Japón confirma tres contagios por dengue, los primeros desde 1945

El Ministerio de Sanidad anunció hoy dos nuevos casos de personas contagiadas que no habían viajado a países donde el virus es común, y que se suman al de otra joven que tuvo que ser hospitalizada ...

Tokio

Las autoridades niponas han confirmado ya tres casos de dengue en el área metropolitana de Tokio y están tomando medidas para frenar la propagación de este virus del que no se habían registrado contagios dentro de Japón desde 1945.

El Ministerio de Sanidad de Japón anunció hoy dos nuevos casos de personas contagiadas que no habían viajado a países donde el virus es común, y que se suman al de otra joven que tuvo que ser hospitalizada por la enfermedad a mediados de mes.

Aunque cada año se registran unos 200 casos de ciudadanos nipones infectados por esta enfermedad durante viajes al exterior, desde 1945 no se había detectado ningún caso doméstico, según el Ministerio.

Se trata de dos veinteañeras de la localidad de Saitama (norte de Tokio) que ya se han recuperado de las fuertes fiebres que provoca el virus del dengue, y de un joven de Tokio que aún se encuentra hospitalizado y en situación estable, según informó la cadena estatal NHK.

Los tres jóvenes asistían al mismo centro educativo y participaban juntos en unas actividades en el parque tokiota de Yoyogi, una amplia zona verde con varios lagos y donde abundan los mosquitos, que constituyen la principal vía de propagación del dengue.

Las autoridades niponas creen que el foco de los contagios puede hallarse en este parque, y hoy han precintado y fumigado algunas zonas del mismo donde se reproducen estos insectos.

El virus del dengue se propaga por el mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti) y el mosquito tigre (Aedes albopictus) pero no es contagioso de persona a persona, y es común en áreas subtropicales de Asia, Latinoamérica y África.

La Organización Mundial de la Salud estima que entre 50 y 100 millones de personas se contagian de dengue cada año en el mundo, enfermedad para la que no existe vacuna ni antiviral efectivo y cuyos síntomas son tratados con fármacos antifebriles.