Se manifiestan en EU contra la deportación de migrantes

Decenas de manifestantes se postraron delante de la Casa Blanca para exigir al presidente de estadunidense, Barack Obama, que luche por las familias de migrantes.
Familias con padres inmigrantes temen ser separados.
Familias con padres inmigrantes temen ser separados. (AP)

Washington

Decenas de manifestantes pidieron detener las deportaciones de inmigrantes indocumentados al presidente estadunidense, Barack Obama, que enfrenta una crisis de niños que cruzan ilegalmente la frontera.

"Las deportaciones lastiman a nuestras familias separándolas injustamente y lastiman a nuestras comunidades", dijo a la AFP el reverendo luterano Carmelo Santos, uno de los varios líderes religiosos presentes en la protesta.

"Presidente Obama, luche por las familias", se leía en varias pancartas que portaban frente a la Casa Blanca los manifestantes, entre ellos muchas mujeres centroamericanas con niños pequeños.

Familias de padres inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos desde hace años pero con hijos nacidos en este país y por tanto ciudadanos, temen ser separadas por los funcionarios de la agencia inmigratoria ICE.

Ana, de 26 años, esposa y madre de dos hijos, fue detenida hace dos años "solo por parecer latina" y ahora vive esperando ser deportada a su Guatemala natal.

"Tenemos temor de que la familia sea separada", dijo la joven mujer que le solicita a Obama un "permiso de trabajo para estar legalmente" en Estados Unidos.

"Mi país no es lugar seguro para mis niños", afirmó.

A medida que el proyecto de reforma del sistema migratorio se iba empantanando en el Congreso, los activistas a favor de los inmigrantes intensificaron en los últimos meses sus pedidos a Obama de que tome medidas unilaterales para detener las deportaciones, que batieron un récord durante su mandato.

Pero el problema fronterizo ha tomado un cariz distinto con la masiva llegada ilegal de menores de edad a Estados Unidos, quienes cruzan a pie la frontera con México sin compañía de sus representantes.

Al menos 57 mil 525 menores de edad sin compañía de adultos fueron interceptados desde el pasado octubre en la frontera entre Estados Unidos y México, tras emigrar clandestinamente en busca de sus familiares o huyendo de la violencia en sus países.

Tres cuartas partes de ellos provienen de El Salvador, Honduras y Guatemala, lo que condujo a una reunión especial de Obama con los mandatarios de esos países este viernes en Washington.

Obama y congresistas desean enmendar una ley antitráfico de seres humanos de 2008 con el fin de acelerar las expulsiones de menores provenientes de países no fronterizos.

Pero para el reverendo Santos, "lo más importante es crear un sistema justo para que estos niños tengan acceso a un proceso legal" y puedan presentar debidamente sus casos.

De lo contrario, "podemos estar devolviendo a muchos niños que son legítimamente refugiados", afirmó.

"Tenemos que lidiar con la realidad de violencia, pobreza y pandillas en esos países, y de cómo nosotros (estadounidenses) estamos alimentando ese proceso", subrayó.