el especialista.

El científico también tuvo palabras duras para la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la que culpa de haber actuado demasiado tarde: “La respuesta por parte de las autoridades ha sido extremadamente lenta”.

Y agregó que “la alerta se dio en marzo y, pese a las demandas de Médicos sin Fronteras, la OMS no despertó hasta julio asumiendo el liderazgo cuando ya era tarde”.

La actual epidemia de ébola se declaró a principios de este año en Guinea Conakry, antes de extenderse a Liberia y luego a Sierra Leona. También se ha constatado un brote en la República Democrática del Congo, aunque según las autoridades de ese país no tiene relación con lo que ocurre en las naciones de África Occidental.

Aún se puede detener

A pesar de la situación en la que se encuentra la epidemia, un científico estadunidense afirma que tienen las herramientas para detenerla.

El doctor Tom Frieden, director en Estados Unidos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades  (CDC, por su sigla en inglés) inició una visita a Liberia, Sierra Leona y Guinea, los países más afectados.

El experto estadunidense se encontraba ayer en Liberia, nación que ha registrado el mayor número de casos y muertes.

“Se trabaja mucho, suceden cosas buenas”, aseguró Frieden en una reunión a la que asistió la presidenta Ellen Johnson Sirleaf, “pero el virus todavía lleva la delantera”.

Se tienen problemas para controlarlo debido a una serie de razones: los médicos tardaron en identificarlo, sucede en una región de alta movilidad de la población, se ha extendido a zonas densamente pobladas y mucha gente se resiste a ser tratada o se esconde.

Sin embargo, Frieden expresó confianza en que se puede contener: “El ébola no se extiende por medios misteriosos, sabemos cómo lo hace... Tenemos los medios para impedir su propagación, pero esto requiere prestar gran atención a cada detalle”, dijo.

Medidas draconianas

Liberia ha recurrido a medidas draconianas para controlar la enfermedad, incluso ha aislado un barrio entero en la capital.

Sirleaf declaró el estado de emergencia y ordenó a todos sus ministros y altos funcionarios permanecer en el país o regresar inmediatamente de viajes al exterior.

La presidenta ha despedido a todos los ministros y otros altos funcionarios que desafiaron su orden de regresar.

Un comunicado de la oficina de Sirleaf la noche del lunes no dijo cuántos funcionarios habían sido despedidos, o cuales.

El brote de ébola en África occidental ha matado a mil 427 personas de las 2 mil 615 infectadas, según las cifras más recientes de la OMS.

De los infectados, 240 son trabajadores del sector salud, la mitad de los cuales fallecieron.

Claves

Esfuerzo mundial

Desde que empezó el brote, la OMS ha enviado a 400 trabajadores sanitarios, tanto de la organización como de esa red, a los tres países más afectados.

El organismo informó en un boletín que los médicos “están exhaustos tras muchas semanas de trabajo heroico ayudando a pacientes infectados con ébola”.

Ayer relevaron a un equipo de Sierra Leona, pues uno de sus miembros se contagió y, en la situación de estrés, “el riesgo de accidentes se incrementa”.


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