Más de 400 desaparecidos en el peor naufragio en China en décadas

A 24 horas del naufragio del barco Estrella Oriental cuando navegaba por el río Yangtsé, siguen desaparecidos la mayoría de los pasajeros, en gran parte turistas jubilados chinos, mientras se ...

Pekín

Más de 400 personas, en su mayoría turistas jubilados chinos, continúan desaparecidas casi 24 horas después del naufragio del barco Estrella Oriental cuando navegaba por el río Yangtsé, la mayor tragedia de este tipo en el país en décadas.

Por ahora las cifras oficiales hablan de siete fallecidos y catorce supervivientes, según el Ministerio de Transporte de China, mientras que la situación es incierta para la mayoría de los otros viajeros del barco, en el que había 456 personas a bordo cuando se produjo el naufragio a las 13:28 hora GMT del lunes.

Entre los supervivientes hay dos personas que fueron rescatadas hoy del interior del barco, además de un hombre que logró mantenerse con vida agarrado a un salvavidas durante horas y sin saber nadar.
Los socorristas subidos al casco del buque dieron martillazos y pudieron oír golpes de respuesta desde el interior de la embarcación, de la que solamente una pequeña parte sigue aún a flote.

En las imágenes difundidas por la televisión pública, hombres con chaleco naranja y sopletes se preparaban aparentemente para abrir un boquete en el casco de la embarcación. Un grupo de 140 submarinistas trabaja además a marchas forzadas para intentar penetrar en el barco, pero el fuerte viento y la intensa lluvia complican las labores, según medios oficiales.

"Se hundió en un minuto"

"El barco se hundió en un minuto", rememoró desde la cama Zhang Hui, de unos 30 años, quien tuvo el tiempo justo para ponerse el chaleco y salir por la ventana cuando el agua ya le llegaba al cuello, para después pasar horas agarrado a su salvavidas hasta que alcanzó la orilla al amanecer. 

Poco antes de que el barco volcara, "la lluvia batía el flanco derecho y penetraba en numerosas cabinas", explicó Zhang Hui. Un barco que pasó a su lado ni lo vio ni lo oyó. Al amanecer llegó flotando hasta la costa, se arrastró con dificultad hasta una casa y ahí fue llevado al hospital.

"Sigo vivo", relató con un hilo de voz a su familia en cuanto pudo llamarlos. Su mujer y su hijo de 15 años se echaron a llorar porque no pensaban que hubiese sobrevivido. "Si no hubiese sido todo tan rápido podrían haberse salvado muchos", cree Zhang Hui, porque había muchos chalecos salvavidas. Según la prensa oficial, siete personas que consiguieron llegar a nado hasta la orilla dieron la alerta.

También sobrevivieron el capitán del barco y el jefe de máquinas, que están a disposición policial. La policía tomó declaración a ambos, según Xinhua. Ambos dijeron que el barco se inclinó súbitamente y desapareció bajo las aguas en "menos de un minuto" cuando fue sorprendida por un tornado, mientras las autoridades sólo han confirmado de momento que un fuerte temporal de viento y lluvias sacudía la zona cuando ocurrió el accidente.

En el barco viajaban 46 tripulantes, cinco guías turísticos y 405 pasajeros, en su mayoría personas de edades comprendidas entre los 50 y los 83 años, aunque también se informó de un menor de sólo tres años entre la lista de desaparecidos. Los turistas proceden sobre todo del este de China (Shanghái, la vecina provincia de Jiangsu y otras zonas cercanas) y no se cree que hubiera extranjeros en el barco, de acuerdo a la lista de pasajeros publicada por algunos medios chinos.

La embarcación había partido hace seis días de Nankín, capital de la provincia oriental de Jiangsu, para realizar un crucero de trece días por el Yangtsé, el río más largo de Asia, con destino a la suroccidental Chongqing, una ruta muy popular entre los turistas chinos.

El barco volcó de forma violenta el domingo a las 21:28 hora local (13:28 del lunes hora GMT) en la sección de Jianli (centro de China), donde permanece boca abajo y de cuyo interior los equipos de rescate afirmaron haber escuchado voces y ruidos, por lo que aún hay esperanza de que haya más supervivientes. La búsqueda se ha ampliado a 150 kilómetros río abajo y podría extenderse a 220 kilómetros próximamente.

Mala climatología

No obstante, la mala climatología, que se mantendrá en los próximos diez días según los servicios meteorológicos, y el temor a hundir más el barco al romper el casco, cuya quilla aún sobresale del agua, ralentiza las operaciones, en las que participan más de cuatro mil efectivos de policía, bomberos, soldados y otros cuerpos.

Las pesquisas preliminares no apuntan a que el barco, en servicio desde hace 20 años y con capacidad para 534 personas, además de ser uno de los cinco más lujosos operados por la compañía estatal Chongqing Wanzhou Dongfang -pese a que el pasaje de ese crucero sólo costaba 160 dólares-, infringiera ninguna normativa.

Los supervivientes también aseguraron que había salvavidas disponibles, pero que el problema fue la falta de tiempo para reaccionar, según Zhang. Por su parte, algunos familiares de los pasajeros lamentan que sólo reciben información sobre lo ocurrido a través de los medios de comunicación y no por parte de las autoridades del país asiático.

En las redes sociales, los internautas chinos lamentaban la limitada cobertura mediática de la catástrofe y la tardanza de los equipos de socorro. "Cuando el ferry se hundió [el año pasado] en Corea del Sur, la televisión surcoreana informó las 24 horas", subrayaba un usuario de la plataforma Weibo.

"Nos han dicho que esperemos la información de los medios de comunicación", dice a Efe Qu Qing, una mujer que tenía a seis familiares dentro del barco (sus padres, sus tres tías y un tío). Lo mismo afirma Wang Yiping, quien dijo a Efe que "mi padre está en el barco, pero sólo pude confirmarlo a través de una lista de viajeros".

Con el objetivo de mantener a los allegados de las víctimas informados, el primer ministro chino, Li Keqiang, que viajó de urgencia al lugar de la catástrofe, pidió a las autoridades que actualizaran a los medios cada hora, si bien parece que el Gobierno restringe el acceso al lugar del incidente a periodistas locales.

El naufragio del Estrella Oriental es uno de los más graves ocurridos en las últimas décadas en el río Yangtsé, una de las vías fluviales con mayor tráfico en el mundo. El más reciente ocurrió el pasado enero, cuando 22 personas perdieron la vida al hundirse un remolcador en su curso bajo.