Detienen a 'narcos' argentinos que traficaban a México

El gobierno argentino decomisó armas y dinero a los 9 miembros de la banda de narcotraficantes, entre ellos al mexicano César Cornejo, quien presuntamente tiene nexos con el cártel de Sinaloa.
La policía decomisó armas de distinto calibre, computadoras, proyectiles y billetes nominados en dólares y pesos a la banda de narcotraficantes.
La policía decomisó armas de distinto calibre, computadoras, proyectiles y billetes nominados en dólares y pesos a la banda de narcotraficantes. (AP)

Buenos Aires, Argentina

El gobierno argentino informó que logró desarticular a una banda de narcotraficantes que transportó cocaína líquida desde Argentina a México con la intención de desviarla después a Europa y Estados Unidos.

La banda estaba integrada por nueve personas, entre ellas un mexicano que fue detenido en Buenos Aires en abril y tres ex policías federales argentinos, dijo en rueda de prensa el secretario de seguridad Sergio Berni.

El funcionario presentó a los periodistas los objetos decomisados en los allanamientos ordenados por la justicia en las últimas semanas en el marco del operativo: armas de distinto calibre, computadoras, proyectiles y billetes nominados en dólares y pesos, entre otros.

El mexicano fue identificado como César Cornejo, quien permanece detenido y es sospechoso de tener vínculos con el cártel de Sinaloa. Fue arrestado el 22 de abril tras resistirse a ser detenido en su domicilio durante un operativo encabezado por la policía fronteriza.

Las autoridades creen que el mexicano preparó un embarque de cocaína disuelta en más de dos mil litros de aceite dieléctrico, cargamento que fue llevado por vía marítima y fue interceptado en Puerto Progreso, Yucatán, México.

Berni dio detalles del operativo un día después de que la jueza Sandra Arroyo decidiera levantar el secreto de sumario que pesaba sobre la causa judicial. La cocaína diluida en aceite dieléctrico fue escondida en un transformador de luz que a su vez estaba dentro de un contenedor.

El ingenio empleado para ocultar la droga evitó que fuera detectada por los escáneres de la aduana argentina en el puerto de Buenos Aires y por los del puerto de destino, cerca de Mérida, en México.

Berni destacó el "excelente trabajo" realizado por la jueza Arroyo, que tuvo que trasladarse a Yucatán para conseguir que las autoridades portuarias abrieran el contenedor con la carga que había sorteado las vigilancias.

El valor de la droga incautada asciende a 40 millones de dólares y se cree que la cocaína que fue disuelta procede de Bolivia o Perú.

"Se tardó casi un año y medio o dos en tener las cantidades de cocaína necesarias para llenar un transformador que tiene una capacidad de 2.600 litros", dijo Berni.

La investigación del caso comenzó en 2012 y abarcó a un comisario y dos cabos de la policía federal que hoy están detenidos y en cuyas viviendas se incautaron numerosas armas. Con el tiempo se profundizaron las pesquisas hasta dar con las nueve personas que están arrestadas entre las que además de los ex agentes y el ciudadano mexicano hay empresarios que no fueron identificados.

La droga habría sido preparada en una propiedad de un empresario de la industria de la curtiembre.

"Con una agilidad muy rápida de la jueza, en menos de 24 horas nos trasladamos a México para comprobar que ese transformador que había salido de la aduana argentina, que había llegado a la aduana mexicana, tenía la cocaína que nosotros sospechábamos. Se abrió y se constató", dijo Berni.

Agregó que la jueza sospecha que el mexicano Cornejo, procesado como presunto integrante de la banda que controlaba el cargamento, vino desde México a Argentina "a supervisar la carga del transformador".